JAMIE
Día uno de libertad: solo quiero dormir por siempre.
La última premier de la película fue varios días atrás, luego de eso y acabar con todas las citas periodísticas programadas solo pasé a Londres a tomar mis cosas, despedirme de las niñas con las que iba a reunirme cada poco tiempo y volví a Los Ángeles directamente a casa de Dakota, solo vernos la tomé en mis brazos y nos pusimos a girar ahí en medio de la calle sin importarnos quién pudiera vernos.
Se acabaron los secretos, en un mes finalizaba el contrato con Universal y podríamos mandar a la mierda todo: seríamos solo ella y yo, un acta de divorcio y felicidad por delante.
-Oye, dormilón -unas frías manos me azotaron el trasero varias veces. -Espabila, muero de hambre.
Gruñí y me cubrí la cara con la almohada, no me apetecía nada moverme por los siguientes días después de tanta agitación y viajes.
-No me hagas hacer esto por las malas...
Sonreí a medias, claro que me gustaría que lo intentara por las malas, así que cuando ella no obtuvo respuesta se montó en mi espalda y empezó a aporrearme la cabeza con la almohada, yo solo pude comenzar a reír sin parar lo que hizo que ella lo intentara más fuerte, pero finalmente la tomé por las caderas y metí mis manos bajo su blusa para hacerle cosquillas lo que la detuvo lo suficiente para tomar ventaja de la situación, se revolvía tanto que pude aprovechar eso para ponerla bajo mi cuerpo y luego llevar su rostro de besos.
-Esa no es la forma de despertar a tu novio favorito.
-Se lo merecía -dijo recobrando el aire con el rostro rojo, su cabello estaba sostenido en una de esas coletas altas que se hacía cuando practicaba yoga, y por el atuendo que llevaba seguro venía de tener una sesión en el jardín. -Porque es casi medio día y sigue roncando como oso en hibernación.
-Solo estoy reponiendo fuerzas, los pasados días y la noche agitada que tuve me han dejado agotado.
-Pues vas a recuperar energía con el desayuno –dijo ella alzando el rostro para rozar su nariz con la mía.
-¿Me haz preparado algo delicioso?
-¿Alguna vez no lo he hecho?
-Ahí tienes un punto –le besé rápidamente y me puse de pie de la cama. -Iré a darme una ducha rápida, quizá quieras venir a sacarte todo el sudor de esa clase de yoga.
Soltó una risita y dio un salto para montarse en mi espalda, la sostuve por los muslos mientras entrábamos en el baño riéndonos como los locos enamorados que éramos.
Dakota salió unas horas después a hacer unas compras y yo me quedé ahí en su casa haciendo dos cosas muy importantes: hablar con la producción de la película de Robin Hood y hacer la colada.
-Comienzas el rodaje aquí el doce de febrero –me explicaba Evelyn por el teléfono mientras yo pasaba la ropa a la secadora. -Hasta entonces, no quiero nada de muestras en público, lo que significa que no salgas ni a tirar la basura si alguien te puede ver.
-Entendido, solo que necesito un favor...
-Oh no –ella gruñó. -Esos favores tuyos acaban con mi paciencia.
-Me adoras, soy un encanto y te pago muy bien –dije divertido, sostuve un momento un par de bragas diminutas color rojo en mis manos sin saber cómo habían llegado a mi ropa sucia... oh, ahora lo recuerdo, Dakota me las entregó cuando presentamos la película en Los Ángeles. Bellos recuerdos. -¿No puedo comenzar a filmar la semana siguiente? Dakota se va a Vancouver en unos días y quiero prepararle una sorpresa para San Valentín.
-No.
-Pero...
-No, Jamie.
-Ni siquiera tengo tantas escenas, no me van a echar en falta.
-Tienes un contrato que seguir.
-Lo sé, y sé que eres perfecta para hacer que me den una semana más.
-Han pasado San Valentín juntos desde el 2015.
-Pero promocionando las películas, nunca uno solo para nosotros.
La línea se quedó en silencio, metí las braguitas a la secadora conteniendo el aliento y luego ella soltó un suspiro.
-Veré que puedo hacer.
-¡Ya estoy en casa!
-Gracias, seguimos en contacto –le dije y colgué justo a tiempo cuando Dakota entraba con su ropa de yoga y una bebida verde en una mano.
-¿Todo está bien? -me dijo frunciendo el ceño.
-Sí, todo en orden, hablaba con Evelyn, lo habitual.
-Oh ya veo –dio un trago y me miró alzando una ceja. -¿Cuándo comienzas a grabar?
-La semana que viene.
-Igual que yo –dejó su bebida a un lado y vino a abrazarme echándome los brazos al cuello. -Apenas nos juntamos tenemos que separarnos de inmediato.
-Pero esta vez, cuando regreses, yo seguiré aquí -dije acariciando su espalda.
-Eso es lo que más anhelo.
-
¡Hola a todas!
Primero que nada bienvenidas a la primer historia que publicamos en nuestro perfil en conjunto, hace mucho que hablamos de escribir juntas y ahora nos sentimos felices de poder tener esta cuenta para publicar esos relatos que nos gusta crear en fechas especiales.
Esperamos que disfruten de este relato y nos leemos en el siguiente.
Un beso enorme,
Nia y Rose.
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A very Damie Valentine's day
FanfictionPuede que el día de San Valentín sea el más comercial de cada año, pero para una pareja que puede finalmente celebrarlo por primera vez, significa algo más allá de globos, flores y chocolates. Pero como siempre, las cosas van a ponerse un poco más d...
