Estaba inmóvil, de pie solo en una esquina.
Se sentía algo incómodo, algo enfermo. Habían pasado tantas cosas en un período de tiempo tan corto... ¿cómo hacían los demás para continuar con sus vidas tan fácil luego de algo así? Sintió envidia de ellos. Él estaba tan confundido.
Su cabeza estaba tan llena de pensamientos que no podía procesar, que le dolía.
El ruidoso ambiente tampoco ayudaba y estar tan solo en una habitación llena de gente lo volvía loco.
Comenzó a moverse, dirigiéndose a la mesa de bocadillos. No tenía hambre, pero esperaba que al menos eso lo distrajera.
Recorrió la enorme estancia. La casa de Seven...es decir, Saeyoung; era inmensa, y era el punto de encuentro para esta reunión extra oficial de la RFA.
Aparentemente tenía un anuncio importante que hacer.
Se preguntó si tendría algo que ver con Saeran. Ya habían pasado semanas desde...aquello y el chico seguía muy distante. Como en otro mundo. Tan callado.
Deseaba tanto hablar con él, necesitaba saber ¿Qué había pasado en realidad? ¿Estaba él relacionado con Rika, de algún modo? Su corazón le decía que sí, que Saeran era el único que podría decirle. Esa pieza restante, él la tenía, estaba tan cerca.
...Pero obviamente no podría preguntarle jamás. No cuando el chico luchaba tanto por olvidar.
Él también debería hacerlo, maldición, deseba tanto poder hacerlo.
Trató de desviar la atención a la comida. Llevaba días malcomiendo, debería guardar las apariencias ante sus amigos si quería evitarse las regañinas.
Los bocadillos consistían en su totalidad de bolsitas de Honey Budha Chips y latas de Phd Pepper; era obvio que su amigo el ex agente secreto había planeado todo por él mismo. No pudo evitar sonreír, ese chico era tan especial.
Involuntariamente sus ojos encontraron a MC.
Corría de un lado al otro, asegurándose de que todos pasaban un buen momento, parecía haberse acostumbrado demasiado a su trabajo de anfitriona.
Hablando con todos, sonriéndole a todos.
Era como una estrella fugaz.
Dios.
Se había sentido atraído hacia ella desde el primer día. Al principio supuso que era debido a su soltería. El llegar a tus veintes sin haber tenido una sola novia podía desesperarte y volverte insistente con todas las chicas.
Pero pronto supo que con ella era diferente, el enamoramiento no se iba, al contrario; crecía.
Conforme pasaban los días, se permitió albergar una esperanza.
Ella era cálida. Lo aconsejaba, lo cuidaba y siempre estaba dispuesta a escuchar aún y cuando hablara de tonterías. Tal y como Rika solía hacerlo.
Pero después de conocerla cara a cara se le antojaba imposible que alguien como ella se fijara en él, menos aun rodeada de hombres como Zen o Jumin.
Al final se equivocó. Ella nunca se interesó en él, pero tampoco en el actor ni el empresario. Había terminado locamente enamorada del abusador de gatos, agente secreto y hacker. Aquél que siempre insistió en que su identidad era temporal y no podría atarse con romanticismos, terminó por quedarse con la princesa.
Se perdió en sus pensamientos, observándola.
—¿Cómo espera que beba esto? —Escuchó decir a su lado.
Era Jumin, quien sostenía con asco una lata de refresco.
—Hola, Jumin —Saludó por compromiso, desganado.
BINABASA MO ANG
Dejá-vu [Yoosung x MC]
FanfictionEl sacrificio es una dolorosa virtud, más aún cuando debes renunciar a algo que ni siquiera fue tuyo, y la única pérdida que tienes para llorar son tus deseos y suposiciones.
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