Está claro que las casualidades existen, que puedes querer sin querer y que sin querer te quieran, que no todo puede ser negro, que puede tornar a gris, o incluso volverse nítido, limpio; que no todo lo que pase en la vida lleva escrito algo malo, que tal vez, y solo tal vez algún día aprendamos a sentir, vivir y expresar nuestras emociones a los 4 vientos, pero hasta entonces, hasta entonces, seremos simplemente una condición, de muchas más, una idea que nunca llegó a levarse a cabo, o que simplemente se esfumó, llevándose consigo todos los rescoldos de esperanza que teníamos "en stock".
