Era mayo.
Las 10:00 de la mañana.
Algunos rayos de sol ya penetraban por los cristales de la ventana.
Chiara ataba los cordones de sus Convers blancas a la misma vez que miraba de reojo el reloj de la pared de la cocina, sabiendo que llegaba tarde otra vez a la universidad.
— Chiara por favor date prisa, llegas tarde otra vez!!!— chillaba su madre desesperadamente.—
— Tranquila mama ya casi estoy!!!—
Chiara cogió unas cuantas galletas y se las echó al bolsillo pequeño de su mochila. Volvió a mirar el reloj de la cocina mientras terminaba de cojer su móvil y los cascos– (esto último nunca podía faltarle).–
Salió por la por la puerta de casa tan rápido como pudo, aunque sabiendo como era ella, iría lentamente.
De lejos veía como se acercaba el tranvía de todas las mañanas, solo que esa vez no era el de las 07:30, en el que ella suele montar todos los días para ir a la universidad.
A toda prisa aceleró su paso, incluso se saltó el semáforo en rojo con tal de llegar a la parada, cuando estaba a escasos metros se dió cuenta de que con las prisas no cogió sus gafas de pasta negras.
Ella nunca salía de casa sin ellas.
Paro en seco y pasó sus manos por la chaqueta, de nada le sirvió.
— Vale a ver ¿Que diría mamá si me viese llegando a casa otra vez por haber sido una olvidadiza?. Seguramente diría algo como ; —¿QUE HACES AQUÍ QUIERES QUEDARTE SIN VACACIONES DE VERANO O QUÉ?. –
Chiara no se lo pensó dos veces y prefirió estar un día sin ver nada a una bronca de las de su madre. Pudo ver que si seguía pensándose las cosas a las puertas del tranvía iba a tener doble bronca, a si que sin ver nada siguió corriendo los pocos metros que le quedaban para llegar y de repente las puertas del tranvía se abrieron de golpe.
PUM
— Perdona, perdona... ¿Estás bien? –
Una mano de repente apareció cerca de sus ojos.
— ¿Puedes mirar por donde pisas imbecil? — se sacudió los pantalones y se levantó rápidamente del suelo sin mirar a los ojos a aquella aún misteriosa persona.
Chiara entró finalmente al tranvía, había llegado a su meta, aunque no de la manera a la que ella acostumbra hacer.
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EL CHICO DEL TRANVÍA
Teen FictionChiara, es una chica joven fuera de lo normal, suele vestir un tanto peculiar, es fan de la fotografía y la música, y no muy bien hablada, todo en su vida cambia cuando sus viajes en el tranvía a los que acostumbra hacer todos los días entre semana...
