Capítulo 1.

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Alice

Estaba en una misión en México con Aria, teníamos que atrapar a John Ferrari, que hasta donde yo sabía quería pasar un cargamento de armas muy grande hacia Estados Unidos, obviamente no lo permitiriamos. Acabamos esa misión con éxito, como todas. Cuando estábamos en el aeropuerto, recibí una llamada de mi jefe, diciéndome que teníamos otra misión que realizar en Italia la cual nos enviaría el reporte por correo.

Eran las 2:40 de la madrugada cuando el avión aterrizó en Italia, Aria y yo fuimos a hospedarnos a un hotel para descansar y cuando despertaramos estudiar el reporte de la misión que nos habían asignado.

Desperté debido a que una luz me molestaba, cuando abrí los ojos parpadee un par de veces para acostumbrarme a la luz del sol que se asomaba por el inmenso ventanal de cristal que estaba frente a mi, me giré para ver dónde estaba Aria y no la encontré, me levanté descalza sintiendo el suelo frío y me asomé en el baño y tampoco estaba, supongo que fue a comprar el desayuno.

Al cabo de hora y media Aria llegó con el desayuno, al terminar inmediatamente le hablé sobre la misión que nos habían encargado, y ella escuchaba atentamente y sólo se limitaba a asentir con la cabeza.

-Entonces tenemos que infriltrarnos en la mafia Italiana para atrapar al líder- dice ella haciendo un resumen de todo lo que le estaba contando, y por lo tanto me limite a asentir- Me parece algo arriesgado, mucho más de todas las misiones que hemos hecho y hemos salido ganando- hizo una mueca, y vi algo más en sus ojos, algo que no descifraba pero en sus ojos se veía un poco de ¿miedo?, no lo creo, no podría ser, Aria es una persona muy valiente y ambas hemos tenido un horrible pasado y sin embargo, ella ahí estaba, sonriendo como si la vida se le fuera en ello.

-Sé que es peligroso Ari, pero no nos queda más que hacer que resignarnos y terminar la misión, además el jefe nos encargó esta misión porque confía en nosotras y recuerda que somos las mejores y unidas nadie nos podría vencer, una le cuida la espalda a la otra ¿lo recuerdas?- le sonreí con cariño a mi hermana para que supiera que iba a estar con ella en todo, y que no tenía que preocuparse por nada.
Ella me miró por unos segundos confusa, pero luego se limitó a sonreír de oreja a oreja y se lanzó encima de mi abrazandome, si, señoras y señores, así de bipolar era mi hermana gemela.

Estoy muy concentrada en mi trabajo, leyendo el reporte que mandó mi jefe cada vez me parece más interesante. Nicolás Bianchi, uno de los mafiosos más joven buscado por todo el mundo, hay información sobre el, pero no la suficiente. Por lo que pude leer tiene 26 años, no hace mucho que tomó el cargo de jefe mayor ya que su padre, Marcello Bianchi tuvo un enfrentamiento con otra organización de la mafia en la que fue asesinado, dejándole el cargo a su hijo. Dice que es un hombre muy astuto y peligroso, que no es alguien de fiar, joder, es obvio que no es de fiar es un jodido mafioso, en ellos nadie confía. Segui leyendo y vi algo que me llamó la atencion, decía que varios espias de la CIA han intentado atraparlo, y no han salido vivos de esas misiones. Eso me puso los pelos de punta y un escalofrío me invadió.
- Mierda.- solté en voz alta, por lo que Aria me miró preocupada, pero aparte la mirada rápido para que no supiera que eso me tenía intranquila.
Después de un rato levante la mirada sólo para ver si Aria se encontraba bien, y estaba trabajando, se veía preocupada, nunca la había visto así en una misión. Como somos gemelas, siento lo que ella siente, y la siento muy asustada y preocupada, es lo bueno de ser gemelas, no me puede engañar tan fácilmente. Por otro lado, eso me pone mal, saber que mi hermana se sienta tan jodidamente asustada por una maldita misión y lo que más me molesta en este momento es no poder ayudarla, no poder hacer nada por ella, me siento tan mal por haber aceptado esa misión sin consultarlo con ella, joder, tenía que habérselo consultado, en mi defensa, nunca imaginé que se pusiera así, pero ya no hay vuelta atrás. En el fondo también estoy un poco preocupada por la misión, se ve jodidamente peligrosa, nunca me había sentido así antes de realizar una misión, en las misiones anteriores me sentía muy segura de que saldríamos ganando, pero en esta es algo diferente, siento que esta vez, no nos saldremos con la nuestra.

Matando el deseo. Where stories live. Discover now