Única Parte

81 9 24
                                        

«Te extraño.

Y vaya que lo hago. No hay día que no piense en ti o en como sonreías cuando hacía alguna tontería. O como tú cuerpo encajaba perfectamente con el mío cuando nos acurrucábamos a escondidas a ver películas sin que nadie se diera cuenta.

Nunca olvidaré tus manos, tu delgados dedos y como viajaban por mi espalda desnuda haciendo dibujos imaginarios. No puedo permitirme perder el recuerdo de nuestras manos juntas como dos piezas de rompecabezas diseñadas para acoplarse a la perfección.

Nunca te olvidaré.

Los recuerdos me invaden. Pero no cualquiera, son los tuyos los que inundan cada esquina de mi mente como un tsunami sin control.

Puedo sentir mi corazón latiendo de nuevo. Más que mariposas, puedo asegurar que habían dinosaurios en mi estómago que me obligaban a ser cursi contigo, aunque mi apariencia fría realmente nunca cambiara. Tú nunca lo dijiste, pero sabía que te dolía que yo no pueda ser detallado o cálido. Que no pueda decirte "te quiero" con facilidad, o que me haya costado aceptar mis sentimientos hacia ti después de haberte hecho sufrir tanto.

Tú mereces a alguien mejor.

Alguien que tenga una mirada llena de amor. Que te diga lo hermoso que luces en las mañanas y que no tenga miedo de decir que te ama frente a los demás. Alguien tan refrescante y divertido como el verano, pero acogedor y relajado como el invierno. Alguien que te llene de felicidad sin dudarlo y que no juegue con tus sentimientos porque no puede lidiar con los suyos.

Alguien que no sea tan malditamente egoísta como yo lo soy.

Alguien que no tema de gritar a los cuatro vientos cuanto te ama, que pueda besarte en la calle mientras van tomados de las manos.

Alguien valiente, como yo nunca fui.

Lo único que logré es hacerte sufrir. Esconder nuestra relación para que los medios no puedan generar revuelo al respecto. Tenía miedo de perder mi contrato con mi disquera, o que mi representante me obligue a romper contigo por el posible enojo de los fans. Rechazarte a más no poder cuando descubrí que hacías latir mi corazón más rápido.

Y que no puedo hacer nada al respecto para evitarlo.

Hacerte llorar.

Rayos, como me duele eso.

No puedo soportar el hecho de que derramaras lágrimas por un idiota, sobretodo si se trataba de mi.

Recuerdo aquella presentación donde cantaste. Todos se encontraban animados con tu melodiosa voz y los sentimientos que transmitías. Lograste conmover a millones de personas con tan solo tu voz y una guitarra.
Aparentabas estar feliz, estar bien frente a todos. Tratabas que nadie notara cuán roto estabas por dentro.

Pero yo podía sentirte.

Noté cuando tu voz comenzaba a temblar por momentos, o como tus ojos se cristalizaban.

Sabía que la canción era para mi.

Y eso me dolía más.

Recuerdo que una vez, antes que todo se derrumbara, discutíamos por lo poco comunicativo que yo era. Te quejabas porque nunca decía como me sentía y porque tampoco sabía escuchar lo que necesitabas.

Soy tan egoísta.

Te fuiste azotando la puerta. Pensé que no regresarías, que te había perdido para siempre. Por fuera mi rostro no reflejaba emoción alguna, pero por dentro lloraba como un bebé.

i miss uWhere stories live. Discover now