Uno.

180 4 0
                                        


Me removi incomoda en el pequeño sofa donde me encontraba sentada.
Enfrente mio estaba un hombre que se hacia llamar el profesor del sexo.
Su cabello castaño rizado, sus enormes manos llenas de anillos tocando su menton mientras me observaba y sus ojos esmeralda penetrando cada centimetro de mi cuerpo.
- Escucha Zoe - finalmente hablo con su vos ronca - Mi trabajo consiste en enseñar, lo que eso significa que todas las dudas que tengas o inexperiencias yo te las respondere y te guiare.
Estabamos en su oficina dentro de su departamento, era muy raro pero creanme que su departamento era un Penthouse.
Se levanto de su enorme silla de cuero para agarrar unos papeles de unos estantes, se volvio a sentar y me tendio un bolígrafo.
- Es un contrato - me tendio los papeles - Dice detalladamente como trabajo con los clientes.
- ¿Osea que con hombres tambien? - pregunte divertida y riendome de mi mal chiste pero al mirarlo pareciera que no le causo ninguna gracia.
- No, hombres no Zoe yo solo me encargo de mujeres. - dio un chasquido con sus dedos. - Te dejare leer los papeles tranquila mientras voy a preparar un café.

Salio sin decir mas de alli dejandome con un manojo de nervios, un contrato frente mio y un boligrafo en mi mano.
Mi desesperación por comenzar a entender de lo que era el sexo empezo cuando conoci a Louis Tomlinson. Un hombre de 27 años que trabajaba para mi hermano Liam Payne.
A mis 20 años solo habia tenido sexo una sola vez en mi vida pero al hablar con mi amiga Alissa sobre Louis me comento que el era el dios griego del sexo.
Hace dos dias fue la ultima vez que ella aparecio en mi pequeña casa con un papel impreso, habia sacado un anuncio de una pagina porno.
"Te enseño todo sobre el sexo" decia la impresión y tenia un numero telefónico.
Alissa tuvo el valor de llamar y se sorprendio cuando la habian citado; mejor dicho a mi, para presentarme hoy Lunes a las 7 pm.

Mira el contrato que estaba delante mio y sin leerlo firme. ¿Que podria salir mal?.
Note como mi profesor entraba a la oficina con una taza de café. Se sento nuevamente en su silla de cuero y guardo el contrato en una carpeta.

- ¿Que edad tienes Zoe? - su mirada me incomodaba un poco ya que me miraba de arriba a abajo tratando de descifrarme.
- 20 - contesté timidamente
- Zoe no necesitas ser timida conmigo, creeme ya nada me sorprende.
- Lo siento. - me sentia avergonzada, parecia una pre adolescente.
- ¿Has tenido alguna vez sexo? - Preguntó bebiendo su café.
Esa pregunta me inquietó. No queria responder la verdad, asi que solo negue con la cabeza.
- Asi que virgen - se tiro hacia atras asintiendo levemente y chasqueo su lengua. - Debes saber que esto aveces se trata de contacto físico.

Lo mire asustada, no estaba preparada fisica ni mentalmente para eso.

-¿Has leido el contrato? - su tono de voz era de fastidio. Negue con la cabeza de nuevo.
Me sentia estupida por no poder emitir ni dos oraciones pero tener a semejante hombre frente mio y preguntandome por mi vida sexual era incomodo y extrañamente excitante.

-Bien. Pues debes saber que aveces habrá contacto fisico - Tomó un sorbo de su cafe nuevamente - Quedate tranquila que no habra penetración en ningun momento.
- ¿Mientras trabajas conmigo lo haras con otras? - se me escapo esa pregunta.
Me abofetee mentalmente, la unica oración que logre decir fue una estupida pregunta que estaba fuera de lugar.
Harry rió y nego con la cabeza.
- He tenido muchas entrevistas hoy Zoe, justamente porque hay muchas mujeres como tu queriendo aprender un poco mas. Pero algo me hizo elegirte - con sus dedos acariciaba su barbilla mientras me observaba - tal vez es tu apariencia de chica mala pero tu caracter tan puro.
- ¿Chica mala? - pregunte confundida.
- No se si me equivoco, pero me parece que con tu apariencia tratas de esconderte pero creeme que con solo verte me di cuenta que eres todo lo contrario, eres una oveja disfrazada de León.

Mis ojos se abrieron como platos. No podia creer que sea tan observador y a la vez tenga tanta razón. Pero decidi dejar de darle importancia cuando el cambio de tema.

- ¿Te has dado placer a ti misma por lo menos?
Negue nuevamente y el bufo.
- Hay mucho que hacer contigo. Empezaremos mañana. Tendras que venir aqui. Te espero a las 8 de la noche ¿te parece bien?
- Si, esta perfecto.
- Bien - se levanto de su silla y me hizo un gesto para acompañarme a la puerta de salida. Estaba por irme pero antes de hacerlo sus palabras me congelaron - Ponte ropa interior de encaje negra o roja. Y mientras mas chica sea tu braga mejor.

Asenti y sali de ahi rapidamente. Escuche como la puerta se cerraba detras mio.
Eso fue lo mas incomodo y excitante de toda mi vida.
Quiero golpear y besar al mismo tiempo a Alessia. Mi nerviosismo comenzo cuando me di cuenta que toda mi ropa interior era blanca o rosa.
Mañana tendria que ir de compras definitivamente.

My sex teacher ||H.S||Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora