Único.

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— ¡Saldré un rato! -Gritó Jang Min, tomando las llaves y saliendo de su hogar.

La chica de baja estatura salía todos los días a la misma hora.

¿A qué salía?

Su familia no lo sabía, pero Lee Jang Min salía todos los días a comprar diez bolsas de gomitas.

Lo más especial, era que siempre iba a la misma tienda.

Ella no lo sabía, pero, al ir a esa tienda, hacía feliz a un chico.

Bae Jinyoung.

Ese chico trabajaba en esa tienda.
Todos los días la esperaba, a la misma hora.

En poco tiempo, Jinyoung se acostumbró a verla por ese lugar.
Pero no solo en ese lugar, ¡Claro que no!

También la veía en la escuela, por cosas del destino, terminaron en la misma escuela.
¡Y en el mismo salón!

Si no es destino no sé que sea.

Bae Jinyoung, el chico popular por tener una linda cara pequeña, siempre observaba a la más baja del salón, la amante de las gomitas.

Podría hablar sobre ellos todo el días, pero mejor volvamos al drama.

Jang Min llegó con pequeños brinquitos a la tienda, dónde estaba el lindo Jinyoung.

Bae Jinyoung al verla, sonrió e hizo un pequeño movimiento con la cabeza en modo de saludo.

Jang solo le sonrió, haciendo que Jinyoung sonrojará.

Ya había pasado un año, más Jinyoung no se acostumbraba a la sonrisa de la más bajita.

Jang Min se acercó al mostrador, dónde estaba el chico sonrojado.

— ¿Hay gomitas? -Preguntó la chica mientras daba pequeños saltos con una sonrisa en el rostro.

— ¿Las azules de delfines? -Preguntó Jinyoung con una sonrisa.

— ¡Uh! ¡Me conoces tan bien! -La chica de baja estatura se puso sobre las puntas de sus pies y acarició la cabeza del lindo chico.

El chico, no se molesto al conseguir tal contacto físico de parte de la chica.

¿Quién se molestaría al conseguir contacto de parte de su Crush?

Porque Bae Jinyoung tenía a Jang Min cómo su Crush desde el día que la vió.

¿Uh? ¿Me desvíe del tema de nuevo?

Está bien, volvamos al drama.
Otra vez.

Jinyoung tomó las diez bolsas de gomitas de delfines, de color azul por cierto, y se las dio a la chica, quién al obtener sus preciados animales comestibles, pagó con agradecimiento.

Bae Jinyoung vió cómo la chica se dirigía hacia la salida, pensando en que de nuevo no logró decirle más de una oración.

— ¡Oye! -Llamó Jinyoung a la chica, armado de valor.

— ¿Uh? -La chica volteó, con algunas gomitas ya en su boca.

Jinyoung no sabía qué decir, la llamó en un momento de valor, sin tener ningún plan.

— ¿Quieres...? -Pausó Jinyoung un momento, sintiéndose muy nervioso. -¿Quieres ir por un helado?

— ¡Claro! ¡Me encanta el helado! -Dijo la chica sin pensarlo dos veces.

El chico sonrió y se quitó la camisa del uniforme de la tienda, haciendo que Jang Min cubriera sus ojos con inocencia, sin saber que Jinyoung traía una camisa normal abajo del uniforme.

Gomitas De Delfines.Tahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon