Después de la muerte de Stephan, Caroline ha vivido una vida aburrida y sin ninguna aventura que hiciera sacar su mejor lado como vampira. Pero después de un viaje con el hermano Salvatore sexy, Daemon, volverá a recontrarse con quien en su día fue...
Salí corriendo de ese apestoso lugar. No sé ni como ni cuando decidí adentrarme a esta aventura de locos. ¿Por qué le tuve que hacer caso a Daemon? Solo sé que desde que Elena murió en aquel terrible accidente de avión, Daemon es aún más irritable que antes, ¿Es eso posible? Ya os digo yo que sí.
En estos instantes dejo atrás la gran mansión donde hemos dejado atrás más de treinta cuerpos degollados por un vampiro cuyo paradero es desconocido para nosotros. La forma en las que esos pobres habitantes de Texas han muerto es propio de el Stephan sin humanidad que todos conocemos y echamos de menos. Y si, habéis leído bien, echo de menos al Stephan destripador, porque, aunque ese monstruo que mataba a gente inocente sea digno de ir al mismo infierno, era Stephan. Ya hace más de 2 años que nos dejó. Dio su vida para salvarnos a todos y todos estamos en eterna (literalmente) gratitud con él.
Volviendo a donde estábamos, Daemon cree que el autor de todas estas muertes puede ser otra misteriosa criatura nada que ver con los vampiros. Sin embargo, yo tengo mas claro que nunca que el autor de todos estos crímenes es un vampiro. Pero no un vampiro normal (me estoy dando cuenta de que repito mucho la palabra vampiro, no sirvo como escritora), creo que es una especie de vampiro con poderes mágicos, como esos de las películas, que se iluminan cuando sale el sol y todas estas cosas (que daño a hecho crepúsculo en la concepción de un vampiro real).
Nos disponemos a salir de este sitio y volver a casa, tenemos que explicarles a todos nuestros amigos lo que hemos visto en la mansión de los horrores, como la ha denominado nuestro querido y nada irritable Daemon.
-No sé porque me miras así Caroline, sabes perfectamente que este viaje esta siendo una maravilla y no es por otra cosa que mi compañía. Daemon me guiñó mientras balbuceaba estas palabras.
-Cállate y pisa el acelerador que ya se te van notando tus 300 años de más. Dije con un tono vacilante.
-298 rubita. Replicó Daemon.
Íbamos dejando atrás arboles a cada cual más seco, ya se empieza a notar la llegada del otoño. El móvil me vibró desesperadamente durante un largo minuto. Era Rick preguntándome que tal mi ''agradable'' viaje con el malo de los hermanos Salvatore. Rick es un encanto conmigo, después de la perdida de mi marido Stephan, el me dio todo el apoyo que alguien puede pedir en esos duros momentos. Además, es el padre de mis dos hijas, hecho que nos veamos día sí, día también. Yo sé que todavía siente algo por mí, y el hecho de vivir juntos no ayuda a desvanecer ese sentimiento.
Cambié la emisora de la radio, ya no aguantaba mas la emisión graciosa que estaba escuchando mi compañero de aventuras. Empezó a sonar un tema de los Beatles y lo degusté con ganas. Giré la cabeza para apoyarme en el asiento del coche. De repente el coche paró en seco y giré la cabeza con tanta fuerza que pensaba que me la habían arrancado de golpe.
-Klaus!!!! Grité con tanta fuerza que hasta el mismo Klaus se percató de mi horror. Estaba lleno de sangre y sujetaba la cabeza de una pobre mujer con una gran larga cabellera rubia.
-Hola monada, ¿encantada de mi vuelta? Dijo vacilante Klaus con esa cara que tanto detestaba.
- ¿Pero qué coño está pasando aquí? La perplejidad de Daemon atenúo mi miedo y mi horror al ver la imagen de Klaus en medio de la carretera con una victima en sus brazos.
El original corrió hacia el asiento de conductor del vehículo donde viajábamos y dislocó la cabeza de Daemon en menos de un segundo. Después lo cogió con todas sus fuerzas (Daemon no era lo que se considera un vampirito ligerito) y lo metió en el maletero. No me quiero imaginar las maniobras que tuvo que hacer para lograr meter el gran cuerpo de Daemon en un maletero tan pequeño. Después de todas estas acciones se sentó en el lugar del conductor y arrancó el coche.
-Monada, ¿estas lista para empezar a divertirte?
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