–Wow, ¡Miren eso!– Señaló una chica de cabello y ondulado que le llegaba por encima de los hombros–Es impresionante– agregó con una amplia sonrisa al momento que sacaba de su mochila su móvil para sacar una foto de la hermosa cascada iluminada por unos pequeños faroles dándole un hermoso toque colorido a la fuente que daba la bienvenida al hotel Riviera.
–Esto es algo que no se ve todos los días eh– el castaño de ojos verdes sonrió con picardía y dio un golpe suave en el hombro de su mejor amigo quien era el que sin recordar haber participado en ningún concurso de viajes había ganado uno a la Riviera Maya, en Cancún, Quintana Roo, Mexico.
–Podría vivir aquí toda mi vida sin ningún problema– mencionó un chico de unos veintidós años a la nada mientras sus ojos se paseaban por todo el lujoso lugar
–Ya, Kaulitz, mejor dinos ¿Con quien te acostaste para ganarte este viaje?– molesto el castaño al pelinegro que se había mantenido en silencio tan solo observando cada detalle sin entender cómo es que estaba ahí
–Con tu mamá– le respondió con una sonrisa mostrando todos sus dientes provocándonos la risa de los otros dos chicos y del mismo castaño
–Eres un cerdo– fue la respuesta del ojiverde entre risas
El de trenzas negó riendo por lo bajo sin embargo, él mismo no podía explicarse cómo era que estaban ahí y porque... Una semana atrás había recibido un mensaje de una agencia de viajes felicitándolo por haber sido elegido para viajar a la Riviera Maya con los gastos pagados y en uno de los mejores hoteles de la región
–Buenas tardes– el joven intentó hablar un poco de español pero incluso esas palabras y sonaban terribles con un acento casi incomprensible
–Lo estábamos esperando señor Kaulitz– la recepcionista lo recibió con una linda y amable sonrisa, escribió algunas cosas en su computadora y luego le entregó tres tarjetas electrónicas que serían las llaves que abrirían las puertas de sus habitaciones– Bienvenidos al paraíso, disfruten su estancia y recuerden que estamos para servirles
Los cuatro jóvenes sonrieron amablemente a la mujer de cabello rojo para después caminar hacia las escaleras que los llevaría a sus respectivas alcobas
–Woooww, miren esto ¿Habían visto algo más hermoso antes?– dijo la castaña al acercarse al enorme ventanal que daba a la alberca que parecía haber sido hecha por Dioses, el agua tan cristalina debías fijar bien la mirada para poder notarla, el color blanco al rededor le daba un Aura de paz en la que podrías perderte y olvidar el mundo allá afuera
–¿en que momento nos morimos que no me di cuenta y ahora estamos en el paraíso?– pregunto el platinado con cara de tonto ante la belleza de ese lugar
–Voy a cambiarme, no puedo esperar un segundo más para sumergirme en la alberca– dijo la única chica del grupo ignorando la estúpida pregunta hecha por su hermano– ¡Ay, Tom, ser la novia de tu mejor amigo es lo mejor que me pudo haber pasado!– agregó demasiado emocionada tomando entre sus manos el rostro del trenzado para darle un beso en una de sus mejillas
–Ey, ¿No queda nada para mí?–pregunto el novio arrugando las cejas fingiendo celos
–Tú eres el novio más guapo de todos los novios guapos– guiño un ojo a su chico y le mando un beso volado para después salir con su hermano detrás que estaba igual o más emocionado que ella
–Están locos– murmuró entre risas el de lentes pero no obtuvo respuesta por parte del otro que parecía haberse perdido en sus pensamientos –Kaulitz... ¿Sigues aquí?
–¿Eh? Sí, sí... es solo que... No se, siento como si ya hubiera estado aquí antes Hagen– admitió el de cabello negro frunciendo el ceño con una expresión de confusión
–No lo creo... Si hubieras estado aquí antes yo ya lo hubiera sabido porque nunca habrías dejado de presumirlo– Georg era amigo de Tom desde los trece años, se habían conocido en secundaria y desde entonces se habían vuelto inseparables, conocían los secretos más extraños uno del otro... O al menos eso pensaban
–Tienes razón, tal vez es solo una de esas cosas que te pasan cuando sientes que has estado en algún lugar o vivido alguna situación antes–El trenzado se encogió de hombros restándole importancia al asunto aunque una voz en alguna parte de su mente le decía que ya había estado en ese lugar
–Se llama Deja vú, y es algo muy común. Ahora si me disculpas, voy a ponerme mi bañador e iré a meterme en esa maravillosa pila de agua... con suerte y me meteré en Abby más tarde– el castaño guiño un ojo a Tom
–Oigan, el agua está deliciosa deberían meterse de una vez– gritó el platinado para ser escuchado por los dos chicos que venían caminando a paso lento mientras planeaban algo para más tarde
–El agua es para que nades no para que te la bebas, idiota– Se río Abby de su hermano recibiendo como respuesta que el rubio le sacara el dedo medio, ella se carcajeaba por la actitud infantil de su hermano lo que provocó que el más joven del grupo se molestara aún más, tomó a la chica por los hombros e intentó sumergirla en el agua pero su intención no era hacer que se ahogara él solo quería molestar a la odiosa de Abby sin embargo después de haber liberado a la chica de su agarre está aún no salía a la superficie por lo que el platinado la tomó en sus brazos dándose cuenta que estaba inconsciente
–Chicos ayudenme, Abby no responde– exclamo preocupado el platinado al ver que su hermana no reaccionaba y su piel empezaba a tomar un ligero color púrpura
–¿Que mierda hiciste, Cody?– el mayor se apresuró a llegar hasta donde estaba su novia y comenzó a darle respiración de boca a boca
–Yo solo estaba bromeando, no sé qué pasó solo estuvo bajo el agua como tres segundos, lo juro– se defendió el rubio temblando
–No reacciona ¡Llamen una jodida ambulancia!– el mayor estaba desesperado a punto del llanto
–Georg...– mencionó apenas con un hilo de voz y después empezó a toser dejando salir todo el agua que había ingerido
–Abby... tranquila, respira nena, aquí estoy– Georg abrazo a su novia con fuerzas y beso su cabello mojado sin querer soltarla
Tom estaba feliz de que Abby haya reaccionado pero había algo que no le quedaba claro ¿Como era posible que todas las personas que estaban ahí leyendo, escuchando música o simplemente tomando el sol no habían notado que la chica casi muere ahogada?
Tom sintió un escalofrío recorrerle todo el cuerpo cuando se fijó más en esas personas y se dio cuenta que no solo eran personas superficiales y egoístas a las que solo les importaba tener un bronceado perfecto sino que parecían cuerpos muertos sin alma o almas en pena.
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Beautiful Sinister
FanfictionBienvenidos al hotel Riviera Una vez que hayas entrado solo habrá una forma de salir... Disfruta tu estancia Si puedes. Tom Kaulitz nunca debió haber aceptado ese viaje Nunca debió tentar su suerte Nunca debió reencontrarse con un oscuro pasado...
