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-apurate hyun ri! Se nos hace tarde- grito mi papa desde él coche con mi hermana en el asiento trasero y mi abuela en él copiloto.

Hoy iríamos a almorzar, aunque era costumbre de los sábados, se me hacia casi lo mismo a los anteriores, pues quería provar algo distinto.

-¡ri! ¡ri!- cuando menos me di cuenta alguien aplaudió justo en mi rostro- ¡ya era hora! - era mi hermana, ha neul.-vamos, no te quedaras aquí sin comer él resto del día. ¿o querés que te traiga algo?

-si, si, ya voy-me molesta que hagan eso. Pero me lo había ganado, supongo, después de todo me perdi en mis pensamientos-además no me pueden dejar sola- contraataque.

Al llegar al restaurante no habian muchas mesas libres. Había una butaca junto al ventanal con vista hacia la parte de afuera que estaba libre; era la unica y nos dirijimos a esa. Nos ubicaron en esa de hecho.

-buenas tardes, mi nombre es kat. Yo les estaré atendiendo él día de hoy- dijo la mesera mientras nos tendía él menú ya habierto.

Hasta ahora no podía hacer nada mas que discutir con mi yo interior. No me podía decicidir en que pedir de comer, la bebida era fácil; limonada, aunque generalmente siempre pedía te.

-¿ya saben que van a pedir?-pregunta mi abuela luego de cerrar él menú.

-yo si- responde mi hermana.

-¿y vos?- esta vez es mi papá, dirigiéndose a mi.

-¿hmm? Ah, si si

{...}

cuando llegaron las bebidas, olvide que debia pedirla sin hielo; estaba mal de la garganta y recién acaba de librarme de una gripe. Aunque no le habían puesto demasiado, Supongo que esta bien.

-¿esa mesa les parece?-voltee la vista a la mesera que se dirigía a otros clientes que acaban de llegar.

mala idea. Cuando lleve mi vista hacia la mesera que anteriormente nos atendió, me llamo la atención un chico que se sentó en la mesa posicionada frente la nuestra; no estaba solo, estaba con quienes supongo sus padres.
Su vestimenta era algo formal, pero casual a su vez; algo que me llamo la atención fue su peinado, era corto de los lados y algo largo de arriba. Y aunque su color, negro , era muy común me gustaba, se veía suave a su tacto y fácil de manipular. Tambien era obvio que era mayor que yo, tal vez meses.
Trate de ser lo mas disimulada posible para que no se notara que me quedaba viéndolo intentando adivinar la expresión en su rostro.

-aquí tiene su orden-hablo la mesera había llegado con nuestro almuerzo.

Pasaron unos segundos y me di cuenta que por alguna razón estaba contemplando él platillo en frente de mi. pero como siempre neul me sacaba de mis largos y profundos trances, se podría decir que se convirtió en una costumbre.

see you   ☆ -b.bh☆ Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora