Capítulo 1

19 3 0
                                        

     Catorce de septiembre, a apenas un día de empezar las clases. Mi madre ya insistió a principios de mes, poco antes de empezar la pretemporada de balonmano que preparase todo para el comienzo; principalmente material y similares. La verdad es que no tengo ninguna expectativa de este curso. Siempre lo mismo. Estudiar para sacar la materia y la ESO, luego ya me dedicaré a lo que de verdad me interesa y apasiona, el balonmano.

     Mis padres ya de pequeño, cuando tenía cinco años, me apuntaron en un pequeño club de la ciudad de Vigo puesto que vivo en una pequeña parroquia llamada Beade.

     Siempre me gustó muchísimo este deporte, al menos desde que tengo memoria. Lo que más recuerdo es que cada día que tenía entrenamiento me preparaba una hora antes; preparaba la mochila con todo lo necesario para estar seguro de si me faltaba algo. Y de hecho, nunca me faltó nada, siempre llevaba todo el material necesario.
 
     Poco a poco fui subiendo de categoría, por lo que ya jugaba en otras ligas nacionales. De hecho, mejoré considerablemente. Cada vez notaba que adquiría más técnica, hacía tiros mejores y los pases ya los tenía prácticamente controlados.

     Asaz de veces me quedé horas con otros grupos para coger técnica y fuerza, ya que en nuestro grupo no hacíamos suficiente físico. Casi siempre nos tocaba ir a correr alrededor del pabellón, como siete o diez vueltas; luego hacíamos series de ejercicios para calentar y por último estirábamos. Para coger técnica simplemente hacíamos lanzamientos en parejas, grupos o a puerta. Siempre jugábamos algún partido entre nosotros y al final de cada emtrenamiento siempre estirábamos.

     Esta temporada no cambió mucho. Si es verdad que el equipo no es exactamente el mismo, pero nos complementamos bastante bien en el terreno de juego. Practicamos otro tipo de tiros más a fondo que otros años. También entrenamos dos horas más a la semana y jugamos partidos mas frecuentemente.
  
     Este año el club se va a apuntar al campeonato nacional, por lo que supongo que tendremos que mejorar bastante si queremos optar a pasar aunque sea a octavos. Normalmente, tenemos partidos más a menudo, ya que es importante prepararnos en en terreno de juego y tener contacto con otros jugadores para que después sepamos como reaccionar ante distintos ataques por parte del equipo contrario. No voy a negarlo, me resulta algo complicado compaginar los campeonatos con los estudios, puesto que más de la mitad de las veces tengo que faltar a clases porque se celebra en otra ciudad o Comunidad.

     A partir del tercer año de infantiles yo ya tenía claro que me quería dedicar al balonmano. No tanto como entrenador sino como jugador. Siempre me puse objetivos para alcanzar, así como mejorar el rendimiento o reducir las faltas cometidas a lanzar a portería. Todas las he ido superando, pero aún me queda una última por conseguir, que sería ya como una meta: poder jugar en la Selección Española de Balonmano.

Completamente EquivocadoOpowieści tętniące życiem. Odkryj je teraz