El más increíblemente mal hecho y tonto plan de la historia estaba a punto de ser ejecutado de la forma más estúpida posible.
Ese era el único pensamiento que rondaba la cabeza de Midoriya Izuku, un chico omega, inteligente, sencillo, vestido con ro...
Parejas: TodoDeku [Todoroki Shoto x Midoriya Izuku] IidaOcha [Iida Tenya x Uraraka Ochako] & KiriBaku [Kirishima Eijiro x Bakugou Katsuki]
Advertencia: Omegaverse, sin quirk.
Pero no habrá puercadas aquí. xD
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Su suerte era...
Como la mierda.
Y no, ya no le importaba pensar en groserías vulgares, no iba a tener culpa alguna por ello y mucho menos cuando era un adjetivo que su suerte merecía.
A sus diecisiete años, Iida Tenya iba a ser obligado a comprometerse.
¡Comprometerse, por un demonio! ¡Ni siquiera había terminado la academia! ¡No se había declarado a la chica que le gustaba! ¡Y mucho menos había besado a alguien!
¡¿Es que nadie le tenía consideración?!
Tampoco era como si sus padres hubieran tenido la más mínima opinión de él, y a esas alturas, estaba más que claro que no aceptarían lo que digiera.
¡Pues se negaría, claro!
Ahora lo único que podía hacer, era repetir una y otra vez los sucesos de las últimas semanas, intentando buscar donde tuvo el error y así conocer el porqué de su castigo.
La primera semana fue una mierda.
Sí, mierda, otra vez.
Iida estaba más que seguro de que debía pensar las groserías y no gritarlas, si las gritaba sería como Bakugou... y de solo imaginarse a sí mismo con esa actitud era más que incómodo.
Como sea, que se iba por las ramas en su improvisada investigación.
Día lunes, comienzo de una semana prometedora, o eso creyó hasta que su teléfono sonó por la llamada de su madre. Su hermano había sufrido un accidente en su trabajo muy, muy grave, que le hizo tener los días más inestables en sus últimos diez años y lamentos hasta por los codos.
Fin de esa semana y lo único que obtuvo fue a su hermano diciéndole de forma directa que temía no volver a caminar.
Sin duda alguna, la peor semana de su existencia.
Luego de eso intentaron recuperar el ánimo de poco a poco, visitaba constantemente a su hermano y se aseguraba de que no le faltase nada. Inclusive Tensei había vuelto a reírse, a costa de él, pero al menos se reía así que no le importaba.
Después de unos cuantos días se le fue permitido volver a casa por un tiempo, el cual fue aprovechado por sus padres para charlar con su hermano mayor y a pesar de que Tenya sabía que no tenía permitido enterarse, se preocupaba por sea lo que sea de que estaban hablando.
Ahora, no quería ni recordar lo que le dijeron, o más bien, avisaron esa mañana.
—La situación de tu hermano está más que complicada, no solo por su salud, si no por un tema de estatus —comenzó su padre esa mañana, junto a su madre y hermano—. Es difícil de decir... pero supongo que seré directo, Tenya.