Soy Valeria Patricia Castillo Gutiérrez, tengo dieciséis años de edad, soy venezolana de nacimiento y hace diez años me residencio en Miami junto con mi familia.
Al tener seis años vivíamos en la ciudad de Caracas, y al parecer todo marchaba bien para nosotros. Mi padre era ingeniero en electricidad y trabajaba en una compañía de gran influencia en todo el país, pero las cosas cambiaron cuando el gobierno expropió dicha compañía.
Mi padre había quedado despedido, sin embargo, su liquidación era suficiente para que él montara su propio negocio, el problema era que él estaba enojado; pensaba que invertir en un negocio en Venezuela no valía la pena mientras estuviera el gobierno actual.
Uno de los amigos de mi papá, la cuál vivía en Miami, le ofreció apoyo para que toda nuestra familia emigraramos hacia allá.
Así fue como decidimos dejar nuestro país natal e irnos a vivir el famoso sueño americano.
Realmente no me acuerdo mucho de Venezuela, pues, sólo tenía seis años cuando la dejamos, pero mi hermano mayor, Yosef, si sufrió el cambió, y creo que en diez años de vivir aquí en Miami, todavía no se ha adaptado del todo.
Ahora se dice que Venezuela está pasando por una crisis, y mis padres se siente felices de haber tomado aquella decisión de irse del país mientras se podía, porque con la crisis que atraviesan los venezolanos, irse a otro país es demasiado difícil, sobre todo si se trata de Estados Unidos. Y sabiendo esto, mis padres no quieren saber nada de Venezuela; regresar sería como un suicidio, pero después de todo, nunca le he dado importancia al tema.
Todos estos años aquí mis padres se han esforzado para darnos una vida digna y no tener que estar pensando en lo que está sucediendo en Venezuela.
Aunque hubo algo que despertó un sentimiento patriótico que nunca había sentido, y fue mi tía Wendy.
Ella era como una segunda madre para mí y para mi hermano Yosef, y nos consentía con esa energía tan especial que la caracterizaba.
Mis padres le compraban el boleto de avión para que nos visitara cada año, y aunque le ofrecimos que se quedará en Estados Unidos con nosotros, ella se negaba, decía que no cambiaba a Venezuela por nada, sin importar la crisis, ella iba a quedarse en ese hermoso país que atravesaba uno de los momentos más duros de toda su historia.
Fue esa convicción que abrió las puertas a una nueva aventura que, junto a mi hermano Yosef y yo nunca olvidaríamos.
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¡¡DE REGRESO A VENEZUELA!!
Teen FictionValeria es una joven venezolana residenciada en Miami. Al parecer todo iba bien hasta que su tía Wendy cae en una terrible enfermedad y alguien tiene que ir a Venezuela a cuidarla. Una nueva aventura llena de nostalgia y amores nace cuando Valeria j...
