Capítulo I: En Otras Palabras

129 4 1
                                        


Era otro frío y oscuro día de invierno, oía como las gotas resbalaban por la ventana de mi cuarto, tenía frío, estaba refleccionando acerca de todo lo que había pasado, no lo podía creer.

Me sentía diferente, definitivamente algo había cambiado dentro de mí, no estaba segura de que podía ser, quizás serían todas las constantes peleas con mis amigas o mis sueños. Yo sabía que había algo que estaba oculto tras todos esos sueños, eran tan raros, tan realistas, unos tan tristes y otros que realmente no tenían absolutamente nada de sentido.

Realmente la palabra que yo usaría para describir todos esos sueños sería -pesadillas- aunque cada uno de esos sueños o pesadillas, era tan diferente del anterior ninguno de ellos era agradable.

Mi casa, era muy acogedora y tenía una linda vista hacia el campo, me encantaba ver el amanecer desde mi balcón y respirar la fresca brisa que cada mañana inundaba mi habitación.

Ese día como siempre, llegue a mi casa, hice la tarea, que a propósito era muchísima, tumbarme en mi cama y hundirme en mis pensamientos.Sentía que era hora, tenía que saber la verdad.

Era medianoche y aún no lograba conciliar el sueño así que un extraño impulso se apoderó de mí y me llevó a tomar mi computadora, que antes había sido de mi mamá y mi abuela y decidí mandarle un correo explicandoselo todo.

Francamente no sabía como iba a reaccionar,estaba intentando imaginarme como reaccionaría en cuanto supiera toda la verdad.Tampoco sabía si me iba a creer, quizás si yo hubiera sido la que recibió el correo simplemente lo hubiera ignorado.

No sabía como empezar a contar la historia, ya que no le encontraba un principio o un final a este inusual relato, básicamente porque aún no tenía un final.

Después de darle muchas vueltas al asunto, finalmente empezé a redactar el correo...


Por Si No Llego A DespertarStories to obsess over. Discover now