Introducción.

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Era una noche común en el asilo Rottenfield en 1985, el hospital anexado al asilo estaba solitario, compartían terreno, sin embargo, la parte del asilo contaba con unas enormes y gruesas paredes de concreto que lo convertían casi en un fuerte, era común oler el amoniaco y alcohol.

Así es, era una noche común. A lo lejos, del otro lado del muro que protegía la sanidad de la insanidad de esas dos instituciones se escuchaban gritos que exhibían dolor y locura, pero era algo común ya que era por el bien de las personas internadas allá adentro. O al menos así lo veía el médico en turno de urgencias, sólo estaba él y su secretaria en esa parte del hospital, faltarían unas 4 horas para que fueran las 8 am y el personal de cambio de turno llegara para sustituir sus puestos hasta que se cumpliera el turno de ellos y llegara otro personal para intercambiarlos.

Una señora con un ojo sangrando y con su blusa rasgada con unas cuantas manchas rojas en la zona del abdomen y pecho apareció tambaleándose llegando al hospital, era una de las blusas que utilizaban los internos del asilo. En la señora de al menos 53 años se podía notar fuertemente su edad que eran expuestas por las arrugas en su cara y su cabello que había mudado el color castaño natural a un blanco hueso. El médico no sabía si atenderla o devolverla al psiquiatra, cuando de repente comienza a seguir rasguñando su pecho, especialmente en su lado izquierdo, donde estaba su corazón, estaba desesperada, su saliva corría por su boca junto con unas cuantas gotas de sangre diluidas en ella, mientras que en sus ojos se podía notar un gran odio y desesperación, fue entonces cuando corrió hacia el médico y comenzó a golpearlo fuertemente en la cara, a pesar de ser una anciana, su adrenalina era tan alta que cada impacto le deformaba más y más la cara al médico hasta que finalmente explotó en el mismo piso,

La otra chica que atendía corrió hacia la salida donde llegó a media calle cuando unas manos huesudas la sujetaron desde su pantorrilla y la tiraron de cara, entonces la anciana llegó, se puso sobre ella montándola de la espalda y comenzó a golpear su cara de la misma manera que lo hizo con el médico, después tomó uno de los brazos y comenzó a jalarlo mientras pisaba el cuerpo hasta arrancarlo, tomo sus dedos con uñas enormes y rojas , las apuntó hacia su corazón y finalmente se lanzó al piso de manera que se clavaron en su corazón cual estaca hacía un vampiro.

4 hora más tarde pacientes y médicos veían la escena del crimen con gran morbosidad y terror, alguien tenía qué averiguar qué demonios había pasado...

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