Cuando toda tu vida se desmorona, hay cosas que ya no tienen sentido, y comenzar desde cero iba a ser difícil, pero tenía que intentarlo; pensar esto yendo de camino a este lugar nuevo para mi, no me alegraba ni un poco.
- Aylin,-llamó mi atención Richard mi padre en el volante- ¿podrías esforzarse aún que sea un poco?-
-Si Aylin, estoy de acuerdo con tu padre, quizás no sea tan malo como te lo imaginas- apoyo Elisa, mi madre, con un aire de supuesta tranquilidad, solo los mire y devolví mi mirada a la ventanilla ignorando sus palabras. Obvio era malo,muy malo para mi, es que ¡joder!como pueden utilizar una desgracia para algo como esto, y prefería callar que seguir contradiciendo sus expectativas de seguir siendo una familia "perfecta", que asco me daba esa palabra.
Llegamos a nuestra nueva casa y nuestra nueva supuesta "vida", si es que a eso se le podía llamar así. Mi madre se bajo de primeras casi corriendo para llegar a mirar con admiración la casa, mi padre apago el auto y se bajo con calma, atravesándolo para sacar todas las maletas de la cajonera, al final salí yo al verlos parados en la entrada de la casa, me puse al lado de mi madre y observe la casa junto a ellos. Era de pintura fina azul clara, ventanas grandes y un pequeño jardín delantero con algunos arbolitos cercado en palos de madera blanca, junto pequeño garaje delantero, era una casa como todas las que habían en esa calle que ni estaba segura si esa era.
-¿Están seguros que si es la casa?- dije y los dos me miraron al mismo tiempo
-¿por que preguntas eso?, claro que es la casa- respondió mi madre casi asegurándose ella misma de sus palabras
-pues solo digo, mira - señale a los dos lados de la casa, todas las copias de esa -todas son iguales - mi padre miro a mi madre y me señalaron un número en la entrada de la casa
-Es esta -mostró el mismo número en una hoja, mire la hoja y solo me encamine a la casa, esto no se me hacia tan divertido, en verdad puedo jurar que estaba a punto de vomitar, justo al entrar a la casa algo de aquí se me hacia conocido, como si ya hubiera estado antes en este lugar, se me hizo raro sentir esto, por que hasta donde yo lo recuerdo nunca había viajado a california, en si era la primera vez que conocía esta lugar; que extraño...
-Aylin...- sentí la voz de mama detras- ¿pasa algo? - no me di cuenta que había quedado parada en toda la mitad de la puerta, agite la cabeza negando pero con mi mirada adelante aún, camine para verla mejor y si... podía asegurar que esta casa la había visto antes
-las habitaciones están arriba- Dijo mi padre dejando algunas maletas en la puerta,agarre bien la maleta que tenia en los hombros y una que estaba al lado de mis piernas y la subí en busca de mi habitación. Al entrar a el pasillo de arriba vi tres puertas entre abiertas, y otra al final del pasillo, camine por este abriendo las primeras tres puertas; la primera era demasiado grande para mi, la segunda era demasiado pequeña, y la tercera parecía un armario, ninguna de las tres me gusto, asi que solo quedaba la ultima, entre y si, era la indicada, estaba algo lejos de todas, tenía una ventana mediana en la mitad y un baño en esta, parecía estar bien para mi.
Comencé a desempacar tirada en el suelo,por el momento las cosas que se habian traido de londres era muy pocas, pero lo "adecuado" según mi madre, y pues donde manda capitán, no manda marinero, así que solo tenía mi cama y un pequeño armario, donde por el momento ubicaría todas mis cosas, agradeci la pequeña camita que había debajo de la ventana, quedaba bien; vi algo que parecía colgar de esta, me puse de pie en dirección a la ventana y camine hacia ella, había una hoja de arbol atorada entre la veintena y la pared, abrí la ventana y quite la pequeña hoja dejándola caer, comenzó a volar fuera de la ventana en dirección del viento, seguí aquella pequeña hoja con mis ojos hasta tropezar con la dureza de un casco negro. alguien parecía haber llegado a la casa de enfrente, un chico con un aspecto misterioso, aun con el casco en su cabeza se podía diferenciar eso, por su chaqueta de cuero, un ajustado jean negro y unas botas de gran suela.Una chica salio corriendo de la casa a abrazar a este temerario chico, el cual no mostró ninguna expresión ni en su cuerpo y supongo que tampoco en su rostro; la apariencia de la chica no iba muy en común con el look de el chico, era todo lo contrario, llevaba una camisa rosa y una pequeña falda azul que podía decir que le tapaba medio trasero, junto a unos zapatos rosas al igual que su camisa, su pelo rubio platinado suelto por sus hombros. ella quitó el casco de el chico y sin ninguna espera lo beso, a el no parecía incomodarle ya que a los segundos la agarro de la cintura y bajo sus manos hasta tocar su trasero
-¿ya terminaste de desempacar Aylin?- sentí de una la voz de mamá detrás y de un salto me voltie
-¡me asustaste mamá!- dije con la mano en el pecho, joder estaba muy concentrada viendo esa desagradable escena, ella me miro y agito su cabeza al mirar todo el desorden que había en la habitación y cuando estaba apunto de comenzar a hablar la frente y dije yo primero- ya lo are- levante las manos en son de paz al ya sabe su regaño, ella alzó una ceja y cruzó sus manos
-Espero sea rápido Aylin, saldremos a dar una vuelta por la ciudad para comenzar a hacernos de ambiente y...
-no iré- refute de una sin dejarla terminar-vayan ustedes, yo no...
-lo siento pero no te pregunte- me corto al igual que yo lo había hecho con ella, sin decir nada mas salio hasta la puerta y se voltio- iras.
Me tire encima de la pequeña camita que había debajo de la ventana,cogí una almohada que había en esta me tapé el rostro y sin aguantarlo más grite para mi -¡¡MIERDA!!.
+++
-¿para donde vamos?- pregunte al salir de casa y ver a mis padres recostados al auto
-lo sabrás, sube-mi papa abrio la puerta y miro a mamá para verme despues a mi, en verdad no estaba de humor para sorpresas ahora, de mala gana entre en este y cerré con fuerza, mierda en verdad estaba a punto de explotar, creo que ahora cualquier enfado me haría explotar.
Comenzaron a hablar mis padres en voz baja lo cual no le preste mucha atención estaba bastante ocupada odiando mi vida en este momento, miraba por la ventana las calles llenas de gente y uno que otro animal con sus dueños, la gente parecía estar cada uno en su mundo
Después de unos 10 o 15 minutos por fin llegamos, ¡¡Pero que jodida mierda es esto!!
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AYLIN #1
Teen FictionA ellos la vida les enseñó a no confiar suficiente en las personas, a que las cosas no siempre saldrán como tú lo deseas, y que a pesar de las adversidades tendrían que seguir fuertes; la gran diferencia entre ellos era que uno sabía exactamente a l...
