A media noche gritos de júbilo extasiados se elevaron hacia un firmamento negro, pero no alcanzaron a llegar porque las paredes de la casa impidieron que fueran más allá. En un rincón de la estancia un cuerpo menudo temblaba de miedo y se pegaba a la pared. En ella se dibujaban sombras difusas sobre un fondo rojo. Alrededor de él una docena de gente se desgarraba la carne mientras parecían interpretar alguna especie de grotesca danza, un ritual. Y sus risas demenciales no se extinguian ni siquiera cuando sus cuerpos se desplomaron sobre el piso y la sangre se esparcía deliberadamente hasta mojar la planta de sus pies.
—Mamá...— gimoteo cuando una mujer de cabello negro y largo se le acercó a gatas y con una amplia sonrisa bañada de sombras— Basta...por favor...Quiero irme...
El vestido blanco que la mujer portaba estaba manchado de rojo en todo el pecho y parte del abdomen.
—Oh...calma mi niño— su mano subió hasta posarse suavemente en la mejilla del pequeño, manchandola— Todo estará bien.
—¿Por qué hacen esto?— lloro queriéndose apartarse y correr lejos, pero sin poder hacerlo, no cuando su cuerpo estaba paralizado y sabiendo que la unica salida estaba cerrada con llave
Su madre acuno su rostro con ambas manos e hizo que la viera directamente a los ojos, se inclinó con parsimonia hasta que sus frentes se juntaron. Su tacto era gélido. El pequeño lo unico que sentia era un terror indescriptible que se incrementó al verse reflejado en las oscuras pupilas de la mujer que lo trajo al mundo. Lo que ella veía no era a su hijo, sino al objeto de una insana devoción. Porque "algo" cómo él nace cada cien años y es un honor que haya sido en su familia, que ella fuera la portadora de semejante criatura dentro de su vientre, que hubiera crecido y salido de sus entrañas y ahora se alimentara de ella. Ese tipo de pensamientos simplemente la extasiaban. Con sus pulgares delineo el borde de los ojos del niño quitando las lagrimas que estaban por emerger.
—Porque te amamos...—fue su única e irracional respuesta
De repente la garganta del niño se seco, su respiracion se acelero y el pecho le dolía. Asimismo un hambre de niveles irracionales lo atacó. Era una sensación con la que había estado luchando durante días. Últimamente la comida no lo satisfacía; ya fuera carne de cerdo, res, vaca, ternera, o lo que fuera que le dieran no era suficiente. No para ese "algo" que se removia en su interior. Y posiblemente lo peor era la constante presión que sus dientes sufrian, su único consuelo lo encontraba en morder algo duro. Al notar su estado la sonrisa de la mujer se volvió más franca y una extraña risilla se le escapó. Beso su frente antes de apartarse y coger la cuchilla que había dejado a un lado.
—Lamento hacerte esperar. Aqui esta la cena.
Tras esa última oración hundió con ahínco la cuchilla justo por encima de su estómago y la bajo en línea recta hasta su abdomen. Una sustancia cálida empapó las manos del niño y parte de su rostro. Lo que sucedio despues fue demasiado confuso para intentar recordarlo.
Solo sabe que cuando la puerta volvió a abrirse su hambre había desaparecido al igual que los cadáveres. Y que las personas que entraron al cuarto eran las únicas que jamas debieron encontrarlo.
YOU ARE READING
Carnivore
HorrorAntropofagia: Acción o costumbre humana de comer carne de seres de su misma especie.
