Ellos eran dos jóvenes, totalmente diferentes. Él era un príncipe, el heredero al reino de Lucis y él era un extranjero, alguien no deseado en aquella tierra. El príncipe tenía una vida normal, un padre que lo quería y unos sirvientes que siempre estaban a su lado. Por otro lado el extranjero, había tenido problemas con sus padres adoptivos, la relación con ellos se enfrió y un día con una simple carta le dijeron adiós y lo abandonaron en aquella casa. Se había quedado solo.
Ambos jóvenes, siempre habían ido a la misma clase. Aunque el rubio, llamado Prompto jamás se había atrevido a acercarse al príncipe Noctis. Más que nada, por su apariencia física. Se había cogido complejo desde que Noctis le dijo "pesas mucho", desde ese momento se había planteado adelgazar. Había empezado a hacer ejercicio, al igual que a buscar diferentes tipos de comida para hacer dieta. Había visitado incluso dietistas para que le recomendaran dietas, había hecho todo lo posible. Os preguntaréis qué cómo se pagaba todo esto, fácil. Su madre adoptiva, tenía el arrepentimiento de haberlo abandonado así que cada mes le ingresaba una buena cantidad de dinero para poder subsistir. Así Prompto, se gestionaba el dinero, compraba lo que necesitaba y como gastaba poco en comida, siempre le sobraba para algún capricho.
Por otro lado estaba el príncipe Noctis, con su perfecta enseñanza. Cosa que él odiaba, no soportaba ser un príncipe. Rara vez se le veía en eventos importantes, además de que luego las chicas de su clase iban como gatas en celo tras él. Siempre con preguntas, desde que era un crío. Él pasaba al completo de responder alguna de esas preguntas y siempre, ponía la excusa de ir al baño para escabullirse de sus pesadas compañeras. Los chicos no se le acercaban, claro la envidia sana de que a él le hacían caso las chicas. Por San Valentín tenía que tirar todas las cartas, eso sí el chocolate se lo comía. Él sabía que ninguna de esas cartas, era real. Sabía que eran puro interés de querer tener al príncipe a su lado, alardear y encima sacarle dinero. Noctis no era tonto. Pero aun así en toda su clase, había alguien que si le interesaba de verdad.Una chica que jamás le había dejado cartas, ni chocolate, pero sí que había intentado hablar con él. Se podría decir que eran amigos y Noctis, esperaba al día perfecto para poder decirle lo que sentía.
Era el primer día de instituto. El príncipe caminaba solo por los pasillos, escuchando el murmuro de las jovencitas al verlo pasar.Había salido fuera para tomar el aire, para salir de ese ambiente en el que se solía estresar. Prompto se acababa de ajustar su muñequera, antes de salir corriendo y presentarse ante el príncipe. Noctis lo miró de arriba a abajo. No lo reconocía, ese no era el Prompto de la primaria. Había adelgazado... qué coño estaba como para untarle queso encima. Noctis se quedó sin habla por un momento,aunque luego puso una sonrisa. Ellos ya se conocían, Prompto soltó una risa sin saber cómo explicarse pero ese día empezaría una buena amistad. (Esto es el final del ova de Prompto)
Pasaron las primeras horas juntos, hablando el uno del otro. El príncipe Noctis tenía una clara curiosidad por saber de aquel cambio radical,que sufrió su compañero de la infancia. Sin embargo, Prompto siempre desviaba el tema hacía otro lado, como si le molestase hablar de ello. Así que al final decidió no molestarle más con aquello, por no parecer pesado. Al finalizar las clases, ambos jóvenes salieron juntos de clases y aprovechando que el primer día habían salido temprano decidieron ir a una cafetería a tomar algo.
-Entonces... ¿No vives más en palacio? ¿Por qué? -Cuestionó el joven de cabellos rubios, mientras se llevaba a la boca un pequeño bollito de crema.
-Un adolescente necesita su intimidad, cosa que en palacio debo recalcar que no hay. Además todo es mucho más divertido.-Respondió el de cabellos negros mientras le daba un sorbo a su café. Hacían una combinación rara, Prompto tomaba todo súper dulce y Noctis, cogía cosas sencillas sin mucho azúcar.
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El príncipe y el extranjero.
RomanceEllos se conocían desde la primaria, forjaron una amistad en secundaria y siendo adultos partieron en viaje. Pero...¿Qué pasaría si el rey se enamorase de la persona "equivocada"? ¿Qué cosas les aguardaba el destino a ambos? Manteniendo una relación...
