CAPÍTULO 1

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Abro mis ojos y trato de acostumbrarme a una luz blanca que me cega, cuando puedo ver mejor empiezo a mirar a los lados y solo puedo ver paredes blancas, dos sillas junto al fondo y varias maquinas a las que al parecer estoy conectada, me doy cuenta que estoy en un hospital. Trato de sentarme pero un dolor en todo el cuerpo se hace presente, la angustia me invade al darme cuenta de que esto no es un sueño. No recuerdo porque estoy aquí, no entiendo nada, giro un poco la cabeza y busco el famoso boton que sirve para llamar a la enfermera, cuando lo encuentro hago todo un esfuerzo para mover mi brazo y estirarlo hasta agarrarlo para presionarlo repetidas veces. Luego de unos largos minutos veo que entran dos señoras y un hombre alto a la habitacion, el empeza a decirles cosas que no logro entender por el aturdimiento que me llena en este momento.

-Tranquila, todo estara bien- el hombre que entro el cual creo que es el doctor me mira y me sonrie, pero ésta no se le ve reflejada en sus ojos, trato de preguntar por qué estoy aquí pero no sale palabra alguna de mi boca, paso un poco de saliva e intendo volver a hablar pero sigo sin poder hacerlo, el doctor me mira y al parecer se da cuenta. -No hables, debes descansar. El doctor camino hacia la puerta pero antes de salir completamente se gira y le habla a una de las enfermeras que esta cerca a él -Ve y avisa a su familia, diles que ha sobrevivido al accidente.

Accidente.. Accidente.. Accidente..

De pronto todo se vuelve borroso, imagenes empiezan a aparecer en mi cabeza, me veo conversando con mis padres en el auto, mi hermano esta a mi lado, todo reimos, cantamos, jugamos, pero de pronto todo cambia y me veo en el suelo de una carretera, me levanto sin saber que ha pasado, miro mis manos y las veo llenas de sangre, como puedo camino de hasta que mis ojos ven una escena que desee fuera irreal,  esta lo que solia ser nuetro carro tirado a lo lejos y los cuerpos de mi familia esparcidos por la cera, recuerdo por recuerdo se van uniendo empiezo a entender todo.

Mis ojos empiezan a llenarse de lágrimas y empiezo a moverme violentamente sin importar el dolor que siento en todo el cuerpo, las enfermeras se acercan rápidamente y tratan de calmarme, pero los recuerdos y la preocupación invaden mi mente cada vez más rápido y me es imposible detenerme, lo último que recuerdo es un insignificante dolor en mi brazo y de pronto todo se oscurece.

                              ***

-Sam.. Sam- una voz me saca de mi ensoñación pero eso no me impide seguir recostada en el pupitre hasta que siento un golpe en la cabeza que me hace levantar rápidamente y girar.

-¿Qué quieres?- muevo mis manos con rabia, no me siento de humor para bromas. Su mejor amiga, Elly la miro y luego le señaló al frente, gire para ver a que se refería y vi a todos los alumnos sonriendo junto a la profesora observándome.

-Señorita Blake, otra vez esta durmiendo?- la señora Walls, nuestra profesora de Astronomía, era una de las profesoras más aburridas de nuestra facultad, y por ende cada vez que empezaba a hablar el sueño se apoderaba de mi y me quedaba dormida, a eso sumándole que casi no dormía bien en las noches, ella también era una de las más 'gruñonas' y cada vez que me dormia, ella ponía el mismo castigo, limpiar el aula sola después de clases. -Cuando acaben las clases limpiaras todo el aula sola, quiero que brille- ¿ven?, se lo dije.

-Si señora- exprese sin mirarle. Después de eso prosiguió a terminar su clase y yo a anotar todo lo de decía, un papelito cayo sobre mis anotaciones y sin tener que mirar a los lados ya sabía quién lo había hecho, lo abrí sin que emitiera ruido alguno y leí.

*¿Volviste a quedarte toda la noche despierta?*, gire, mire a Elly e hice una mueca de desagrado dando a entender que estaba en lo correcto.

-Tenemos que hablar -expreso moviendo rápido su mano para que la profesora no la viera -gire mis ojos, conociéndola sabría que no me libraría de esto así que sólo asentí con la cabeza y seguí prestando atención a lo que quedaba de la clase.

El timbre sonó y todos salieron rápidamente, yo preferí quedarme sentada esperando a que Elly se acercara, cuando ya todos habían salido la vi sentarse al frente mio, me miró y suspiro.

-Sam, no puedes seguir así, esto esta acabando contigo- dijo mirándome con tristeza -¿Sigue siendo la misma pesadilla?- pregunto luego de unos segundos de silencio, asentí con la cabeza para luego agacharla. -Ya me canse de decírtelo Samantha, pero necesitas ayuda aunque no la quieras.- odiaba tener que darle la razón está vez, pero así era, desde hace dos años la pesadilla se hizo presente, al principio era una vez cada mes, después fue cada semana, hasta que la empecé a ver casi a diario, esto no era normal, ya no dormia lo suficiente y mi entorno se volvía cada vez más pesado, odiaba admitirlo pero necesitaba ayuda.

-Buscare la información de la Psicóloga que me dio el doctor- exprese sin levantar la cabeza -te escribiré luego- recogí todas mis cosas y salí del salón no sin antes recibir un abrazo por parte de Elly que me reconforto bastante. Elly es un año mayor que yo, pero un poco mas baja, tiene cabello corto rubio, unos ojos oscuros y un cuerpo espectacular, había sido mi amiga desde que llegue a la facultad, al principio fue difícil comunicarnos, pero lo solucionamos escribiendole yo notas, hasta que un día, el día de mi cumpleaños, ella me sorprendió cuando empezó a expresarse con señas, había estado aprendiendo ese lenguaje por mucho tiempo para poder comunicarse conmigo sin problemas, desde hay me di cuenta que seria mi mejor amiga siempre.

Decidí caminar hasta casa, quería tener tiempo para pensar. Cuando llegue mi abuela estaba en la puerta con cara de preocupación, revise la hora en mi celular y vi que me había tardado más de lo permitido, cuando mi abuela me vio se acercó rápidamente a mi.

-¿Samantha, donde estabas?- su semblante había cambiado y ahora se notaba su enojo. -La hora del almuerzo ya paso, es muy tarde.

-Lo siento abuela, tuvimos que limpiar salón de nuevo- explique recordando que no lo había hecho, el lunes la señora Walls me mataría.

-¿Porqué últimamente tienen que hacerlo todo los días?- pregunto mientras caminábamos a la entrada. Yo solo sonreí y levante mis hombros.

Después de comer le dije a mi abuela que iría a mi habitación para hacer los deberes, entre y me tire sobre la cama, estaba agotada tanto física como mentalmente, recordé lo que le había dicho a Elly y me levante a buscar la tarjeta de la psicologa esperando no haberla botado, estuve buscandola por 10 minutos sin resultado, me acosté al piso dándome por vencida, gire la cabeza y me pareció ver algo bajo la cama, metí mi mano tratando de alcanzarlo y cuando lo hice vi que era la tarjeta, sonreí y la saqué pero antes de hacerlo completamente vi una caja al fondo con polvo sobre ella, mi sonrisa se borro y me levante, deje la tarjeta sobre la cama y me encamine al espejo que tenia en mi habitación, me acerqué y pude ver como lágrimas resbalaban por mis mejillas, dejándolas caer me observe, tenia una camisa blanca, unos vaqueros, mis tenis blancas y mi chaqueta de jean, antes solía arreglarme mucho, solía maquillarme aunque fuera poco, pero todo cambio desde aquel día, no me importaba arreglarme, no me gustaba salir si no era necesario, como al hospital o a la facultad, o claro, si Elly me obligaba. Lo único diferente era mi cabello, solía pintarmelo y a mamá le gustaba, lo pintaba cada año el mismo día, en esa fecha.. Mi cabello morado era un desastre así que lo recogí, limpie las lagrimas y todo mi rostro se pinto de un color rojo haciendo resaltar el verde de mis ojos, no queria que mi abuela me viera, asi que decidí ponerme la pijama y acostarme de una vez. Mire la targeta y vi como el doctor había tachado el numero de telefono y debajo había escrito la dirección del lugar, sonreí con amargura, que discreto. Mañana seria un largo día y esperaba que esta vez pudiera descansar bien, antes de quedar dormida le envié un mensaje a Elly diciéndole que la había encontrado y que mañana la mantendría informada de todo, después de eso cerré mis ojos y entre en un profundo sueño.

Hola!
Espero les guste mucho el trama de esta novela, vienen muchas cosas buenas las cuales espero sean de su agrado, disculpen si hay errores de ortografía, prometo mejorar con el tiempo.

La novela -QUE EMPIECE EL JUEGO- estará detenida un tiempo, tal vez hasta que termine ésta, la razón es que quiero que sea un gran trabajo, espero que las que la empezaron a leer sigan conmigo.

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⏰ Last updated: Sep 25, 2017 ⏰

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