Shingeki no Kyojin ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de Hajime Isayama, solo quizá la trama porque soy muy buena justificando tonterías. Sé que no debería estar publicando porque tengo mil cosas que hacer, pero como tomo ni fumo, de algo tengo que morirme y probablemente sera por soñar despierta, y no hablo de que me atropelle un coche xD.
No se que tan largo será esta historia pero definitivamente serán capítulos cortos con un desarrollo rápido. Dejenme saber que opinan, no mientan, pero sean amables. :3 Sin más, a leer; espero les guste.
D.Teufel
La mirada de Hanji era una cosa curiosa que Levi tuvo el buen tino de notar.
Cuando Eren necesito asistencia de la mujer para despegarse de los tejidos de su cuerpo titán, porque él mismo lo había exigido en un estado levemente aderezado por el histerismo, el Sargento supo que algo iba raro.
Pero ese era solo otro entrenamiento más, nada extraño a excepción de esa mirada singular de parte de esa excéntrica mujer, pues Eren estaba totalmente consciente y saliendo casi por si mismo del amasijo de carne vaporosa.
El sargento Levi se retiró del área, y avanzada la tarde como estaba, y con restos de bestia titánica encima, solo podía pensar en un baño y la cena.
En ese estricto orden.
Tras la copiosa cena, tomada en su misma oficina, Levi se dirigió a la biblioteca, no era la lectura que lo llevaba a refugiarse en dicho sitio, sino la presencia de Eren a quien había "encomendado" limpiar el recinto. A Levi le gustaba ver a Eren limpiar cada mota de indeseable polvo de las tapas duras de aquellos gordos volúmenes que adornaban las estanterías. No era por esclavizarlo, sino que era bien sabido por casi todos, que Eren se esforzaba.
De su parte, Levi sentía que era algo distinto a la zalamería.
Y a Levi con sus muchos años encima le gustaba Jaëger, el porqué, era un misterio aun para el mismo, pero le gustaba.
Le gustaban sus ojos enormes, verdes y dementes, su torpeza en cosas triviales, y su determinación y odio hacia los titanes.
Por otro lado, Eren parecía a gusto con la presencia del hombre, ya no había atisbos del exagerado nerviosismo, ni incomodidades, menos el antaño terror que parecía tenerle; Eren ahora parecía en paz con la presencia de Levi, y eso estaba muy bien, pero antes muerto que aceptarlo. En voz alta.
Así que aquella noche, cuando Levi acudió a la biblioteca y se encontró con el lugar vacío, una serie de cosas fuera de lugar comenzaron, pero jamás imagino hasta qué punto.
Lejos de estar molesto, pero con la inquietud de saber que habría llevado a Eren a desobedecer una orden directa, Levi comenzó una sutil y desinteresada búsqueda por todo el castillo.
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Líos Femeninos
RomanceAmelia es bonita, pelirroja y gusta de Eren; después de una situación comprometedora entre los dos, Eren tendrá que sufrir las consecuencias bastante singulares.
