Nara Alba
Era el primer día de instituto, y ya íbamos tarde por culpa de Jeremy. Le había costado siglos arreglarse el maldito pelo... parecía como si fuera algo sagrado. Eso me enfurecía, pero bueno, así era él. Cuando entramos al salón para la bienvenida, vi cómo Mike se lanzaba sobre Jeremy.
—¡Jeremy! —gritó Mike, completamente entusiasmado.
Jeremy se puso rojo al instante. Estaba tan nervioso que parecía un tomate. No era difícil imaginar que entre esos dos pasaba algo. En ese momento apareció Vincent, tan desagradable como siempre. Pero lo que más me llamó la atención fue la chica que venía a su lado.
Era muy guapa... demasiado. Y eso era raro, porque Vincent no era heterosexual, o al menos eso sabíamos todos.
Me acerqué con curiosidad.
—¿Y esa chica, Vincent? —pregunté.
—Ella es Suvashi Phone Girl —respondió con normalidad.
La chica era morena, con el pelo negro. Era realmente hermosa... tanto que por un segundo me quedé sin palabras. Intenté hablarle, pero cuando nuestras miradas se cruzaron, me bloqueé por completo. Estuve a punto de desmayarme allí mismo.
Por suerte, Jeremy apareció y me ayudó.
—Eh... Suvashi, ¿te puedo llamar así? —preguntó con tranquilidad.
Ella asintió, y él sonrió como si nada. En ese momento, Mike lo abrazó por detrás.
—¡Jeremy! —dijo otra vez, demasiado cerca.
Eso me molestó un poco. Con el movimiento, Jeremy perdió el equilibrio y terminó empujando a Suvashi, que cayó directamente sobre mí.
—¡Dios! —pensé—. No puedo con esto...
—¿Estás bien? —me preguntó ella, mirándome con preocupación.
Su voz era suave... casi hipnotizante. Me costó reaccionar.
—E... sí, claro —respondí nerviosa.
Antes de poder decir nada más, Jeremy y Mike nos ayudaron a levantarnos y, sin pensarlo mucho, acabaron llevándonos a la enfermería. Y así comenzó nuestro primer día de instituto...
YOU ARE READING
Amor Entre Guardias(finalizada)
Fanfiction# Historia de dos hermanos -Dime... ¿qué clase de familia somos? -preguntó uno de los hermanos, con la voz rota por la confusión y el miedo. El otro no respondió de inmediato. Bajó la mirada, apretando los puños con tanta fuerza que le temblaban los...
