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Capitulo I♂

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TaeTae, ¿podrías pasarme el aderezo? — Pidió con suavidad estando recostado de la encimera mientras el rubio le extendía aquella salsa con olor desagradable.

No se como puedes comer eso, JiMinnie... — Murmuró, apuntando con descaro al envase de mostaza observándole con un gracioso desdén.

—Eres un molesto. — Rió levemente. —Estar embarazado te ha puesto tan irritante... —Dijo con nostalgia, algo aturdido sabiendo la dicha que los recién casados compartían. Teniendo en cuenta que, en su caso no podía darse aquello pues, desgraciadamente era estéril. Pero estaba gratamente agradecido con su esposo, YoonGi quien era comprensivo en la situación, estando algo atribulado pues anhelaba de la misma manera poder darle un primogénito.

El rubio risueño, se disponía a responder cuando escuchó la puerta principal cerrarse, sus labios formaron una armoniosa sonrisa que sólo una persona podía ocasionar en su persona.

—Cariño, te extrañé mucho. —Aquella curva no era borrada de sus labios. JungKook, te quiero.—Agregó dejando sus brazos rodear el cuello de su amado esposo, el mencionado le miraba con una dulzura palpable teniendo sus manos en caricias constantes al abultadito vientre de su tesoro.

—¿De verdad? eso me alegra, ¿cómo han estado? Su esposo le tomó con dulzura entre manos, tanteando con suavidad y una sonrisa en el rostro el cálido hogar donde ahora su bebé se resguardaba.

Estaba tan prendado a su dulce muñequito, y aún más al saberse embarazado. Cuan dicha sintió el día de su sorpresa pensando sin saber que era un molesto dolor estomacal, descubriendo luego que se trataba de un pequeño ser de carne y hueso.

—Maravillosamente. JiMinnie me ayudó con la cena de esta noche, te va a encantar cielo. —Respondió asintiendo mínimamente con una curva tenue en sus lindos labiales, vaya que le era complicado al mayor resistirse a devorar esa boquita sonrosada y tan tentadora que seguramente, ni se percataba de aquello.

Uh, mi esposo y mi cuñado...preparando una cena para el tercero más guapo de esta casa.

—¿El tercero? —TaeHyung no pudo evitar mirarle con cierta diversión mientras su marido entrelazaban sus dedos con los propios.

—Pues claro, Shymie y tú están ocupando los dos primeros. —Contestó riendo en el paso junto a su tesoro. Ambos se miraron por cortos instantes uniendo sus labios en un beso tierno y casto. JiMin, que gusto verte de nuevo—El más alto acariciaba con sutileza la cintura aún menuda de TaeHyung, teniendo en caricias constantes su pulgar dando círculos sobre la tela. Sonriendole al muchacho de delantal moteado y estrellas púrpuras.

Por su lado, el dulce Park de cabellos rojizos sonreía como sólo él sabía hacerlo, a tal punto que sus ojos rasgados formaran dos lunas dormidas.

Bugs Bunny, hasta que llegas... ¿ardua faena, conejudo? —Aquellos apodos bien merecidos eran siempre presentes en la boca del pelirrojo. Saludó con un ápice burlesco mientras volvía a concentrarse en el orden de los cubiertos que dejaba sobre el mantel. Jeon soltó una risilla, besando la coronilla blonda de su amado asintiendo con cansancio—Y que lo digas,  tanto papeleo es exasperante en demasía. —se separó mientras soltando un poco el atosigante nudo de su corbata se acercó al comedor.

Tae y JiMin se unieron en las sillas sobrantes. Uno de ellos reía poco al ver la expresión hambrienta ante el manjar expuesto y el otro, asentía con una sonrisa divertida de autosuficiencia. Y es que, ChimChim tenía manos mágicas...sí, tan mágicas hasta para preparar el delicioso ganso de YoonGi. Ahora estaban a punto de degustar a Ortencio, el ganso que compró su esposo Min en una casa de pueblo. Decía que era SU ganso, pero luego de haberlo picado tras intentar tomarle, retractándose se lo dió a su marido, diciéndole que hiciese lo que deseara con ese animal del demonio.

La cena fue más que grata, los tres eran favorecidos con el buen sazón de Park personificado en el guiso de ganso, TaeHyung admitía que aquello era una delicia y una vez más repetía que su hermano era suertudo al tener tal esposo con habilidades culinarias.

Se hacían las ocho y media de la noche, un bostecito escapó de la boca del rubio mientras su esposo, le miraba apoyando su mejilla en la palma de su mano. —¿A dormir cariño? —Sonrió al gesticular su pregunta obteniendo como respuesta otro flojo bostezo, TaeHyung asentía con pereza, se veía agotado.

JiMin observó al floreciente matrimonio, al principio le resultó tan complicado el entender que TaeHyung era el hermano menor de su YoonGi. Ambos tan diferentes pero a la vez tan unidos, ese par eran todo un caso. Ahora, su bonito cuñado ameritaba de un buen descanso y él, se limitaría a esperar por el mayor de los Min, quien trabajaba como administrador en un bufet de abogados.

—TaeTae, Kook es mejor que vayan a descansar ya...es tarde y además, recuerda que mi sobrina necesita de un buen sueño para ser bella, como su guapo tío. —JiMin sonreía fanfarrón tras dedicarse a recoger los trastes de la mesa. Negándole a TaeHyung la posibilidad de ayudarle. Pues cuando estaba empedernido nadie podía ablandarle.

—Bien, descansa JiMinnie. Hasta mañana...—La dulzura en la sonrisa del embarazado era enternecedora, mientras un JungKook satisfecho se levantaba de la silla dispuesto a marcharse a su recámara con su pedacito de cielo.

Al despedirse, ambos se fueron sin prisa hasta el pasillo dejando a un tarareante JiMin en la cocina. En la llegada a la habitación Jeon sintió aquella libertad de poder despojarse de su saco y camisa, sentía un calor abrumador en tan poco tiempo. Le resultaba algo incómodo.

—Mañana Kookie, será la penúltima ecografía. Me gustaría tanto, que fueses conmigo. —Los titubeantes orbes avellanas del rubio le miraban sólo a él, sonrió ligeramente depositado su saco en el perchero.

—Será complicado pero, haré todo lo posible por estar allí, TaeTae... —Susurró siendo audible para su marido, le dolía el hecho de haberse perdido las tres últimas ecografías de gestación. Sabía que TaeHyung necesitaba de su apoyo y compañía hasta el punto de disminuir, en lo que le era permitido su horario laboral.
Pero últimamente se le hacía de pequeño en apretado, cada vez su horario se volvía más que estricto, haciéndole perder momentos maravillosos dentro de su vida familiar. Pero ahora, esta más que dispuesto a ver a su bebé, a ese pequeño ser que formó junto a su preciado tesoro con tanto amor.

Intentará ser mejor para su familia, para su bebé, para su esposo...para él mismo.

—C-Claro...te esperaré, cariño. —TaeHyung asentía suavemente procurando ocultar cualquier gesto de infelicidad, y es que no era la primera vez que su marido le decía aquello.

🌱™


Aw, Tae es una dulzura ¿no creen?
Bueno, todo se ve de rosa pastel hasta ahora...eso cambiará más adelante, quizás a un carmín de problemas.

Una pregunta, ¿alguién más ha deseado tocar al ganso de YoonGi?

R.I.P Ortencio.

Los amo. (✿

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⏰ Last updated: Aug 04, 2017 ⏰

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