Es confuso.... eh pasado por un sin fin de cosas que... Bueno apenas hoy 2 de Junio eh salido victorioso de mi rehabilitación anti-drogas.
Mi padre ah venido a recogerme con una sonrisa enorme y me a comentado que las cosas han cambiado mucho y por supuesto yo lo tengo bien claro. Vamos camino a casa en un nuevo vehículo de color azul cielo metálico que me a encantado, ya no quiero pensar más en el pasado ya no más.
.
.
.
.
.
.
Puedo ver hermosos paisajes de campo,puedo ver a los niños jugando, puedo sentir la brisa en mi cara y me siento libre, poco a poco me alejó más y más de mi vieja vida y vuelvo a renacer en mí como un ave fénix, tengo nuevos planes, nuevas ideas, nuevos hermanos que no olvidaré, y tengo una oportunidad más.
Ya veo que pronto llegaremos a la ciudad y eso me perturba, no quiero que nadie me busque, no quiero caer de nuevo, ya estamos en el centro de la ciudad veo recuerdos gratos que me llevaron al abismo, veo culpas que no me dejan batallar, veo miedos, lágrimas, muerte y felicidad al mismo tiempo, estoy perdido.
Justo cuando hemos llegado a casa, papá me ah mandado a comprar un dulce de leche a la tienda para mi hermana menor Alison que al parecer le había pedido como regalo para darmelo, me reí mucho al confesarmelo, mi hermana es mi adoración,mi pequeñita cuando nadie creía en mí ella lo hacía, a pesar de que apenas es una niña es la única persona que me apoyo cuando nadie lo hizo. Tome el dinero y me dirigí a la tienda, papá dijo que me esperaría en la casa, que me apurara y que no hablara con nadie, la tienda esta a media calle pero aún así él si tenía razones para decírmelo.
Cuando llegue a la tienda me pude percatar de que ya había cámaras de seguridad y que la señora Delia ya no atendía, en su lugar estaba una chica muy linda y amable, cuando acabo de atender a un niño que estaba comprando me miro y yo no podía dejar de observarla.
- ¿Qué vas a querer?.
-A aaaa yo, yo.
Se río de mí y me sentí tan apenado que ni yo sabía lo que decía así que tome el dulce de leche yo mismo.
Aún riéndose me dijo:
-Solo un dulce de leche.
-Sí.
-Son $6.50, no eres de por aquí ¿verdad?.
-Sí yo, bueno, salí de viaje hace unos meses y yo no estuve aquí.
- ¿Hace unos meses? ¿Cuántos? Yo me vine a vivir hace ocho meses y nunca te había visto.
-Bueno no recuerdo cuando me fui, pero siempre eh vivido aquí, es más deberíamos salir, bueno si tú quieres.
-Sí, eso me gustaría.
Nos miramos por un largo tiempo hasta que oí la voz de mí dulce Alison.
- ¡Hermano!, ya estas aquí, te extrañe mucho- Y sus lágrimas comenzaron a salir de sus ojitos.
-¡Sí Alis!, estoy aquí contigo.
-Pensé que no te volvería a ver.
-¿Por qué dices eso?, nunca te dejare.
- ¿Por qué lloras Alis?- dijo la linda chica.
Mi hermana seco sus lágrimas y dijo que porque soy su héroe.
-Ya veo. - le respondió.
- Creó que ya tenemos que irnos a casa, toma el dinero. - dije.
-Sí, bueno espero verte pronto.
-Adiós.
-Cuídate mucho por favor.
Estaba feliz y no sabia ni por que, al fin de cuentas todos merecemos una segunda oportunidad.
-¿Cómo está mi pequeña princesa?.
-Celosa, ¿acaso te gusta esa chica?. - me respondió frunciendo el ceño.
-No se de que hablas.
-No te hagas el tonto, te vi. - Y soltó una risita, cubriéndose medio rostro.
-No, tú no viste nada. - Y nos reímos.
- Abre la puerta.- Y me dio las llaves.
-¿Por qué, si ya tocaste? - le contesté.
-Por favor.
Cuando abrí la puerta, gritaron ¡bienvenido a casa!, Mi pequeñita me abrazo, los vi a todos, mamá lloraba, mis primos gritaban: ¡hey güero!, mi tía Alicia estaba emocionadisíma, mis tíos me decían: "Nos tenias con el Jesús en la boca" riéndose sinicamente porque son unos malditos herejes, y mi padre me veía con mucho orgullo.
No tenía palabras, creí estar sólo cuando lo tenía todo. Había una pequeña fiesta en mi honor.
Ahora se, que la familia es la única compañía que quiere lo mejor para ti, aún así se equivoquen un millón de veces.
