Matteo Te necesito -Lutteo

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Luna y Matteo eran novios hace 2 años ya, pero unos 6 meses antes de que Matteo cumpliera la mayoría de edad su padre lo obligó a mudarse con el a Italia, y así fue como los dos terminaron en una relación a distancia.

Volviendo a la situación actual: Narradora Omnisciente:
Hace unos días Luna no sabía nada de Matteo, la última vez que hablaron fue para su cumpleaños #18 (Eso fue hace 4 días). La tenía preocupada. Lo que ella no sabía era que el tenía planeado volver a Argentina.

Estaban en la mansión esperando a que Miguel regresara, pues había salido a comprar algo. Unos minutos después, suena el teléfono y Mónica lo toma:
-Buenos días -Dijo cortésmente.
-Si¿ hablo con un familiar de Miguel Valente?
-Si soy su esposa
-Lo siento su esposo ha fallecido en un accidente -Dijo el doctor del otro lado de la línea.
-Ah, muchas gracias -Dijo  y cerró la línea.
-Luna -Dijo y abrazó y empezó a llorar
-¿Mamá que pasa?
-Tu padre ha fallecido
-¿Qué? -Dijo Luna y salió corriendo sin rumbo alguno.
-Luna!!! -Gritó Mónica pero Luna estaba muy lejos como para escucharla.
Luna se alejó de la mansión y se dirigió al parque, divisó la banca donde ella y Matteo habían ensayado Romeo y Julieta la primera vez, donde el le cantó Siento y dónde le pidió ser su novia y ella aceptó. Se sentó, necesitaba desahogarse, tenía las manos en la cara apoyadas en sus rodillas, lloraba desconsoladamente y sus ojos no tenían el brillo habitual, estaban apagados y no portaba esa sonrisa tan característica de ella.

Matteo había llegado a Argentina, estaba feliz de poder volver a ver a Luna y a sus amigos. Su padre había re contratado a todos los empleados de la mansión. El feliz volvió a su casa dejó sus maletas, para luego dirigirse a la mansión.
Pasaba por el parque cuando comenzó a llover, pero a el no le importó pues le gustaba caminar bajo la lluvia. Unos minutos después divisó a lo lejos la banco donde luna y él habían practicado Romeo y Julieta, sentada en la banca había una chica llorando. Se le pareció a Luna, mientras él seguía acercándose más parecido le encontraba hasta que ella dijo:
-Matteo te necesito -Dijo, y Matteo reconoció al instante es voz, era Luna.
Matteo se acercó rápidamente.
-Bonita ¿Qué pasa? -Dijo Matteo al sentarse a su lado. Luna levantó la mirada y se encontró con los encantadores ojos color miel de su novio.
-Matteo has vuelto -Dijo entre triste y feliz, y lo abrazó, el le correspondió el abrazo.
-Y para quedarme -Dijo y se separaron.
-¿Por qué has estado llorando? Las princesas no lloran -Dijo tomándola delicadamente por la barbilla.
-Es que mi padre... ha fallecido -Dijo y volvió a abrazar a Matteo, esta lloraba desconsoladamente.
-Vas a ver que todo va a mejorar -Dijo Matteo acariciando a Luna.
-Gracias por todo Matteo -Dijo Luna y lo volvió a abrazar.
-No me des las gracias es mi deber cuidarte -Dijo tiernamente, los quedaron en silencio. Ella lo volvió a abrazar.
-Extrañaba tus abrazos y la cercanía-Dijo Luna y Matteo sonrió.
-Yo también -Seguían abrazados, luna seguía sollozando.
Estaban perdidos en los ojos del otro, Matteo sonreía y Luna también, aunque era más bien una sonrisa triste.
Entonces se besaron, era un beso tierno, pausado y con una mezcla de tristeza y felicidad. A ellos no les importaba si se estaban mojando o si estaban secos. Lo que les importaba es que a pesar de todo estaban juntos:
-Extrañaba tus besos -Dijo Matteo y Luna sonrío.
-Yo también -Le respondió Luna.

One shots -Soy LunaTahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon