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—Mamá pero yo no quiero ir a ese campamento —Se escuchaba la irritante voz de mi hermano traspasar mis audífonos.

—Jimin... —Suspiró mi madre—Vele el lado positivo, aprenderás un nuevo idioma, conoceras a nuevas personas de otros países, hay muchas cosas divertidas.— Subí el volumen de mis audiculares para no escuchar su aburrida conversación, mientras mi hermano se quejaba de no querer ir a un campamento.

Mi vista se fijaba en el paisaje que había detrás de la ventana. Montañas y más montañas, como en las películas de campamentos, donde el protagonista besa a la protagonista en la orilla de aquel muelle.

Que ridiculez, pensé.

La gran idea de mi madre no estaba de el todo mal, al menos conocería a nuevos amigos y no estaría encerrada en mi cuarto escuchando mis bandas favoritas de rock.

—Eli —Saqué mis audifonos para escuchar a mi madre—. Ya vamos a llegar a si que vamos a repasar las reglas.— Voltié mis ojos y procedí a guardar mis audífonos en la mochila— Bien regla número uno, sigan las mismas reglas de el campamento y a sus guías.

—¿Eso no es obvio? —al parecer mi hermano no cooperaba en lo absoluto. No le gustaba los campamentos y tampoco me interesaba saber el por qué.

Mi mamá no le prestó mucha atención y siguió con sus "reglas" que se nos olvidarian al pasar de las horas— Regla número dos, porganse repelente y protector solar.— Mi hermano abrió la boca para decir algo pero mi madre no lo dejo, ya que habló más rápido— No quiero que digas más estupideces, ahora.— Volteó sus ojos— tercera regla, nada de chicos para Eliana y nada de chicas para Jimin —Eso ya era obvio, mi hermano no permitiría tener ni mejor amigo, lo mataría primero. ¿Por qué siempre tengo que tener un hermano tan... celoso?

—Exacto Eli, ni pienses en un noviecito.— Le regalé una sonrisa falsa. No pensaba en tenerlo de igual manera.

—Cuarta regla, no se peleen, entre ustedes dos y menos con sus otros compañeros.

—Exacto Jimin, no pienses en ninguna peleita.— Volvió a abrir la boca para hablar pero mi madre lo volvió a interrumpir.

—Quinto y ultima regla, cuidense entre ustedes y recen todas las noches —Ya estaba extrañando a mi madre la religiosa. No nos quedó de otra que aceptar las normas.

Mientras más nos acercábamos a unas cabañas mi barriga sonaba fuertemente ¿Son los nervios o tengo hambre?. Tal vez sea el hambre, porque antes de venir comimos yogurt de fresa con cereal, eso siempre me causaba un poco de mareo y dolir de barriga. Solo... espero que no den mala comida, sino me quedaré anorexica estos dos meses.

Mi madre estaciono el auto en el estacionamiento afuera de una cabañita de madera. Nos dijo que bajaramos las maletas que ella iba a inscibirnos, nosotros solo asentimos y empezamos a sacar las maletas. Jimin tenía una de color azul metalico (su color favorito), en cambio yo tenia una maleta lila, que era mucho más pequeña pero me gustaba.

— ¿Puedo ayudarlos? —Escuchamos a una voz masculina a lo lejos. Jimin me miró esperando una respuesta y yo asentí, al parecer era el botón de el campamento.

Le agradecimos cuando dejó las maletas en la recepción. Vi como habían muchas personas saludandose, supongo que ya se conocian de antes. Mientras tanto, me senté en un sofá que había en el lugar y volví a escuchar mi música. Mi hermano se sentó a mi lado y se empezó a tomar fotos.

Idiota, pensé.

—Chao mis niños, ya los inscribí —Mi madre empezó a besarnos la cabeza. Nosotros respondimos con un abrazó— Acuerdense de las reglas, cuidense.— Dejó la recepción y Jimin esperó el momento a que se fuera para hablar.

—Tenemos un trato, ¿Te acuerdas?— Yo asentí sin mucha importancia— No me conoces y yo no te conozco.

—Lo que sea.— En ese instante se escuchó una trompeta por todo el lugar, ¿Qué es esto un ejercito?.

Mi hermano y yo nos miramos y seguimos a el gentio, al parecer es una reunión. Nos sentamos en el suelo de el lugar, que además de caliente, me molestaba por ser demasiado rocoso. Un señor con cara de chino se paró al frente de todos los 300 chicos junto con un megáfono.

—Bienvenidos a el campamento "Spring Day" —¿Día de primavera? Pero si estamos en verano, eso no tiene sentido. Todos empezaron a aplaudir así que no vi de otra y seguí los aplausos— Bien... —Esperó a que bajaran el ruido— Como ustedes deben saber, el campamento tiene sus reglas.—Señaló una gran lista que había al frente de la recepción— Cuando terminemos aquí quiero que vayan y la lean, pero antes, debemos dividir los grupos para ver quienes van a dormir con quien y en que cabaña...

Empezó a nombrar primero a las chicas, ya se habían formado veinte grupos y yo seguía sin uno, mientras dudaba si mi mamá enserio me había inscrito o la verdad solo nos dejó aquí para deshacerse de nosotros.

—Park Eliana.— Levanté mi brazo y de inmediato me calmé, al menos mi madre si me inscribió— Bien, vas en el grupo de Mia, Natalia, Sofía y Eunmi, son cabaña 6 —Yo asentí y me levanté del suelo y limpié un poco mi trasero para que no tenga tierra. Me acerqué a mi supuesto grupo y ellas sonrieron.

—Hola. —Me saludó una de ellas mientras llevabamos nuestros bolsos a la supuesta cabaña.

—Hola.

—Mucho gusto me llamo Natalia ¿y tú?— Cuando llegamos a la supuesta cabaña subimos las escaleras con aquellos bolsos que casi nos dislocan el hombro.

—Me llamo Eliana, pero dime Eli.— Esto parece un jardín de niños, cuando apenas llegas y ya tienes mejor amiga.

— Bien, la cama matrimonial es la mia.— Se paró frente a la puerta la chica que tenía la llave para entrar. Todas asentimos, la verdad es que no me importa si tiene la cama grande o no, con tal de que no duerna afuera o en el suelo.

Cuando abrió vimos que en el medio de la habiatación había una cama matrimonial y luego habían dos literas. Rápidamente me subí a la litera de la izquierda y elegí el segundo piso. Natalia eligió la de abajo. Y las demás no sé sus nombres.

—Mucho gusto me llamo Sofía, dime Sofi —Escuché abajo de mí (aún seguía en la litera). Vi a una chica con cabello largo, tanto que llegaba hasta más abajo de sus nalgas. Sus ojos eran verdes y tenía una bonita sonrisa.

—Hola Sofi, me llamo Eliana, dime Eli.— Ella sonrió y la chica que eligió la cama grande volteó sus ojos.

Que patetica.

—Me llamo Mia —Dijo la rubia de la cama grande.

—Me llamo Eunmi, dime... Eunmi.— Yo sonreí y asentí. Ella tenía rasgos asiáticos y no parecía americana.

Nuestra organización era, en la cama del medio, la grande, estaba Mia, la rubia. En la litera derecha, arriba estaba Eunmi y abajo Mia y en la litera izquierda estaba Natalia abajo y yo arriba.

—Chicas, sus celulares —Mientras estabamos desempacando se escuchó una voz masculina.

—No molestes ahora Hoseok —Dijo Mia con tono de fastidio. ¿Hoseok? ¿Qué clase de nombre es ese?.

—Es lo que dijo mi padre.— Extendió su mano a Eunmi y ella le entregó el celular al igual que las demás— Tu celular.— Extendió la otra mano que no tenía celulares.

— ¿Por que te tengo que dar mi celular?—Frunci el ceño.

—Porque son las normas, ¿Qué no leíste? Nada de celulares.— Levantó sus cejas— Ahora dame.— Suspire y se lo entregué, él me guiñó el ojo y se fue.

¿Qué fue eso?

Campamento De Verano (Kim Taehyung)Stories to obsess over. Discover now