Entonces...ocurrió desperté, he deseado los últimos años el simplemente un día no hacerlo no despertar porque entonces la pesadilla comienza y no termina hasta que duermo y...a veces incluso cuando duermo aún continúan.
-Lindsay es hora de salir de la cama-dijo mi madre abriendo las cortinas y dejando pasar la luz-vamos que se hace tarde hoy vamos a el estudio-dijo saliendo meneando exageradamente sus caderas y sus tacones resonando por todo el lugar.
Mis verdaderos padres me dejaron en la puerta de un orfanato cuando yo tenía solo unos meses de nacida, según las monjas del orfanato eran muy jóvenes para criar una niña o al menos eso decía la nota que me acompañaba ese día.
Increíble! nisiquiera mis verdaderos padres pudieron soportarme.
-se hace tarde-dijo mi madre cerrando la puerta de golpe.
Entré al baño y me di una ducha y antes de salir me detuve a verme en el espejo,no se podía apreciar una sola gota de alegría en mis desgastados ojos azules, mi pelo rubio casi sin vida y una sonrisa que no había que verla mucho para notar que es falsa.
Cuando tenía dos años fue cuando Robert y Amelia Lancaster me adoptaron mi madre me dice que quedó encantada con mi belleza al instante y por eso me adoptaron.
Cuando me trajeron a mi nueva casa no lo podía creer era enorme, era hermosa .oh! Cuánta inocencia! pero lo que no sabía es que mientras la casa es más grande,más soledad la acompaña.Pero claro una niña pequeña solo ve la cantidad de juguetes que se encontraban en esa casa.
- nos vamos- dijo Amelia- estás lista-fue más una afirmación que una pregunta.
Yo sólo asenti ya sabía la forma correcta de vestirme siempre faldas y si eran rosas,de encaje o de colores pasteles mejor aún.
Nos subimos al auto y fuimos rumbo al trabajo de mi madre o Amelia ya no sé ni como debería llamarla ya que se supone que las madres dan amor no?
Cuando cumplí los seis años todo se desmoronó mis padres iban a divorciarse y ahí inició la lucha y la llegada de un montón de regalos de parte de ambos para que yo eligiera con quien quería quedarme.
Yo queria quedarme con Robert esa fue mi idea desde el principio pero Amelia no opinaba lo mismo así que terminé pasándome los días de escuela con mamá el resto de los días con papá.
-Pruébate éste- me dijo ella inmediatamente entramos a el lugar.
Por cierto olvidé decirles mi mamá es una famosa diseñadora de modas.
Asentí y fui a cambiarme.
Desde que cumplí los seis años las amigas falsas de mi madre la convencieron de que debería ponerme en concursos de belleza,ya que según ellas me ayudaría más adelante a poder ser más exitosa en mi carrera como modelo ( si, parece que seré modelo, yo tampoco lo sabía ) y por supuesto mi madre les creyó.
-ya es hora Lindsay- dijo la asistente de mi madre creo que su nombre es como Elly, Elena, Magdalena no lo sé algo como eso.
Salí del vestidor con un brillante y largo vestido de encaje,unos tacones que parecen armas mortales y un maquillaje que solo se vería en una revista.
-Pósa- dijo el fotógrafo,el cual usaba una camisa que parecía como si hubieran recortado un pedazo de selva y se lo hubieran pegado.
He asistido a esos concursos obligatoriamente hasta entonces y siempre debo ganar ,nunca perder,nunca .
y solo puedo decir que odio mi vida ,la odio,muchos creen que es perfecta creen que tengo los padres perfectos ,la casa perfecta ,el físico perfecto,...la vida perfecta.
Si tan perfecta les parece, con mucho gusto se las regalo!
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Mi versión también importa.
Teen FictionTodos creen que soy mala, pero yo no diría que lo soy, aunque llegó un momento en el que empecé a creerlo y preguntarme si de verdad lo era...si en serio lastimaba a las personas, pero un día llegué a la conclusión de que pertenezco a una zona gris...
