Reflejos de la oscuridad

6 0 0
                                        

En una vieja mansión, al final de un largo pasillo oscuro y polvoriento, se encontraba un espejo antiguo. Su marco, tallado en madera oscura y adornado con intrincados diseños, parecía absorber la poca luz que se filtraba por las grietas de las cortinas.

Se decía que aquel espejo guardaba un oscuro secreto. Los antiguos dueños de la mansión lo habían ocultado, temerosos de su poder. Contaban las leyendas que aquel cristal no solo reflejaba la imagen, sino que también absorbía las almas de quienes lo miraban fijamente.

Una noche, una joven exploradora, atraída por el misterio de la vieja mansión, se adentró en el pasillo oscuro. La curiosidad la llevó hasta el espejo. Se quedó fascinada por sus reflejos distorsionados y por la sensación de que algo la observaba desde el otro lado del cristal.

A medida que se acercaba, una niebla oscura comenzó a emanar del espejo. La joven sintió un escalofrío recorrer su espalda y un intenso dolor de cabeza. Trató de alejarse, pero sus pies parecían estar pegados al suelo.

En ese momento, el espejo se volvió completamente negro, absorbiendo toda la luz de la habitación. La joven gritó desesperadamente, pero su voz se perdió en la oscuridad. Al día siguiente, el espejo volvió a su estado normal, pero la joven había desaparecido sin dejar rastro.

Solo quedó el espejo, más oscuro y frío que nunca, guardando el secreto de las almas que había devorado.

Relatos cortosWhere stories live. Discover now