-Hola
-Hola, disculpe ¿quién habla?
-Sam
-¿Perdón ?
-Soy yo, Samantha ...
Dios mío, ¡No puede ser! Sam, mi crush universitario?
La chica que me hizo el amor por primera vez y después se largó sin dejar huella en la faz de la tierra?
¿Esa Sam?
-¿Samantha qué disculpe ?
-Alfaro...
¡MIERDA, SÍ ES! Adopto un tono neutral, casi frío, justo el que tomo cada vez que me estoy cagando de miedo o tengo pánico a ser herida, el mismo que usé cuando me terminó Alicia y el mismo de cuando fui a despedirla al aeropuerto..
-Hola Sam, ¿cómo te va? Tanto tiempo, pensé que ya te habías quedado a vivir en Argentina ¿todo bien?
-Sí, ¿por qué la pregunta? - Contesta un poco a la defensiva y curiosa
-No lo sé, me extraña un poco tu llamada y pensé que tal vez necesitarías hablar de ello o algo así
-No pasa nada, estoy bien, sólo me preguntaba si tienes libre un rato el sábado. Volví a México hace un par de días.
Llevaba años sin saber nada de ella, no pude olvidarla a pesar de haber regresado con mi novia y salir con otras chicas después de ella. Una mujer que me dejó, más que amor, caricias y sed, unas ganas enormes de perseguir mis sueños y dejar atrás mis miedos y el pánico atroz a equivocarme, a ser herida.
Esperando fuera del metro, mientras llovía, me estaba cagando de miedo , la vi venir desde los torniquetes y mis pies se quedaron anclados al piso como si la mitad de mi cuerpo estuviese sepultada bajo dos bloques de hielo del tamaño de un mini vocho...
Fuimos a beber a la ventanita de la universidad, un cuarto pequeño como de 3x2 metros en el segundo nivel de una unidad habitacional de puros chicos foráneos , bebida barata y comodidad al cien, ahí te ponen la peda, te alimentan y te la bajan, todo en el mismo lugar. Si entras en confianza con doña pelos y sus hijos, te pueden fiar hasta tres Caguamas y puedes pagar en abonos pequeñitos.
Tuvimos una charla ligera, sobre lo que había hecho estos meses, su constante lucha por abrirse paso en mundo del periodismo, charlaba acerca de las opiniones, vienen mayoritariamente influenciadas por el poder y que....
*Se escucha un requinteo de guitarra*
Después de la tercera cerveza, mis sentimientos ocultos comenzaron a salir a la luz, pequeños reproches salieron involuntariamente de mi corazón, mientras ella callaba, Me contemplaba tranquila, con esa media sonrisa que hacía remarcar las ocho arrugas de su ojo derecho y las doce del izquierdo. Esa mirada siempre me derretía la voluntad, sin darme cuenta comencé a mirar sus labios y bajar a su escote.
☜☆☞Me como las uñas todo por tu culpa, acaso no sabes que mi alma es tuya.. ☜☆☞
Recordé la única noche que pasamos juntas enredadas y varadas en una habitación de paso esperando el amanecer, el sonido de su voz suave y gruesa susurrando de espaldas a mi oído en la ducha, mientras sus manos viajaban ligeras por mi cuerpo, un ave de paso era aquella mujer, y sin embargo su vuelo suave dejó marcas indelebles en mi piel y corazón.
☜☆☞te veo y yo creo que todo es un sueño, oh no☜☆☞
Al darme cuenta de que había pasado demasiado tiempo mirándola, me reprendí a mí misma por haber dejado llevar. Aquella mujer ya no regresaría a mis brazos, lo de ahora era un reencuentro entre dos viejas amigas, dos conocidas que decidieron compartir una noche y buenos momentos que se guardaron en el baúl de los recuerdos. Pero en dado caso ¿por qué estaríamos de nuevo aquí ?
☜☆☞dime otra vez, que me quieres y que no te irás, dime otra vez que eres mía y de nadie más ☜☆☞
Se escucha de fondo Frágil de Allison, e inesperadamente Sam corta la conversación y comienza a cantar sin dejar de verme, entre risas le sigo la corriente y terminamos cantando las dos a todo pulmón.
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Reencuentros...
RomanceEl reencuentro entre dos viejas conocidas trae al presente una serie de recuerdos dolorosos de un amor que quedó en suspenso hace dos años... (relato erótico lésbico)
