Realidad

19 3 0
                                        

           

           

Corre

Es lo único que puedo hacer justo en este momento, estoy cansada, sudorosa y con la adrenalina al 100 por ciento, no sé qué que hacer o a donde ir, estoy atrapada... esas cosas van a atraparme y estoy aterrada, tengo que huir, alejarme; necesito escapar.

Giro en la siguiente curva y, aun con la respiración entrecortada, las gotas de sudor resbalando por mi espalda y frente acompañan el fuerte martilleo de mi corazón que es tan rápido y fuerte que temo que algunas de esas cosas pueda escucharlo; necesito detenerme, tengo que parar, no puedo más, no puedo seguir así y, aunque tengo miedo necesito detenerme un momento a pensar.

En primer lugar esas cosas están muertas, no tienen vida pero siguen caminando y destrozan todo lo que ven a su alrededor que sea diferente, no piensan por si mismas pero siguen haciendo las cosas como una monotonía, es como si supieran como y cuando tienen que hacer las cosas y devoran todo lo que se mueva por sí mismo, es cierto, lo he comprobado... Aun la recuerdo:
Caminábamos por la calle muy tranquilamente, hablado que lo que sería, estábamos hablando de un cambio, algo que en realidad por primera vez en muchos años sería posible, estábamos haciéndolo, íbamos hacerlo, juntos; cuando de repente una de esas cosas se le abalanzo y le devoro, delante de mis ojos, no fue solo una, pies las demás al ver el espectáculo decidieron unirsele, quise salvarle mas no pude hacerlo, no lo entendía y justo cuando al fin tuve una idea se rindió y con los ojos llenos de lágrimas no derramadas me pidió que me fuera, pues era muy tarde para ella... y me fui, la deje sola; lo último que escuché de ella fue su último grito de dolor, uno demasiado fuerte cargado de reproche y dolor, dolor hacia mi por, en efecto, haberla dejado justo en el momento en que más me necesitaba.

Estoy llorando, mis ojos no dejan de derramar lágrimas y, aunque quiero no puedo dejar de hacerlo, pues yo soy culpable, solo yo; un ruido me regresa a la realidad... una de esas cosas viene hacia mí, pero estoy tan cansada, estoy harta de esto quiero darme por  vencida; voy a darme por vencida; esta tan cerca de mí que puedo ver como arrastra los pies y los pantalones demasiado pequeños para el y, tal  vez sea por la horrorosa camisa que lleva puesta, pero dios; sus ojos no tienen nada, y aunque son hermosos, de esos ojos que si tuvieron algo te quedarías viéndolos horas, son una tormenta, una exorbitante tormenta de color... pero están vacíos, no tienen ese brillo característico de la vida, sin embargo sigue avanzando hacia mí y es inevitable, es mi fin y lo acepto, será un fin horrible, doloroso y estaré sola, pero lo merezco, por todas esas cosas malas que he hecho, por haberles mentido a mis padres, por no haberles dicho en su momento que los amabas... joder mis padres, como los amo y nunca se los dije, nunca; pero es muy tarde para arrepentirse, no hay marcha atrás es mi fin, me daré por vencida, así que cerrare mis ojos e imaginare que estoy con mis padres, con mis hermanos, amigos, mi familia y todas esas personas a las que amo, cerrare mis ojos e imaginare que por primera vez en mi vida soy completamente feliz...es como un susurro al principio así que lo ignoro, sin embargo va aumentando la intensidad de aquel sonido y de repente son gritos desesperados que aclaman por auxilio tanto que me es imposible de ignorar, están llenos de dolor, angustia y desesperación por ayuda así que tomo una fuerte respiración, me tomó un segundo, seguir mis puros instintos, tal vez una de las decisiones que marcaran mi vida... corro en su auxilio, no lo dudo, pues ,por fin tengo la oportunidad de hacer algo bueno en mi vida y lo hago, salgo en la búsqueda de aquella persona desesperada por ayuda y sin darme cuenta lo he hecho de nuevo, he esquivado lo inevitable.
Al llegar a su ayuda mi corazón no pude evitar hacerse un  nudo, es una pequeña niña de cabello rizado y ojos claros, está peleando con una de esas cosas, así que la ayudo tomo alguna cosa de piso y golpeo fuertemente en la cabeza a esas cosas, satisfacción corre por mis venas, un sentimiento de victoria y cariño crece dentro de mí pues esta niña será mi compañera y nos tendremos la una a la otra, seremos felices juntas, sin embargo cuando volteo hacia la pequeña puedo observar que está inundada en lágrimas y con todo el dolor que fue capaz de juntar en aquel momento, lanzo un grito lleno de cansancio, desesperación y dolor, se tiro al suelo y abrazo a aquella cosa sin vida, me costó algunos momentos pero pude comprenderlo, el parecido entre eso y ella, las mismas facciones, color de cabello y aunque pudiese distinguirse que era un hombre eran extremadamente parecidos y lo comprendí... era su padre, la pequeña llena de dolor se aferraba al cuerpo de lo que alguna vez respondió al nombre de papá, no pude seguir viendo aquella desgarradora escena, con el corazón en la garganta y un nudo en la boca del estómago acompañados de los ojos inundados en lágrimas, me voltee un momento para darle aquella intimidad que ella necesitaba, cuando de repente ella soltó un grito lleno de terror y angustia, me voltee, con el corazón en un la boca y por un  momento desee jamás hacerlo, su padre la estaba devorando y ella sin decir una palabra me miro con los ojos más suplicantes que jamás había visto en mi vida... ella necesitaba mi ayuda y dude pues si la ayudaba tal vez moriría, pero si me daba la vuelta ella moriría igualmente y estaría con su padre y yo estaría a salvo, pero no podía dejarla sola, no cuando yo más que nadie sabía cuan amarga era la soledad, pero cuando menos me lo esperaba sentí el dolor más agudo que he sentido en mi vida, era como un calor acompañado de un  hormigueo que empezó en mi antebrazo y que a una velocidad increíble se expandía por mi cuerpo... me habían mordido así que grite, grite tan fuerte que pude sentir como se desgarraba mi garganta y fue el peor error que pude cometer en mi corta vida pues, esas cosas fueron atraídas por mi grito y la pequeña no pudo hacer más que mirarme así que solo pude hacer una cosa... sonreírle, le sonreí como si nada pasara y era más que eso, era una promesa pues todo iba a estar bien y era cierto, no habría más dolor así que con un ultima sonrisa cerré mis ojos y espere mi fin, tome la mano de aquella pequeña niña y con una última mirada y una última sonrisa de mi parte cerré mis ojos y espere mi ansiado pero triste final.

Cuentos de Amor y otras cosasStories to obsess over. Discover now