Mi día comenzó igual que cualquier otro día de trabajo, me levanté de mi cama, me bañé, me vestí, y fui a la cocina, caminé hacia la mesa lentamente, para mi sorpresa no encontré comida ni nada parecido sobre ella, una nota y una pistola de agua fue lo único que sobre ella estaba, agarré la nota y la leí "Buenos días Lapis, primero que nada imagino que ya viste la pistola de agua, está totalmente cargada, estoy escondido en alguna parte de la casa y/o granja, hoy no tengo muchas ganas de cocinar así que te propongo un reto, tienes hasta las 8:00am que es cuando a Claudio le da por cacarear, si me encuentras cocinaré toda la semana sin rechistar, en cambio si no me encuentras cocinarás durante los próximos 4 días, ¿aceptas el reto?", no pude evitar soltar una gran carcajada, en verdad amo a ese hombre.
"¡Prepárate para cocinarme durante toda una semana papá!" grité lo más alto que mis cuerdas vocales me lo permitieron, tenía que asegurarme de que lo había escuchado, ningún vecino podría quejarse, después de todo, ¡no tenemos vecinos!, guardé la nota en mi bolsillo, sujeté mi cabello azulado con una cola que tenía en mi brazo; podrá ser corto pero es un rebelde que no se deja peinar, hace años que le permití hacer lo que quisiese.
"¡AJA!" exclamé al entrar a su habitación, debo admitir que encontrarlo allí hubiese sido demasiado fácil, aun así busqué en ella, podía estar debajo de la cama o salir del closet en cualquier momento, para mi mala suerte no lo hallé en ninguno de los 2 lugares, ya estaba allí, así que no desperdicie la oportunidad y agarraré uno de sus relojes de muñeca, asegurándome de que fuese uno viejo que no usase, no quería que se dañase con el agua, el viejo reloj marcaba las 7:10am, "Me queda tiempo, no puedo dejar de saborear la deliciosa comida que me preparará" pensé, no me tomaría más de 20 minutos revisar toda la casa, sólo vivíamos nosotros 2 y no acostumbrábamos a tener visitas, sólo el tío Jack que venía un par de veces por año, con mi cuarto, la cocina y el cuarto de papá descartados, sólo quedaba esa habitación para huéspedes.
Sin la presencia del tío Jack, el uso de esa habitación era prácticamente inexistente, algo que debí recordar en vez de entrar como una loca en busca de su víctima, el polvo me lleno toda la cara, tosí cuando entró por mis fosas nasales, intenté abrir mis ojos y más polvo entró en ellos, algo me quedó claro, ni siquiera papá está lo suficientemente loco como para pasar 1 hora en ese lugar sólo para no cocinar, salí de la habitación cerrándola un instante después de un portazo.
La casa ya estaba descartada, me dirigí a la puerta para salir, los rayos solares llenaban mi cuerpo, el sol de la mañana sin duda era mi favorito de todo el día, tan cálido y calentito, no como el sol del mediodía que parecía querer asarme viva, ya estoy mucho más acostumbrada, sin embargo mis primeros meses aquí fueron una tortura.
Sólo era una niña inocente que no entendía lo que sucedía a su alrededor, ¿cómo es que pasé de estar con mamá comiendo un helado en un parque de diversiones a vivir en una granja junto a mi padre 2 semanas después?, son preguntas que me hice en ese momento, los doctores siempre me decían "tu madre es fuerte saldrá de esta", "sólo espera unos meses más y veras a tu madre como nueva", "pronto todo volverá a la normalidad", como toda niña pequeña me lo creí, sin saber que en realidad mi madre amanecía cada día más débil, nunca lo noté, los doctores no mentían cuando decían que era muy fuerte, añoraba el día en el que todo esto terminará, que quedará solo como una amarga experiencia de mi niñez, que su cáncer se curara. Siempre que la veía me recibía con una hermosa sonrisa en su rostro, nunca la vi dejar de sonreír, incluso cuando encontré su cuerpo sin vida esa mañana.
Volví a mi búsqueda, papá no ganaría esta vez, revise lo que estaba más cerca de mí, el huerto de maíz, era lo suficientemente alto como para que un hombre como él -aun midiendo casi 6 pies de altura- pudiese ocultarse incluso estando de puntillas. Caminaba lentamente con la pistola en alto preparada para disparar, debo admitir que estaba muy emocionada, me sentía como uno de esos policías que vi en viejas películas de papá, caminaba y caminaba papá no aparecía por ninguna parte, de pronto me percaté de un ligero movimiento, como el de un gato, produjo un sonido casi imperceptible, sin embargo lo oí, "Te tengo papá".
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The Flowers of Destiny
Historia CortaMi nombre es Lapis Lazuli, soy una chica de 16 años que vive con su padre en una granja desde que mi madre falleció hace ya 4 años, no se preocupen por mí, vivo mi vida muy tranquila y feliz junto a él, a pesar de no entrar a la preparatoria, él me...
