1

586 50 23
                                        

3 años después...

La misión de los Akatsuki habia fallado con la muerte de Pein, también no se supo más de Konan o Tobi, lo cual esto provocó la separación de la organización. Unos se fueron sin rumbo individualmente y otros con su compañero.

Como Sasori y Deidara, los ya ahora "Ex-Akatsukis". Fueron los primeros en irse. Ambos eran compañeros artistas, sin embargo, siguen sin respetar el arte del otro, y esto conduce regularmente a esos conflictos ocasionales.

Y este es uno de esos casos.

—No lo entiendo, hm. —Dudó el joven Deidara frunciendo el ceño —Sé que hemos hablado de esto, pero aun no captas que el arte es algo transitorio, que desvanece después de un tiempo.

Sasori detuvo su andar al escuchar su ya cansado concepto de arte. ¿El mocoso cuando aprenderá?

—Tu eres el que no lo capta, Deidara. —Dijo, dándole la espalda con su ya habitual tono sombrío — El arte es un momento de belleza, capturado y preservado para siempre.

—...

—No tienes remedio.

—¡Heh! Respeto tu opinión, pero simplemente no puedo llamar a eso Arte, hm.

—Eres tan ciego. —El pelirojo volteó de reojo con una pequeña sonrisa maliciosa —Pero ¿que espero de alguien que juega con arcilla?

—¡Oye, oye! Mira quién habla Señor-Espectaculo-de-Titeres.

Al escuchar esas últimas palabras habrían sido motivo suficiente para arrancarle la lengua por esa falta de respeto. Sasori volteó completamente para ver al rubio, ocultando su expresión de molestia.

—¿Te gustaría que yo te diera un poco de inteligencia? —Agregó después de suspirar.

—Heh, tu eres el que necesita una paliza, Sasori mi amigo.

—Te mostraré el verdadero arte.

Deidara no pudo evitar reír con esas palabras que le daban tantos recuerdos, pareciera que estuviera viviendo un deja vu. Observó a los ojos café ceniza de su maestro con una amplia sonrisa de oreja a oreja queriendo, tal vez, decirle si esto no le recordaba a algo.

Pero la marioneta al parecer no lo entendió, sus muertos y fríos ojos miraban a Deidara con cierta ... ¿Ira? ¿Ganas de querer matarlo? Era difícil descifrar.

Volvió a darle la espalda a su compañero (sin decir algo, ni si quiera insultarlo) y seguir con su camino sin rumbo, esto molestó al rubio sin duda «¡¿Y el falta de respeto soy yo!?».

—Me pregunto si tu hobby también incluye muñecas sexuales. —Uno pensaría que el joven quería morir al hablar con cierta burla, motivo para ya haber colmado el vaso de paciencia del pelirojo.

Pero no, solo se dispuso a verlo por el rabillo del ojo, retando al maldito si tenía las agallas de decir algo más.

—Me habías dicho que tenias una colección de 100 marionetas ¿no?... —La situación se estaba tornando de mal en peor. Deidara ya tenía la atención completa de su Danna, y quería aprovecharla —... Creo que no es necesario continuar.

—¿Sabes con quién estas hablando, mocoso? —Dijo con voz calmada y fría, ya era una mala señal— Una palabra más, y te mataré ahora mismo.

Deidara no era idiota, sabía perfectamente que si juegas con fuego te quemas vivo, pero la situación era tan rara y graciosa que no debía parar, es decir, ¿cuando se tiene a Sasori envuelto en este tema?

—¿Tu follas con las 100 marionetas o ellas te follan a ti?

—Suficiente.

I

¡BOOM!

Se escuchó a lo lejos. Eso provocó que algunos pájaros se agitaran.

—¿Mmh? —Soltó Hidan, por alguna extrañisima razón ese sonido le recordó a Deidara.

Un conflicto artístico (SasoDei) CANCELADOStories to obsess over. Discover now