Hola a todos, les doy la bienvenida a la primera y única historia que ha nacido de mi dolor más puro. Soy venezolana y eso, en este tiempo, es decir mucho más que una nacionalidad. Es por eso que entenderán el por qué hice una historia así y por qué estoy llorando en este preciso instante por mi país.
Venezuela está pasando por una crisis muy delicada, tanto política, como social y económicamente; y eso es decir nada, porque esas características la pueden tener cualquier país latinoamericano. Pero nosotros, mi pana, nosotros somos otro rollo.
Estamos actualmente en una lucha para ver si podemos salir de esta era de horror, estos dos últimos meses han sido tiempo de guerra por la libertad, por la paz..., por nuestra Venezuela. Esta historia fue escrita en abril, mes catastrófico en las que han muerto miles de personas para que yo y mi Venezuela tengan un futuro mejor.
A los caídos dedico esta historia, porque ustedes son Ángela Rojas y Venezuela.
Dedico también esta historia a Venezuela porque es producción tuya también, amada.
No creo que con esta historia pueda salvar a Venezuela de su terrible destino, por supuesto que no. Esta historia es solo un abrazo de letras para cada venezolano que me lea y para decirle: Estoy aquí, estoy contigo, estoy con Venezuela.
Es por eso que es muy importante que sea el abrazo más hermoso del mundo y por eso necesitaba ayuda de mis amigos para embellecerlo. Gracias al amigo que puede ignorarme mejor que nadie pero a la hora de ayudarme, soy yo la única que está ante sus ojos. Gracias por tenderme una mano con este abrazo gigante y a la vez tan corto y gracias por darle el nombre preciso y justo: El tricolor en tiempos fatales.
Gracias a una argentina que nunca me dejó y nunca me dejará caer a pesar de que mi país sí lo esté. Gracias por sentir el mismo dolor que yo de manera diferente al leer mi abrazo.
Gracias a todos ustedes que aunque no lo crean, al pasar sus ojos por estas palabras estarán ayudándome y a toda Venezuela. A veces una palabra de esperanza y aliento al recibir, gustoso, un abrazo, es el mejor de los remedios.
VOCÊ ESTÁ LENDO
El tricolor en tiempos fatales.
ContoAngela Rojas ya no cree en nada ni en nadie. Ha perdido su fé en su propio país, Venezuela y cree que no hay nada que hacer por algo que no vale la pena. Hasta que humo tricolor le empieza a salir por las manos y cada paso que da es una estrella bl...
