Capítulo 1

102 7 0
                                        

-¡Estoy harta!- Venga Mel ya no hay vuelta atrás, tu puedes.- Estoy harta de que las pocas veces que te veo estés borracho, de que siempre llegues a casa cuando ya ha amanecido, de que rompas todo, de que cuando me levanto me encuentre la comida que te he hecho por las paredes y el suelo, de que te quejes de que la casa está hecha una mierda pero luego la única que ordena y limpia soy yo, de limpiar tu mierda, de que me critiques por todo aunque lo hayas hecho tú, de que te pases todo el rato insultándome, que aunque no lo creas duele, y mucho ¡ESTOY HARTA! ¡HARTA DE ESTA PUTA CASA! ¡HARTA DE VIVIR AQUÍ! ¡Y SOBRE TODO HARTA DE TI!- palabra a palabra que decía iba subiendo el tono y al final he acabado gritando como una energúmena pero me siento bien, por fin le he soltado todo, bueno, casi todo.

Cierro los ojos para tranquilizarme y tratar de asimilar que haya sido capaz de decirle todo eso, no me lo creo. Cinco segundos más tarde abro los ojos para encontrarme con su mirada, parece que este planificando diferentes formas de matarme.

-Pasado mañana cojo un vuelo a Madrid, he estado hablando con mi madre. Vuelvo a Turón- digo muchísimo más tranquila.

-¡QUE COÑO HACES HABLANDO CON ESA ZORRA QUE NOS ABANDONO! -grita el hombre al que tengo que llamar padre.

-¡NO!, ¡TU LOS ABANDONASTE LLEVANDOME A MI CONTIGO!- intento llegar a su tono, pero me es imposible, creo que para cualquier ser humano lo seria.

-¡FUERA! ¡FUERA DE MI VISTA!- grita a la par que tira una silla del comedor al suelo haciendo que se rompa el respaldo.

Subo corriendo hacia mi cuarto, en ese momento oigo unas patitas subir al mismo ritmo que yo y me doy cuenta de que Pumba, mi perrito, había estado ahí todo el tiempo observando la escena. Cuando entramos los dos a mi cuarto cierro la puerta de un portazo y apoyo mi espalda en ella escurriéndome hasta que acabo en el suelo abrazando mis rodillas.

Aun no sé como mi padre se ha podido convertir en la persona que es. Antes era un ejemplo a seguir, incluso después de divorciarse de mi madre y obligarme a mudarme a otro país haciendo todo lo posible para que perdiera totalmente el contacto con mi madre y mi hermano gemelo.

Hasta los 6 años tuve una vida bastante normal, vivía con mis padres y mi hermano, mi madre trabajaba y mi padre tenía una tienda de coches, Pars. Poco a poco la empresa de mi padre fue creciendo haciendo que tuviera que abrir más locales por la ciudad y poco después por el resto del país hasta llegar a Londres. Eso hizo que se le subiera el ego a la cabeza y se volviera un cretino con mi madre. Pero era un perfecto ejemplo de superación, el siempre nos decía a mi hermano y a mí que no nos conformásemos, que siempre intentemos superarnos. Y claramente lo veíamos como un "héroe" por todo lo que había conseguido.

Pero cuando mi hermano y yo teníamos 6 años mis padres se divorciaron. Mi padre se quería ir de Madrid, para no encontrarse con mi madre bajo ningún concepto. Un día de verano mi madre nos dejo con la niñera en casa para irse a trabajar y cuando llego no estábamos ni yo ni mis cosas, mi padre se me había llevado con él a vivir a Londres.

Mi padre se seguía comportando igual de bien conmigo, o incluso mejor. Pasaba casi todas las tardes conmigo ayudándome a hacer los deberes y jugando. Yo fui creciendo y la relación con mi padre seguía siendo igual de buena aunque, claramente, fuimos dejando lo de jugar a My Little Pony atrás. Cuando no entendía algo de las clases me lo explicaba o lo intentaba y por las noches me enseñaba a cocinar.

Hasta hace cosa de un año. Cada vez llegaba más tarde del trabajo, siempre me decía que había tenido que hacer más horas por cualquier cosa pero en verdad venia del bar. Cada vez lo veía menos. Cada vez venia más tarde, más borracho. Cada vez era más agresivo, cada vez me trataba peor. Hasta llegar al punto en que solo lo veo como mucho 5 horas semanales y todas ellas esta borracho.

Es como si viviera sola, yo cocino, yo limpio, yo compro y encima él me lo echa en cara.

Menos mal que cuando cumplí los 14 años su regalo fue una tarjeta de crédito, porque si no me hubiera muerto de hambre hace mucho tiempo. Se supone que no debo pasar las 300 libras al mes pero desde que dejo de hacer el papel de padre hace un año he superado con creces esa cantidad cada mes, ya que tengo que comprarlo yo todo. Pero me da igual, ya que esta siempre alardeando de que tiene tanto dinero, que se joda.

Hace casi tres meses empecé a buscar a mi madre por internet hasta dar con su perfil de Facebook. En cuanto vi su perfil no dude ni un segundo y le di a "añadir a amigos" y no había pasado ni una hora que ella ya me había aceptado y empezado a hablar. Comenzamos a ponernos al día de lo que había pasado en los últimos diez años y, claramente, le conté lo de mi padre.

Un par de semanas después comenzamos a barajear la idea de volver a Turón, con ellos, con mi familia.

Y hace un mes se hizo oficial, mi madre compro el billete de avión para mí y Pumba y contrato a una empresa de mudanzas para que llevara todas mis pertenencias a mi antiguo/futuro hogar.

Pase lo que pase.Geschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt