Bienvenido

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Recuerdo como se sentían mis ojos, cuando los vi reflejados en los oscuros ojos de mi victima estaban más oscuro de lo normal, y sentía como mi corazón latía rápido, la adrenalina corría por mis venas y sin darme cuenta de mi boca salían secos y roncos gritos. Nunca pensé llegar a esto, dejar que ella me viera tan sediento de sangre, tanto ella como yo estábamos lleno del hermoso liquido carmesí, el diablo esta noche se había vuelto uno con mi deseo de matar, y sin embargo ahí estaba ella, siendo la espectadora de una masacre, de mi masacre. Me causaba gracia y molestia que mis victimas la miraran y le pidieran piedad, sus ojos se llenaban de tristeza y me miraba con de miedo y aunque eso me molestaba aún más, no era el miedo con el que normalmente me ven mis víctimas era un miedo combinado con éxtasis, mi éxtasis reflejado en ella, en ella se veía una mirada completamente indescifrable y eso me gustaba.

Ella sabía que el simple hecho de intentar detenerme era en vano, que ninguno de los gritos de piedad funcionaban y que solo lograban complacerme cada grito, cada suplica, cada llanto, solo lograban hacerme feliz, feliz momentáneamente pero finalmente feliz. Sin embargo ella seguía ahí observando como la sangre salpicaba por mi rostro y mis gritos se unían con los de mis invitados esta noche, siendo ella mi invitada especial y al momento en el que se sentó temblando del miedo que era muy notable en su cuerpo pude comprender que ella estaba igual o más desquiciada que yo y eso me alivio, me alivio saber que aun las circunstancias ella no se iba a ir y eso de alguna forma me molesto, me molesto por que los finales felices para las personas como yo no existen, las personas como yo no deben conocer el significado del amor, y sin embargo yo tenía a una persona que me amara al otro lado de la habitación. La misma persona que tenía miedo de mí, la misma persona que estaba decidiendo hundirse en mi infierno por decisión propia, y yo no tengo la valentía para salvarla, porque en realidad no quiero hacerlo.

Me daba miedo el hecho de que luego de esta noche ella se fuera, pero seguía ahí sentada admirando mi obra de arte, y de repente mientras yo pensaba en la posibilidad de que ella se fuera me miro sonriendo y ahí entendí que ella no se va a ir de mi lado. Mi última víctima está amarrada a una silla mirando hacia el piso llorando en silencio, eso me divierte y me lleva la adrenalina a otro nivel, ver como las personas tratan de mostrar fuera y tratan de resistir las ganas de gritar por piedad me da más placer, porque yo sé que ellos no saldrán de esta y ellos en el fondo lo saben, ahorrarse sus gritos solo lo hacen más tranquilo para mí y más desesperante para ellos, tengo que admitir que a veces me decepciona no tener gritos de piedad pero esta noche es diferente.

Normalmente a este tipo de personas las torturo hasta que me piden a gritos que los mate, que es una manera muy extraña de pedir piedad, pero esta noche es diferente, esta noche tengo dos ojos grises mirándome muy detenidamente y no quiero asustarlos más de lo que ya están, por lo que solamente me abstengo a cortar su yugular y dejarla ahí ahogándose en su propia sangre y suelto el cuchillo, el ruido suena en toda la habitación y volteo solo a mitrarla a ella quien estaba mirándome desde hace rato inmóvil echa bolita solamente viendo cada una de mis acciones en la noche de hoy, me asomo por la ventana y puedo mirar las grises nubes que yacen en todo el cielo y volteo y ella sigue ahí, al otro lado de la habitación.

Seguía inmóvil y callada, su mirada se ve un poco más tranquila desde la muerte de mi última víctima, que sé que la miraba a ella como si fuera la culpable de esta masacre, masacre que es completa y absolutamente mía, ¿y ella? Ella solo fue una invitada de honor en esta linda noche nublada, ella solo se sentó hacer lo que el momento le demandaba hacer, observar cosa que hizo realmente bien, en toda la noche creo que es primera vez que puedo realmente detallar algo más que su mirada que me confundía, esta levemente despeinada agachada en la habitación, con grandes gotas de sangre en su cara y su ropa, su pequeño cuerpo tiembla de manera notable y su mirada está cada vez más perdida.

Recuerdas cuando me dijiste amorBağımlısı olacağınız hikayeler. Şimdi keşfedin