It's killing me

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-Pero debes aguantar, por favor. Sólo un poco más.- Dijo acariciando su hombro, tratando de calmarlo.

-No quiero, no puedo más. Ya no quiero seguir con esto...- Entre sollozos trataba de hablar.

Ambos estaban sentados en la cama del hotel donde se habían quedado ese día. Tyler se encontraba con la espalda apoyada en el cabezaro de la cama mientras abrazaba sus rodillas y Josh estaba sentado enfrente de él con las piernas cruzadas.

-Es que Josh... No quiero fingir más... No quiero tener que contener las ganas de besarte hasta estar en un hotel, ni no poder caminar de la mano contigo porque alguien puede vernos... No. Esto me puede.- Tyler no quería seguir con la farsa que era su matrimonio, no quería tener que fingir cada vez iban a alguna entrevista. No le gustaba que Josh tan sólo fuera su amante.- ¿Por qué no puedes entenderlo?-

-Bebé, lo entiendo perfectamente. No sabes cómo odio que cada vez que ganamos un premio sea Jenna a quién beses en lugar de a mí, o cuando quiero besarte pero me alejas porque puede haber gente que nos conozca mirando, o cuando ella se queda contigo en otra habitación cuando la invitas. Esto también es duro para mí.- El mayor frunció el ceño apartando su mano del cuerpo de Tyler.

Los ojos del menor se toparon con los de Josh. Tyler trataba de que las lágrimas dejaran de caer y trataba de acallar sus sollozos mordiéndose el labio inferior.

Cuando el teñido había entrado en la habitación del hotel se encontró a su pequeño llorando, abrazado a sus rodillas y con su cabeza entre estas. Veía cómo su cuerpo sufría pequeños espasmos por los hipidos de su llanto que no parecía que fuera a cesar en ningún momento. Al principio Tyler se negó a hablar sobre lo que le pasaba pero poco a poco fue cediendo hasta que lo soltó.

-Tyler, ¿a qué viene todo esto?- Preguntó esta vez en un tono más suave.

-A que yo te amo. Y tú no quieres aceptarlo, quieres seguir con esta farsa, quieres que mantengamos en secreto lo nuestro.- Sollozó con más fuerza negando con la cabeza.

-¡Tyler por Dios!- Gritó levantándose de la cama.- ¡No puedo creer que digas esto! ¡¿Crees que yo no te amo?! ¡¿Que esto es fácil para mí?!-

Comenzaron a discutir, gritándose el uno al otro. Se echaron cosas en cara, lloraron, salieron y entraron de la habitación dando portazos, se empujaron y cuando ya no tenían más nada que decirse, o más bien gritarse, se miraron con dolor.

Ninguno decía nada. Todo había quedado en completo silencio después de los gritos y golpes que habían inundado antes el lugar y que seguramente se habrían escuchado hasta fuera de la habitación.

Las miradas de ambos reflejaban dolor y algunas de las lágrimas que aún quedaban en sus ojos. El cuerpo del menor temblaba levemente mientras observaba a Josh, quién mantenía su mirada perdida y sus puños apretados.

Sus pesadas respiraciones resonaban en el sitio y era lo único que se podía escuchar. El silencio los había envuelto en una incómoda atmósfera.

-¿Es... Es un error?- Rompió el silencio Tyler, ganándose una mirada de confusión por parte del otro.- Lo nuestro, lo que sea que tú y yo tengamos. ¿Lo es? ¿Deberíamos no haber empezado esto desde un principio?-

-No.- Dijo firme en sus palabras.- Deberías no haber empezado las cosas así. Tú estabas con Jenna el día que viniste diciendo que estabas enamorado de mí. Aquella madrugada que tocaste a mi puerta, borracho como una cuba, los ojos rojos y llorosos diciendo que querías hablar...- Josh sonrió con melancolía al recordar ese día.- Y me hiciste caer en tu trampa, haciéndome creer que tendríamos una relación formal pero no, casi un año después me dijiste que ibas a casarte, que no habías podido hacer nada y que era lo que tenías que hacer. Imagen pública, ¿no?- Rió sarcástico limpiando un par de lágrimas que se escurrían por sus mejillas.- Llevo... ¿Cuánto? ¿Dos años? Más o menos, siendo tu amante y llevo ese tiempo esperando que me dijeras que era el momento de sacarlo todo a la luz pero ahora el que quiere esperar soy yo. Porque ahora, Tyler, ahora no es el momento para decirlo todo, no es el momento para un escándalo público. No lo es porque yo no lo soportaría. No soportaría el revuelo que se formaría, no podría estar constantemente echando gente de mi puerta. Tendría ataques de ansiedad cada dos minutos y no podría con eso ahora que mis ataques son más fuertes. Si yo he podido esperarte todo este tiempo tú podrás esperarme a mí.- Dijo abriendo la puerta de la habitación para irse, pero antes de marcharse se giró para decir unas últimas palabras.- Si no puedes hacer eso por mí, es que realmente no merece la pena estar contigo.- Finalizó su discurso yéndose del lugar dejando al castaño pensando y más roto por dentro.

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⏰ Última actualización: May 01, 2017 ⏰

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