Soy (y/n) (y/ln), tengo 19 años, soy huérfana de ambos padres, quienes al morir no me heredaron nada. Estudie toda la secundaria becada y ahora que quiero entrar a la universidad las cosas se han visto más complicadas. El gobierno solo me entrego la casa de mis padres, la cual vendí hace poco porque era demasiado grande para mi sola, me compre un pequeño departamento en el que vivo ahora. Trabajo en una cafetería por las mañanas, por la tarde en una tienda de ropa juvenil, no gano mucho dinero, pero trato de ahorrar para pagar mi universidad, después conseguir un empleo y salir de esta ciudad.
Empecé el día con normalidad, entre al baño y decidí darme una ducha, pero a mitad de esta el agua se terminó, me quedé con shampoo en la cabeza, tuve que terminar de quitármelo con las ultimas botellas de agua que tenía en la cocina, recordé que no había podido pagar el agua el mes pasado, pero había convencido al hombre que cobraba de adelantarme un mes más acostándome con él. Al terminar de lavarme el cabello lo seque un poco y lo deje suelto para que se secara durante el resto del día. Me puse unos jeans ajustados y una blusa de tirantes, tomé mi bolso y me dirigí a la cafetería.
Para mi suerte esta mañana la cafetería estaba llena, todos los empresarios recogían su café antes de irse a la oficina o a donde sea que fuera que trabajaban, allí estaba ese hombre que siempre pasaba por su café a las 8:15 y siempre trataba de coquetearme con descaro, era casado me lo decía su sortija la cual sin ningún problema me mostraba, esta vez estaba sentado en una mesa y tuve que ir hasta donde él estaba para tomar su orden.
"Buenos días, ¿desea ordenar?"
"Si, te quiero a ti en mi cama muñeca" dijo muy sonriente
"Que lastima señor, aquí solo servimos café" dije sarcástica
"¿Qué te parece si paso por ti después del trabajo"
"No gracias, ¿va a ordenar algo?" repetí sin más "tengo otros clientes que atender"
"Bueno, me tendré que conformar con mirarte, esas tetas que tanto me prenden"
Bufe con asco y llame a Jimmy, un chico alto de ojos verdes con muchos tatuajes y una barba muy tupida, quien era el único hombre que trabajaba en la cafetería.
Él se dirigió hasta él y lo saco de la cafetería, me dirigí hasta el mostrador nuevamente y le agradecí a Jimmy con la mirada.
Atendí a todos los hombres de traje hasta llegar a Paul, un hombre calvo y alto con mucho dinero, que siempre pasaba por la mañana a recoger su café, muy agradable y dejaba muy buenas propinas, a veces platicaba con el mientras le tomaba la orden, siempre me preguntaba si necesitaba trabajo y me entregaba tarjetas de establecimientos a los que yo solicitaba trabajo, pero nunca lo conseguía ya que requería una carrera terminada. Era un buen hombre, a veces llegaba con su hija pequeña que debía tener al menos 4 o 5 años, pero hoy no era el caso.
"Hola linda, dame lo de siempre por favor"
Le anote el nombre en el vaso y enseguida le prepare su latte. Me entrego el dinero y yo a el su café, me dedico una sonrisa y salió del bar.
Pase toda la mañana en la cafetería, a la hora de salida tomé un sándwich sin permiso y me lo lleve para merendar, Jimmy me lo preparaba siempre y lo dejaba en mi bolso, para que al salir ninguna de las chicas fuera a abrir la boca.
Me dirigí calle abajo hasta el forever 21 en el que trabajaba, tenía que pasar frente a una escuela de preparatoria para llegar hasta allí, eran las 2 de la tarde por lo tanto todos los chicos estaban fuera de la escuela esperando a que alguien los recogiera.
"Mira nada más que buena esta esa chica" susurro uno a su amigo mientras yo pasaba frente a ellos.
Otros más me chiflaron, odiaba que los hombres hicieran eso, pero no me importo, era sus hormonas.
"Oye" me hablo una niña flaca como un espagueti.
"¿Pasa algo?" pregunte
"¿son implantes?" dijo mientras señalaba con la mirada mi trasero "mis padres van a pagarme los míos para mi cumpleaños y quería saber quién te l..." dijo sin poder terminar porque mi risa la interrumpió.
"No pequeña, no son falsas" le sonreí y ella se alejó decepcionada.
Pase toda la tarde ordenando ropa, que al final sería depositada en otro lugar de la tienda y tendría que quedarme hasta tarde ordenando de nuevo.
Al final del día tome un taxi con el poco dinero que tenía para poder llegar a casa. Subí las escaleras hacia mi departamento e inserte la llave el, intente encender la luz pero esta tampoco encendió, también me la habían cortado, tome algunas velas y las encendí, mi estómago rugía, revise la nevera y lo único que tenía dentro era un yogurt que ya no servía y una rebanada de queso, tome la rebanada de queso y la puse en la tapa del pan, que era lo único que restaba en la bolsa, esa fue mi cena, abrí todas las ventanas ya que hacia un calor extremo, me desvestí y pase la noche entera en ropa interior.
Estaba harta de mi situación, no podía seguir así, el dueño de la cafetería no me había pagado y aun si lo hiciera no podría volver a tener luz o agua hasta la próxima fecha de pago, el único dinero que me quedaba eran 30 dólares de los cuales gastaría 15 para tomar un taxi de regreso a cada mañana y otros 10 para comprar algo de comida y agua y el resto para tomar una ducha en un baño público, me eche a llorar ante la idea hasta que finalmente me quede dormida.
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The agency
FanficUna chica tendrá que hacer todo lo posible para mantener su estabilidad económica y alcanzar su meta, hasta el punto en el que empieza a trabajar en "The agency" una empresa de prostitución de la alta sociedad.
