Único

27 6 0
                                        

Había una vez un chico llamado Sehun
Hubo dos veces un chico llamado Sehun
Y él a la sexta vez se seguía llamando Sehun.

La séptima vez, conoció a una oruga que se llamaba Luhan y él, se presentó como Sehun.

La octava vez, él seguía siendo Sehun y la oruga seguía siendo Luhan. No habían cruzado palabra alguna aún.

La onceava vez, Luhan logró entablar una conversación con Sehun. Fue algo corto.

La treceava vez, Sehun ya tomaba la iniciativa, pues se acostumbró a la compañía de la oruga, pero nada más.

El tiempo pasó y a la décimo quinta vez, la oruga le dijo que iba a dejar de ser Luhan y Sehun se impacientó, porque él no entendía cómo alguien podía dejar de ser lo que es. Quería dejar de hablarle... Pero no lo hizo.

Entonces le dijo a la oruga que era una mentirosa, que nadie podía dejar de ser lo que es. Así tuvieron su primera discusión.

En la décimo séptima vez, la oruga segura de sí misma y el lazo que había creado con Sehun, le dijo que hicieran una apuesta. Él acepto.

La oruga le dijo, que si dejaba de ser Luhan, él debía seguir siendo Sehun pero estando a su lado. Pero para eso, debía cuidarlo algunas veces, porque él parecería enfermo un tiempo antes de dejar de ser Luhan. Esa era la condición.

Sehun pensó que él moriría porque, es imposible dejar de ser lo que eres. Pero acepto, sabiendo que no pasaría más tiempo con aquella oruga mentirosa.

Así pasaron varias veces, en las que Sehun nunca se acercó a cuidarlo, pues Luhan pasó duros días pareciendo enfermo, sin hablar, envuelto en una rara sabana. Él sabía que estaba agonizando, por eso no lo cuidó.

A la venteaba vez, Sehun decidió visitar a Luhan para botarlo, pues la rara sabana estaba cambiando de color. Pero Luhan ya no estaba envuelto en la sabana.

Numerosas veces fue las que dedicó Sehun a buscar, su oruga compañera, con la que discutía. Se arrepentía de su comportamiento de los últimos días, pero se sentía enfadado porque si lo que Luhan quería era dejarlo, no tuvo porque mentir diciendo que dejaría de ser Luhan.

Hubo cuarenta veces, un chico llamado Sehun, que buscaba una oruga llamada Luhan. Ciego.

Una vez, se topó con una linda mariposa que muy amablemente quizo hablar a su lado y hacerle compañía, pero Sehun reacio a dejar que se repitieran las veces sólo preguntó, si a visto a una pequeña oruga por ahí, llamada Luhan.

Esa misma vez, despacio, con sonrisa suave y calmada, la mariposa le respondió "soy Xiao Lu, pero veo que no te interesa. Lo siento mucho, pero esa oruga ya no está más aquí" y tomó vuelo.

Triste Sehun porque tuvo la razón y Luhan murió siendo un mentiroso, decidió que es mejor pasar el resto de sus veces extrañando al Luhan que no le mintió.

SempiternoMga kuwentong kahuhumalingan mo. Tumuklas ngayon