Capítulo 1: ''¡Hola, de nuevo!''

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Exactamente, faltaban 5 minutos para que tocaran la campana de la escuela, una chica de baja estatura corría por el frío.

«Ya falta poco...» pensó esa chica.

Se notaba que estaba muy cansada, pero hay personas que sólo quieren ver arder el mundo. Así que Cristóbal, el retrasado más retrasado del mundo para molestarla, se acerca a ella y pone su pie delante de sus pies haciendo que ella caiga.

– ¡Pendejo, ¿por qué hiciste eso?! –dijo Samira, la chica que estaba corriendo.

– No sé. –respondió Cristóbal.

 – ¿Será tu retraso?

– Quizá.

Samira comenzó a limpiarse la tierra que tenía en las rodillas, mientras Cristóbal revisaba su teléfono.

– Oye.– dijo Cristóbal.

– ¿Qué quieres ahora?

– Vamos tarde.

–  ¡Corre! –gritó Samira mientras corría.

–  Estoy cansado...– dijo Cristóbal corriendo, pero lento.

– ¡A mí no me importa, tú solo corre!

Llegaron a la escuela justo cuándo la campana sonó.

 – ¡A tiempo! – gritó Samira corriendo.

Mientras ella corría por los pasillos, escucho un grito que llamaba su nombre.

– ¡Sami!

– ¿Eh?  –exclamó Samira, una chica que utilizaba lentes se acercaba a ella con los brazos estirados. – ¡Mary!

–  ¡Loli! – respondió María.

– Sí, y yo soy invisible –dijo Cristóbal de brazos cruzados.

– No, enano. –le respondió María despeinando su cabello.

– ¡Tu eres mía! –dijo Samira empujando a Cristóbal.

– Ah, tú y tus celos. –le respondió Cristóbal.

– Gracias. –respondió Samira orgullosa.

«¿Eh? Me ha llegado un mensaje» pensó Cristóbal.

''Yui: Hola ☺''

''Cristóbal: Hello ☻''

''Yui: Adivina quién volverá a God School''

''Cristóbal: ¿Tu?''

''Yui: ¡Sí!''

– ¡Oigan! –gritó Cristóbal.

– ¿Qué? –respondieron María y Samira a coro.

– ¡La Nyrka volverá al colegio!

– ¿En serio? –dijo María.

– No te creo. – dijo Samira.

– ¡Mira pendeja! –dijo Cristóbal mostrándole el celular a Samira.

– ¡La nyrka!

Los 3 chicos comenzaron a cantar ''patatas con melaza''.

– Deberíamos hacer un cartel de bienvenida para ella.– opinó María

– ¡Obvio! – dijo Cristóbal

– Sí, pero, ¿Cuándo volverá? – preguntó Samira

– Tu siempre poner un ''pero''.

– ¡Gracias, elevas mi autoestima!

– Ay, no se enoje.

Una Sonrisa Llena de Palabras ©.Histórias para pegar e não largar. Descubra agora