único

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Era un lindo día, con pájaros de distintos colores cantando y volando de un lado para el otro, llevando ramas para formar su nido o buscando lombrices para sus pichones. El sol siendo tan brillante como de costumbre, pero sin un mínimo toque de irritabilidad. Las nubes en el cielo dando una hermosa vista, el viento un poco frío y el olor a flores que brotaba de cada esquina de aquel lugar sombrío hacían al pelinegro sentir una alegría en su pecho. El chico de piel pálida estaba caminando con un ramito de rosas en su mano de color negro, mientras en la otra tenía una pequeña bolsa llena de arroz.

El pálido seguía un camino de rocas entre los árboles que habitaban en ese lugar tan melancólico. Aquellos árboles hacia sentir al pelinegro en un cuento donde la narración principal fuera en la escena de un bosque llevo de vida; distinto a donde en realidad se encontraba.

Se mantuvo con sus ojos cerrados mientras caminaba con una sonrisa. No necesitaba de ver, sabía el camino de memoria por tanto que iba al lugar, que lo único en lo cual se dedicaba desde que ingresaba al cementerio, era cerrar sus párpados, oler las flores y escuchar a las aves.

Al pálido no le importaba recibir algún comentario extraño de parte de otros usuarios por sonreí de una manera tan iluminada (siendo ese un lugar de depresión), pero él sabía que aquella sonrisa lo despejaba de todo pensamiento del pasado.

Cuando ya estuvo cerca de su lugar favorito sólo pudo sonreír ahora más ampliamente, apresurado su paso sólo para estar junto a su amado.

— Hola cariño... — susurro el pelinegro con calma cuando ya estuvo enfrente de la lápida; dejando aquellas flores negras en el suelo un momento y de igual manera la bolsa de arroz. Cuando ya sus manos estuvieron libres llevo una de ellas a aquel pedazo de cemento tan importante para él, pasando la yema de sus dedos con total delicadeza por el nombre de su compañero para limpiar algo de tierra.

— tus padres siguen siendo igual de cabezas duras respecto a mi... — continuo con susurros mientras tomaba las flores secas que había dejado unas semanas antes. Estas estaban junto a la lápida grisácea, sacudiendo el polvo que se había impregnado por los días alrededor de la tumba de su amado, dejo de lado las plantes muertas sintiéndose tan depresivo. — no podre venir en dos meses — continuo con algo de tristeza en su tono. — tus padres lograron que al menos estuviera dos meses en prisión... — tomó ahora las rosas y de igual manera como las veces anteriores, las puso donde estaban las secas, dejándolas con cuidado de no dañarlas.

El viento soplo con algo de calidez, el pelinegro sintió como aquel aire se colaba por sus huesos abarcando su alma y corazón. Se sintió completo de nuevo, sintió que él estaba ahí, abrazandolo como antes. Aquel vacío tan asqueroso que empezaba a sentir esos últimos meses se estaba llenando de amor, se sintió en el cielo, a pesar de que el sabía que estaba en el infierno, era bueno sentir que él se mantenía a su lado a pesar de todo.

— ellos siguen insistiendo en que te mate... — suspiro cansado, no quería sacar un tema tan deprimente en un momento en el que sabía que tenía que ser fuerte, por él y por su amor; pero sabía que tenía que contrale lo que estaba ocurriendo. Paso una de sus manos por el nombre plasmado en la lápida, sonriendo con melancolía y nostalgia. Se acomodo para sentarse al lado de su confidente, tomando entre sus manos la bolsa de arroz que había llevado y abriéndola con cuidado, tomando después un puñado de estos para lanzarlos un poco lejos.

Suspiro mirando como todo tipo de aves se acercaba apresurada para comer algo. Tantos recuerdos le traía aquella linda escena, tantas lágrimas acumuladas por el paso de el tiempo que se sentía a punto de desfallecer por no tenerlo a su lado, tantos meses sin sentir su calor por las mañanas heladas, sin sentir su piel rozar con la suya, sin un beso, sin una caricia ni mucho menos un: "te amo" de su parte... tanto tiempo sin su único amor.

— te prometo que regresare Jung. — susurro apoyándose de costado en la lápida, sintiendo sus ojos humedecerse.

《Descuida, te esperaré》

Ya empezaba a enloquecer.





















Hola! Bien, esto tiene unos pequeños datos, si no llegaste a entender aquí te lo explico

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Hola!
Bien, esto tiene unos pequeños datos, si no llegaste a entender aquí te lo explico

Datos:

•YoonGi es el novio del difunto HoSeok (Dios protegía a HoSeok oppa)

• HoSeok se suicidó.

• HoSeok se suicidó porque sus padres no aceptaban su relación.

•cuando YoonGi dice: "tus padres lograron que al menos pasara dos meses en prisión" es porque los padres de HoSeok eran homofóbicos.

• al ser homofóbicos hicieron todo lo posible por encerrar a YoonGi en prisión.

Bueno, esta más claro que la piel de yoongo...

:v goodbye

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