La historia de un chico holgazán.
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Brallon es el shippeo entre dos hombres, Dallon Weekes y Brendon Urie (integrantes de la banda Panic! At the disco)
¡Espero que os guste!
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Dallon30:
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Comencemos:
Dallon era recepcionista de una de las miles de tiendas Adidas.
Y en serio, atender tantas llamadas y caminar de un lado a otro, cansa mucho.
Él entró en un bar, no le importaría cual fuese. A él solo le importaba sentarse y beber cola.
De tanto beber, sus ganas de mear se notaban a cincuenta kilómetros. Se fue al lavabo e hizo lo que tenía que hacer.
Al salir, miró su mesa y estaba un chaval con su cara pegada a su móvil.
- Mmh, chaval, perdona, aquí iba yo. -Dallon lo dijo con tono tranquilo.
- ¡Oh! Lo siento mucho. -se levantó, pero con su pelvis, le dio a la mesa y el vaso lleno de cola se fue al suelo, para romperse. - Joder. Lo que faltaba.
Vino una camarera, limpió todo y antes de irse, Brendon se disculpó.
- Te has manchado. -dijo Dallon.
- ¿Yo? Uhm. Bueno. Tampoco no me gustaba este pantalón. - Si quieres yo te compro uno...
- Pero tú no me lo has manchado. Pero gracias.
- Igualmente, no creo que sea cómodo ir con eso.
- Gracias, me llamo Brendon. - Yo Dallon. -se dieron las manos.
Dallon cogió sus cosas y acompañó a Brendon hasta una tienda de ropa cerca.
Brendon fijó su vista a unos pantalones negros rasgados.
- Quiero estos. -Brendon se fijó en el precio. -Nada, olvidalo.
- A mí no me importa comprartelo. ¡Cogelo!
Brendon cogió el pantalón y fueron a pagarlo. Al salir, Brendon se fue al lavabo a cambiarse, al salir, se miró en el espejo y le quedaba bien.
Hasta que se fijó en una cosa.
- Joder, ¿desde cuando tengo tanto culo? -estaba exaltado.
Se dignó a salir y estaba aun Dallon.
- Encantado de conocerte Dallon, otro día, si te veo te pago todo lo que has gastado. Y lo siento por gastarte tiempo valioso.
- No pasa nada. No sé... ¿Nos intercambiamos números? Digo... Porque tú me quieres pagar y eso. -En realidad no era así.
- Vale. No me importa.
Se dieron los números, y Brendon al girarse, Dallon le miró el culo.
No estaba nada mal el chaval para ser hombre.
Que tendría, ¿unos diecinueve? Seguro que sí.
Dallon se fue mas relajado a su departamento. Y eso es raro porque se llenó entero de cola.
Sigamos, al entrar, Dallon se encontró con su hermoso gato.
- ¡Firulais! -se alegró tanto de ver a su gordo gato.
Este se le restregó en toda la pierna y se fue de nuevo a dormir.
- Que hermoso. -puso cara kawaii.
Se tiró en la larga cama (ya que él era muy alto) y se puso a pensar cosas de la vida.
Pero se puso a reír cuando recordó la cara de Brendon cuando se mojó:
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Ya estaba llorando de la risa. Que chistoso.
Suerte que se intercambiaron los números. Necesitaba tocar ese culo a ver si era de verdad.