-No me puedo imaginar que entraras a mi bosque, ¿no aprecias tu vida o es acaso que eres el descuido mismo? ¿No te dijeron lo que te sucedería?- Dijo el dragón amenazante sobre la pequeña Camila que la veía sin moverse impresionada por el gran tamaño.
-Algo me dijeron-.contestó tímidamente.
-Sin embargo aquí estas, será mejor que pienses tu último pensamiento y te hagas a la idea de lo que te sucederá, tal vez así te reconcilies con tu alma.
La pequeña Camila no se movió de su lugar ni trató de escapar cuando el dragón se inclinó con la intención de devorarla, sin embargo éste se detuvo al notar la falta de miedo en ella y eso le intrigaba, ya que generalmente tenía que correr tras de sus presas o escuchar suplicas para evitar ser devorados... pero esta vez no, ella solo estaba ahí, esperando lo inevitable.
-Supongo que sabes que voy a devorarte ¿no es así?- Le dijo el dragón como tratando de hacerle ver una realidad que aparentemente desconocía la pequeña.
-¿Te gusta devorar?- le preguntó Camila
-Me es indiferente, pero así vivo, me gusta vivir.-dijo el dragón.
-A mi también me gusta vivir-contestó Camila.
-No lo parece-dijo el dragón sin poder disimular una sonrisa.- ¿Estas lista?-
-Sí- contestó Camila de una manera muy tranquila, a tal grado que el dragón se desconcertó enormemente.
Al ver que Lauren se quedaba parada sin moverse, sólo viéndola como quien ve algo que no puede comprender, ella le preguntó-¿Qué esperas?-
-Nada... no sé-, todavía no comprendía muy bien que era lo que pasaba y tenía un mal presentimiento de toda esta situación.-dime que pensaste- le ordenó a la pequeña Camila deseando tener alguna respuesta.
-En ti, intensamente...- le contestó con un rubor inocente en sus suaves mejillas.
-¿En mí?... dime ¿¡qué pensaste de mí?!.- gritó Lauren como temiendo alguna trampa o truco.
-En que por fin te había encontrado.-dijo Camila mientras miraba los amenazantes orbes glaucos de aquella dragón.-Llevo muchos años de pensar, primero pensé que lo mejor que podía sucederme era encontrar un pastor que se tendiera al sol sobre la hierba y tuviera los cabellos enmarañados y olorosos a campo. Luego, un tiempo después pensé en un príncipe con los ojos como dos violetas y tuviera los cabellos negros y una espada que brillara con relámpagos deslumbradores...pero en cuanto me enteré que en el bosque existía un dragón, mitad mujer, mitad pez, no pude pensar más que en ella. Quizá es extraño, lo sé, pero...hace noches que nada mas pienso en ti, hasta que hoy al atardecer decidí venir en tu busca, te he visto y estoy satisfecha, eres más hermosa de lo que imaginaba.- le explicó Camila sin dejar de verla hechizada por la belleza y grandeza de Lauren.
-Y ¿estas dispuesta a dejarte devorar?, ¿no sientes miedo?- inquirió Lauren sin entender del todo la explicación que acababa de recibir.
-Tengo mucho miedo, pero como tú dijiste antes, en el fondo me es indiferente, lo hice para vivir.-
-Me espantas.- le dijo el dragón en tono de indignación.-Por las noches, apenas puedo dormir pensando en que pronto vendrá una escuadra de jóvenes armados dispuestos a destrozarme, vivo en acecho. Y ahora, se presenta una preciosa joven envuelta en una túnica que sostiene con un cinturón hecho de cuerdas... ¿No habré sido para ti el monstruo que aparentemente vive en todos los sueños?-
-Eres un sueño, uno muy hermoso, Lauren.-sonrió inconscientemente.-Y tú ¿no pensabas en alguien?- le preguntó a aquella misteriosa dragón.
-Los seres como yo tenemos alucinaciones, veo sirenas verdes, y gaviotas, y mujeres con cauda... a veces veo una princesa con alta corona bárbara y enjoyada.- le respondió el dragón alzando la vista como si recordara sus sueños. Camila la miraba con atención, detallando con la mirada cada facción de Lauren.
-Es una lástima que yo no sea una princesa- dijo Camila, quien por primera vez bajaba la vista al suelo como desilusionada.
Pero Lauren al ver esto le dijo rápidamente -Tú no eres una alucinación-.y continuó.-Esos cabellos tuyos, castaño oscuro y largos... ¿son suaves?-preguntó con toda inocencia.
-Tócalos- invitó la morena a la joven dragón, sin embargo, Lauren cambió su tono de voz casi hasta una forma triste y melancólica respondiéndole.-No puedo... mi fuego azul consume todo lo que toca... ¿sabes una cosa?, conozco el sabor de la carne, pero no el tacto...
-La carne es suave, dulce, tibia. Imagínatela.-le contaba Camila deseando que el dragón no se sintiera triste por esa situación.-Es como el viento a las doce de la noche, es como cuando tu bosque cae en el silencio, pero tú sabes que vive y te acaricia.
-Quisiera tocarte y no puedo-dijo nuevamente Lauren casi en un susurro, se notaba claramente que estaba muy triste, como un niño que desea un dulce pero no tiene suficiente dinero para comprarlo.
Camila comprendió su error y le ordenó a la otra que la devorara, queriendo terminar de esta forma con el sufrimiento que le había causado a ésta. Sin embargo ésta se negó rotundamente a hacerlo y Camila le explicó:
-Me habían prohibido entrar al bosque, y al hacerlo me lance a una gran aventura. ¿Cómo volver?
Entonces el dragón le respondió:
-Vivirás aquí, comerás hongos y nueces, te bañaras en el arroyo, el bosque es como dices, tibio y acogedor, en algunos lugares crecen flores amarillas... quisiera tocarte y no puedo- le dijo, sin embargo no pudo evitar decir la última frase.
-¡DEVORAME!- le gritó Camila deseando terminar de esta manera el sufrimiento de ambas, pero ahora los papeles se habían intercambiado, era Lauren que ahora se encontraba arrinconada, temerosa, sin saber qué hacer y le contestó tímidamente.-No...No...
-¿Qué te sucede?- le preguntó la joven aventurera al dragón, deseando saber por qué no la devoraba.
-Mi destino se cumple y yo me alegro-.dijo el dragón, pero al ver la carita dulce de la niña pidiéndole más explicaciones continuó -Digo lo mismo que tú dijiste, lo mismo que has repetido tantas veces... Devórame, lo necesito para vivir.-
-¿Y qué quieres que haga?- le preguntó, a lo cual el dragón contestó -Desata la cuerda que llevas a la cintura, átala alrededor de mi cuello y llévame contigo a donde quiera que vayas.
Entonces Camila obedeció, y salieron del bosque para nunca más volver a ser vistas.
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Dragón. Camila (CAMREN)
RomanceEsto es una adaptación de una pequeña obra de Luisa Josefina Hernández, en la historia original el dragón es un hombre. Decidí hacer esta adaptación por mi clase de Literatura, me pareció muy bonita la historia a pesar de ser muy corta, espero les...
