Dolor.

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Dolor.
Solo eso podia encontrar se en el pecho de la chica, a pesar de haber repetido esa misma escena indeterminadas veces, le seguía doliendo.

«Juntos, siempre estaremos juntos. »

La rota promesa de no separarse le destroza el alma y el corazón, lo había evitado, caminando por el umbral del tiempo buscando la forma de evitar tal catástrofe para ella, mas para otros un deleité. Lagrimas corrian por sus ojos y mejillas como niños por un parque de juegos, la sangre que corria por su boca le dejaba el amargo sabor del metal, sin pensarlo la escupió en el piso y trato de limpiar sus lagrimas con sus manos sucias de tierra y sangre.

Recordó, recordó la primera vez que vio tal horrible espectáculo de sangre, carne y organos, sin duda alguien desquiciado lo habia echó, recuerda haber pensado que era su culpa, cuando era de quien ella menos sospecharía. También recordó cuando lo conoció, era nueva en el instituto y el director le ordeno buscar al presidente estudiantil, recuerda el haber pensado que tenia unas cejas muy graciosas y unos hermosos ojos verdes, o como se hizo su amiga al encontrar se en la biblioteca escolar, real mente no eras alguien de libros muy largos pero gustabas de leer libros infantiles con trasfondos mas oscuros.

Mientras despertaba de sus pensamientos se sorpendio a sí misma junto al cadáver de su amor secretó, y recordo todas veces que él le sacó una sonrisa, y sonrió, con alma y sonrisa rota beso su frente y cerro sus ojos esmeraldas. A paso pesado camino hasta el librero y tomó un libro sin titulos de tapa dura y cuero negro brea, lo abrió en una página en específico, lo dejo sobre la mesa y subio las escaleras del sótanos, debía de cambiarse, su largo y lindo vestido de su color favorito estaba manchado de sangre tanto como su suave cabello. Suelta una risilla casi inaudible, si él la viese en ese estado la regañaria por arruinar el regalo que con tanto esmeró le dio, ese maldito la pagaria muy caro por arruinar su vestido y arrebatarle a su amado tantas veces, ella se negaba a aceptar ese final para él. Entro en su habitación, mas específico su baño personal, se admiro en el espejo de cuerpo completo, parecia sacada de una pelicula de terror, su piel estaba palida y manchada de carmin, sus ojos que él siempre elogió estaban rojisos, su cabello cortado de la forma que a ella mas le gusto y su vestido —antes mencionado— sucio y magullado fue retirado junto a sus medias blancas, no llevaba zapatos, no le apetecia en su casa llevar los.

Camino a su ducha, y espero paciente que el agua se regularizase, masajeo su cabello y refrego su cuerpo con su jabón favorito, al estar limpia fue a su armario y saco un conjunto comodo. Se dirigió otra vez al sótano y tomo en sus manos el misterioso libro, recito algunos versos en un idioma extraño, y en el piso se dibujo un gran reloj y las paredes se empezaron a desintegrar, todos los tomaban por locos cuando decían poder hacer magia, Ja, cerro los ojos y en unos segundos los abrió, todo estaba tal cual hace dos meses.
Debía darse prisa, o llegaria tarde a su cita, fue a la cafeteria donde acordaron, él la esperaba inpaciente mirando a todos lado.

—Lamento la demora, Arthur.

—No te preocupes.

Siguieron platicando sin notar que alguien mas los observaba con el entrecejo fruncido.

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N

No se que tal quede, pero me esforce hice este one-shot para participar en el heta-concursó de MeyKirklandJones , la idea original era hacer algo destroza almas, pero me contuve, espero les allá gustado la lectura -yo lo encontre corto- por favor perdonen las faltas ortográficas.

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⏰ Last updated: Feb 12, 2018 ⏰

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