En tiempos antiguos, un gigante viajaba cierta vez por un camino cuando, de pronto, un ser desconocido se presentó ante él y le dijo: "¡Detente, no des ni un paso más!".
"¿Qué? —gritó el gigante — ¿Una criatura tan pequeña, a la cual podría aplastar entre mi dedos, pretende bloquear mi camino? ¿Quién eres para osar hablarme de ese modo?".
" Soy la muerte —dijo el otro—. Nadie se me resiste. Tú también debes obedecer mis designios". Pero el gigante se negó a aceptarlo y comenzó a luchar con la Muerte. Fue una batalla larga y violenta. Finalmente, el gigante consiguió darle un golpe muy fuerte con su puño y la Muerte se estrelló contra una roca. El gigante siguió andando y la Muerte quedó allí, conquistada. Estaba tan débil que no podía incorporarse.
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El mensajero de la muerte
Fantasía"No ha llegado todavía mi tiempo, porque prometió que me enviaría mensajeros. Sin embargo, ¡cómo deseo que acaben estos días de tormentas y enfermedad!".
