Desperté sobresaltada gracias a los golpes que mi madre estaba dando a la puerta, la luz del sol me dio directo en la cara y gruñí con molestia, levantándome de la cama para abrirle la puerta, odiaba el sol y odiaba ser despertada tan temprano.
Mi madre entró y yo me tiré de nuevo en la cama, con mi largo cabello negro cubriéndome el rostro, mi madre me tomo de un brazo e intentó levantarme de nuevo.
-Vamos Helena, hoy nos mudamos y todo tiene que estar listo, los empleados de Lucius pasarán en unas horas por nosotras, además te traje un bonito vestido...
Me quité el cabello de la cara y miré a mi madre, sin levantarme. No entendía por qué teníamos que mudarnos a la casa de su nuevo marido, bueno, tal vez lo entendía pero no terminaba de gustarme en absoluto, estaba casi segura de que mi madre no lo quería, Lucius es un hombre muy extraño que no termina de caerme bien, siempre viste muy elegante, es muy pálido y huele a lociones muy caras, también es estúpidamente rico al parecer, siempre le regala joyas caras a mi madre y en mi cumpleaños número 18 me envió rosas rojas (mis favoritas), y una caja azul de Tiffanys con un dije una H cubierta de diamantes...
A pesar de todo parecía que el si estaba enamorado de mamá, eso, sumado a los muchos millones en la cuenta bancaria parecieron un combo perfecto para que mamá se casara con él y yo no tenía más que resignarme y odiar todo esto en mi interior, no quería dejar mi casa y todo lo que ya tenía, la escuela no me importaba demasiado, pues como la inadaptada que soy, no tengo amigos, todos me miran raro y hablan de mi a mis espaldas, me ponen el pie en el pasillo y lanzan miles de cosas asquerosas a mi cabello en cualquier ocasión.
-Helena! Te hablo! - me llama mi mamá en voz alta, me había perdido en mis pensamientos. La miré de nuevo y me levante, ella sonrió y negó con la cabeza -Siempre en las nubes Helena- se levantó y puso una bolsa en mi cama - Cámbiate, quiero que estés lista pronto.
Asentí y mi mamá salió de la habitación, tomé la bolsa y saqué el vestido, era un bonito vestido color negro (obvio) con detalles rojos, sonreí.
Me arreglé y me cambie y me paré ansiosa frente al espejo para poder ver el vestido; y ahí estaba esa chica devolviéndome la mirada, era pálida y eso se hacía más evidente gracias a mi cabello negro, mis ojos eran grandes y azules y se miraban algo malvados por todo el delineador que les ponía alrededor, sonreí y me acomodé el cabello justo cuando tocaron el timbre, suspiré y me despedí de mi casa.
La mansión de los Way era enorme y estaba algo escondida entre un pequeño bosque cerca de la carretera, no me gustaba tanto eso porque significaba que diario tendría que caminar a la nueva escuela, el lujoso Mercedes que nos llevó se detuvo en la entrada, un par de empleados estaban parados cerca de Lucius que se mantuvo en su lugar hasta que nos bajamos del auto, yo aún seguía embobada con la hermosa mansión de aspecto gótico hasta que mi mamá me hizo saludar.
-Helena- dijo Lucius con una sonrisa falsa y un tono de fingida cortesía, aunque su gesto parecía más de asco al ver a Franky (mi gato negro) en mis brazos, este hizo un extraño ruido en cuanto me acerque a Lucius por lo que preferí saludarlo de lejos, el hizo un gesto de incomodidad y yo preferí entrar.
Lucius entró con mi madre del brazo, ambos murmuraban y reían de cosas que no tenía intención de saber, estaba más ocupada mirando todo a mi alrededor, era impresionante, suspire asombrada mirando la algo oscura estancia, todo tenía un toque oscuro, era como la casa de mis sueños y ahora viviría en ella.
-Helena, Clarisse te llevará a tu habitación, ahí han puesto tus cosas - dijo Lucius intentando llamar mi atención, yo solo asentí y lo miré, una de las empleadas que nos esperaba en la puerta me miró muy seria y me hizo un gesto con la mano, yo la seguí.
YOU ARE READING
Vampires Will Never Hurt Me
VampireHelena es una chica de 18 años con problemas para relacionarse con los demás, su vida no es extraordinaria viviendo con su mamá pero todo cambia cuando esta se casa con un millonario bastante extraño con dos hijos pálidos y de comportamientos cuesti...
