La niña de los moños

20 2 0
                                        

  Era un Día como cualquier otro,  simplemente no sabía que me encontraría a alguien asi.
Les contaré un poco sobre mi; mi nombre es Santiago, tengo 15 años, me gusta la literatura y la historia en sí, también me gusta la música clásica, y los días tranquilos y nublados, la paz y la tranquilidad son lo más preciado para mi, la bondad y el sarcasmo son mi fuerte, una combinación algo inusual pero me sirve, me consideró una persona normal en sí, soy una persona enérgica, no me gusta lo lento, soy algo inquieto y no tengo paciencia, bien es gracioso, mi sentido del humor es pésimo, creo que mataría a alguien con tal sólo contarle uno de mis chistes, que por cierto son terribles, bueno ya me describi, ya me conoces, ahora te contaré sobre el giro que dio mi vida al encontrarme con la Niña de los moños.
Salía de la cafetería, con Donas de chocolate y un café negro, tranquilamente iba caminando cuando vi a una niña hablando con un perro.

-Hola perrito, Mirame, mirame, oye.-decía la Niña con moños mientras sacudia sus manos con desesperación hacia el perro-.
-Sabes, los perros no hablan.-dije en un tono serio-.
-¿Ah no?.-dijo la Niña de los moños expresando confucion-.
-No, los perros podrían bailar, hacer trucos, incluso matar a alguien, pero no hablan.-dije con un tono sarcastico-.
-Oh! ¿En serio? No lo noté.-río sarcasticamente y paro en seco-. ¿Te conozco?.-pregunto mientras me miraba de pies a cabeza-
-No, no me conoces.-dije devolviendo la mirada-.
-Ah... No puedo hablar con extraños, vete, shu,shu.-dijo la Niña de los moños sacudiendo las manos y volteando-.
-Bueno, me voy, pero antes, ¿porque llevas moños por todas tus prendas y tu cabello?.-dije señalandole las prendas y el cabello-.
-Ah si.-se volteó rápidamente-. Soy la Niña de los moños.-sonrió como si hubiera olvidado que era un completo extraño-. Ya me tengo que ir, adiós perrito, adiós chico del cafe.- se despidió y se fue dando saltitos-.

En ese momento lo único que pude pensar es que me había encontrado a la Niña más rara del lugar, primeramente porque hablaba con un perro, segundo porque primeramente era un desconocido y luego me trato como si fuera un amigo suyo y tercero, porque llevaba moños por todos lados, vaya cuánta gente loca encuentras por la calle.

La niña de los moños Stories to obsess over. Discover now