CAPÍTULO 1

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Choi garabateaba en el cuaderno distraída, esperando que la última clase del día acabara. De vez en cuando dirigía una mirada desinteresada a su compañero de pupitre, Chanyeol. Éste dormía sin inmutarse sobre el libro de matemáticas y los brazos ocupando toda su mesa y parte de la de Choi.

La clase estaba sumida en el típico alboroto de viernes a última hora, incluso el profesor no podía evitar mirar el reloj cada poco tiempo esperando como el resto que la mañana acabara.

Chanyeol se despertó bruscamente con el agudo sonido del timbre que indicaba el final de las clases.

-Buenos días.- Dijo Choi divertida mientras recogía los libros y los metía en la mochila con cuidado. El chico la miró aún medio dormido, pasándose la mano por el despeinado cabello rojo. Llevaba la corbata del uniforme mal anudada y los primeros botones de la camisa se le habían desabrochado durante su siesta.

-¿Ya nos vamos a casa?-Preguntó Chanyeol algo desorientado, incorporándose en la silla con lentitud.

Chanyeol era un chico alto, delgado y de aspecto desgarbado. No era exactamente guapo pero si poseía ese extraño atractivo que hacía que las chicas se fijaran en él, aunque el joven no parecía realmente interesado en ellas.

-Solo si quieres.- Contestó Choi agarrando su mochila y saliendo del aula sin esperar a su compañero. Chanyeol tardó unos segundos en reaccionar y rápidamente metió sus cosas en en la mochila y salió detrás de ella sin ni siquiera molestarse en cerrarla.

Caminaban por los pasillos charlando animadamente, sin demasiada prisa por salir del instituto. Choi no solía sentirse cómoda con los chicos aunque con Chanyeol era diferente, ya que lo conocía desde que tenía uso de razón. Vivían prácticamente al lado y los padres de ambos llevaban un negocio a medias, un restaurante de gran éxito en el centro de la ciudad. Al principio habían trabajado con sus padres atendiendo a los clientes, hasta que el local generó el suficiente dinero como para contratar empleados.

-¿Qué te apetece hacer esta tarde?-Preguntó el joven pelirrojo ya en la salida del edificio.

-Deberíamos estudiar.-Contestó Choi algo distraida. Estaba observando a una pareja que había a poca distancia de ellos, un chico alto y de pelo negro que miraba divertido a su acompañante, una chica varios centímetros por debajo de él, con el pelo corto y piel pálida. Llevaban el uniforme del instituto y se preguntó en que curso estarían.

-¿Estudiar?¿Un viernes?-Refunfuñó Chanyeol.

-Tampoco es que estudies entre semana, asique realmente no importa si es viernes.- Dijo la joven volviendo su atención al chico.- Por ahora será mejor que me lleves a comer porque me muero de hambre.

Chanyeol soltó una carcajada y rodeó los hombros de Choi con el brazo, acercándola a él.

-Te invito a comer si dejas la tarde de estudio para el lunes.- Choi parecía meditarlo seriamente bajo la atenta mirada de su amigo, que la observaba sin pestañear. Finalmente asintió provocando una enorme sonrisa por parte de su acompañante.

Después de un corto paseo llegaron a una pizzería que quedaba cerca del instituto. Habían ido un par de veces antes, pero la mayoría de los días solían comer en la casa de alguno de los dos. Realmente eran inseparables y algunos compañeros cercanos les habían preguntado ya en varias ocasiones si eran pareja, pero para Choi aquello era algo impensable, casi como el incesto. Lo que no sabía, era que Chanyeol no pensaba como ella.

-Mañana podríamos ir al cine.- Comentó el pelirrojo masticando ruidosamente un gran trozo de pizza.- Hace mucho que no salimos por ahí y a ti se te está empezando a notar.

-¡¿A mi?!- Choi le dirigió una mirada confusa.- ¿Y eso por qué?

-Mira que cara tienes, estas pálida.- Argumentó Chanyeol dándole un pequeño tirón de la coleta.- Hace tanto tiempo que no te da el sol, que pareces un vampiro.

-Serás...- Choi se quedó a mitad de frase, ya que algo había captado su atención nuevamente. Por una de las ventanas de la pizzería pudo ver como la pareja que había visto a la salida del instituto paseaba por la acera, acompañados por un chico que no llevaba el mismo uniforme. Éste tenía el pelo castaño muy oscuro y algo despeinado. Desde aquella distancia no pudo verlo claramente, pero parecía bastante guapo y había algo en su manera de caminar que impedía que la chica pudiera apartar la mirada de él.

Cuando el joven dirigió la mirada casualmente al interior del local, sus miradas se cruzaron y Choi sintió como su corazón se aceleraba sin motivo y las mejillas se le encendían de pura vergüenza. Rápidamente apartó los ojos y miró fijamente un champiñón que había apartado minutos atrás de su trozo de pizza, intentado que su corazón volviera a la normalidad.

-¿Qué te pasa?- Chanyeol miró a la chica con inquietud.- ¿Qué has visto?

-Nada, nada.- La chica le dio un enorme trago a su refresco, evitando la pregunta. Sin querer volvió a mirar por la ventana, pero el chico ya no estaba allí. Suspiró aliviada, aunque en el fondo no pudo evitar sentir algo de decepción. - No ha sido nada.

"Qué importa, jamás lo volveré a ver."
                      ♡♡♡




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⏰ Last updated: May 31, 2017 ⏰

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