Respira...
Profundo y lentamente...
Como si nada malo pasara...
Como si todo estuviese en calma...
Media noche, ven y cúbrelo todo a mí alrededor...
Que no importe nada más que el sonido de mi voz...
Destruye todo rastro de que un día existió....
El sonido de nuestro pecado.
Complétame, no importa donde, complementa el sonido del silencio, construye el camino que nos llevará a la destrucción.
Siénteme, con todo tus sentidos, tócame, como si jamás me hubieses tocado, sostenme, como si de ello dependiera todo.
Mírame, como si fuera un cielo poblado de estrellas, sonríeme, como si la felicidad existiera, deséame, como si no poseyeras.
Cúbreme, del viento solitario, piénsame, como si no estuviera, suplícame, como si tu necesidad de mí fuera cierta.
Escúchame, que siempre estoy ahí, murmúrame, como si fuera el único que de ti entendiera, susurra mi nombre, porque por mí estás muerta.
Capítulo 1: Bad Memories
Disfrutaba la soledad, jamás se había puesto a pensar qué clase de soledad era la que le agradaba, no había diferencia entre la soledad, al menos eso pensaba, pero desde hacía cinco años, Lena Katina había encontrado aquella pequeña línea que dividía la soledad que disfrutaba, y la soledad que dolía. Era completamente invisible, que fácilmente la cruzas sin fijarte, y ahora eso pasaba, le dolía estar sola, le dolía mirar atrás y ver que no había nadie para ella, la soledad no era tan cómoda.
Había pensado que el único hecho de que disfrutaba su soledad, era porque su madre siempre la acompañó en ella, era absurdo, la soledad no es así, y ahora lo sabía, odiaba la soledad, la odiaba tanto.
Miró a través del ventanal que daba hacia el río Moscova, admiró un momento en silencio, hacía tanto tiempo que no venía a Moscú, que no podía sentirse como en casa, le era imposible sentirse así.
Cruzó la estancia y subió a su habitación, se recostó sobre la cama con ropa de cama rosa, hacia diez años que se había ido con su madre a San Petersburgo y se había olvidado de Moscú, había dejado atrás todo el daño que su padre le había hecho, a ella y a su madre. Y ahora estaba ahí, viviendo con ese hombre que tanto daño causó.
No tenía nada que ofrecerle esa ciudad, la detestaba, deseaba con todas sus fuerzas marcharse lejos, quería ir con su madre, pero eso era imposible, ella estaba muerta, no pudo superar el cáncer, y hacía un par de días había muerto, una batalla que duró cinco años, los suficientes para hacerla reflexionar sobre la vida. Su madre le había pedido en su último día que perdonara a su padre, que intentara ser feliz, que el daño hecho no puede cambiarse, tampoco olvidarse, sin embargo, puede perdonarse, las grandes personas perdonan, pero ella no era una gran persona, ella era egoísta y rencorosa, y no quería cambiar eso.
Hay cosas que te protegen de salir lastimados, hacía diez años había perdido a su padre, tal vez no de la forma en la que ahora perdió a su madre, y le había dolido, y ahora, todo en ella estaba roto y deshecho, le dolía pensar, recordar, no había ningún pensamiento libre de esos malos recuerdos, ver a tus seres queridos morir lentamente, es algo que va apagando tu espíritu, que va secando tu esperanza, sólo quieres arrancarles el dolor, pero aun así, eres lo suficiente egoísta como para quererlos ahí, junto a ti, y que nunca se fueran de tu lado. Al menos. Eso era lo que Lena sentía todo el tiempo, cuando su madre enfermó, una parte de ella quería que su madre no sintiera dolor, pero la mayor parte de ella, deseaba que su madre viviera, se quedara con ella.
Nunca deseamos alejarnos de nuestros seres queridos, si por nosotros fuera, todos ellos vivirían por siempre, viven, en nuestros corazones y nuestras mentes entonces, ¿Por qué eso no le era suficiente a ella? Claro. Porque ella quería sentir el calor de los brazos de su madre alrededor de ella, deseaba poder tocarla, besarla y sobretodo, saberla cerca, no sólo espiritual, sino materialmente. Que feo era perder a alguien. Pero era peor verlo caer de la plenitud a la nada.
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Midnight
FanfictionNunca sabes que secretos puede guardar la noche, jamás cruza por tu mente que hay algo ahí, afuera, mientras duermes...alguien puede estarte observando. Y tú ¿lo habías pensado? Este fic es de Dellaween, ella me permitió hacer una adaptación al fa...
