No podía sentir.
O mas bien... sentía, pero no tenía la noción del espacio.
¿Dónde estaba?
Tenía frío al el viento soplar levemente, pero estar en ese ambiente invernal le provocaba temblar.
Sus dedos se entrelazaban con un espeso y frondoso manto de nieve que lo tenía cubierto en escarcha, como si hubiese sido sepultado bajo ella hace mucho... pero mucho tiempo.
¿Qué había pasado?
Sus memorias eran estáticas y apenas podía recordar su nombre: Otabek.
Quería levantarse del suelo pero no podía, sus brazos no le brindaban la fuerza para eso y el frío le tenía entumecido.
Sentía un gran dolor agudo en su espalda. Algo había atravesado su armadura, y ese tipo de armamento como el que traía... no podían ser dañado con facilidad.
Un momento. ¿Armamento?
Abrió los ojos repentinamente viendo el frío manto extenderse a lo largo de un bosque, los pinos estaban cubiertos de igual forma de escarcha y podía observar un pequeño lago en la lejanía.
Entonces escuchó una voz.
-¿Hasta cuando piensas quedarte dormido?- espetó esa extraña voz, pero le reconfortaba escuchar a alguien.
Se sentó apoyándose como podía de sus codos y llevó su mano a la cabeza la cual le dolía en demasía mientras varios quejidos salían de su boca.
Veía borroso por la gran fuente de luz que se proyectaba en sus ojos y el reflejo de esta a la superficie blanca no era de mucha ayuda.
Cuando pudo enfocar su visión, vio a los lados buscando al remitente de esa voz.
No vio a nadie.
-Tch... ¡Aquí arriba!-
El moreno guió su rostro por el sonido de aquella persona y se sorprendió al ver a una pequeña hada flotando cerca de él, quien inconforme por esa seña de ignorancia volvió a chasquear la lengua mientras le daba la espalda y volaba hacia la dirección contraria.
Otabek en un acto de desesperación, se puso de pie pero cayó al suelo al sus piernas fallarle. El hada le miró por encima del hombro al escuchar un "¡Espera!" De parte del joven.
Blanqueó los ojos y voló de vuelta a su sitio posándose frente al rostro del mas alto quien pecho tierra se hallaba.
-¿Qué quieres?...- preguntó secamente mientras se cruzaba de brasos apoyando su cadera en una pierna.
El hombre quedó sin habla unos momentos. Tenía tantas dudas en su cabeza pero su garganta le traicionaba al no dejar fluir las palabras. Notó que el hada comenzaba a impacientarse por su silencio, sin embargo seguía ahí.
-¿Acaso tú?....-
-¿Mh?...-
Negó con la cabeza al la pregunta de que si "era un hada" habersele ocurrido.
Era mas que obvio que era un hada y el no era ciego hasta donde el notaba.
-¿Sabes cómo llegué aquí?- preguntó mirando seriamente al hada, aunque esa fue la primera pregunta sin disparates que se le ocurrió, aunque eso no restaba importancia, ya que... literalmente ese cendero no lo había reconocido.
-No-
El castaño ladeó la cabeza ante esa respuesta, bueno... era razonable si solo era un hada que se lo había topado de repente.
Aunque... lucía como un hada de hielo.
Pensó otra pregunta.
-¿Cómo te encontraste conmigo?-
El pequeño ser quedó mirando hacia la nada unos segundos.
-Solo volaba y vi que estabas tirado en el piso con una herida bastante profunda en tu espalda- respondió encojiendose de hombros- por supuesto que ya no la notarás tanto porque yo ayudé a que se curara mientras hacías prácticamente nada durmiendo en el suelo. Así que me debes un grandisimo favor.
El castaño quedó pasmado al escucharle decir eso.
¿Le había ayudado aún siendo un completo extraño que ni la cara había visto?
-Estoy realmente agradecido- dijo inclinando la cabeza en señal de reverencia- pero... ¿Por qué lo hizo?
El hada torció la boca.
-Ah, querías que te dejara morir...-
-No es eso, digo... - Las palabras volvieron a atorarse en el fondo de su garganta sin posibilidad de salir, o al menos no la frase tan larga que diría, así que en su lugar...- Gracias...
El hada no cambió su seño fruncido, pero se le veía más tranquilo. Comenzó a separarse del suelo levitando, por lo cual el caballero le siguió con la mirada, aspecto que a la pequeña criatura extrañó.
Suspiró.
-Te agradecería que te hicieses a un lado, has estado aplastando la entrada a una madriguera por días...- comentó el hada.
Otabek al escuchar aquello, comenzó a procesar lo dicho por el hada... "días".
¿Cuánto tiempo llevaba ahí inconsciente?
Se levantó del suelo por inercia, lentamente, como procesando cada cosa, el donde estaba, su estado físico, las palabras del hada. Entonces, todo se aclaró.
Estaba recordando gritos, una visión en infrarrojo que solo mostraba la sangre brotando de los cuerpos de forma estrepitosa al ser encajados en estos metales afilados con velocidad.
La carne humana siendo cortada, sonidos y gritos de dolor con valentía.
El último aliento de las personas.
La luz esfumarse de sus ojos y sus cuerpos caer en seco al suelo.
Una batalla.
Respiraba corta y pausadamente mientras mantenía su vista mirando un punto fijo en el suelo, aunque ni siquiera estaba centrado en la nieve.
-Debo... -comenzó a caminar apoyándose en los arboles al su cuerpo doler y tener un mal de sueño, ahora respiraba jadeante por el dolor y lo pesado que se volvía respirar para él.
-No creo que debas intentar caminar en tu condición, no llegarás a ninguna parte y no haz comido nada en días... idiota-
Las palabras del hada le devolvieron a la realidad como si le hubiesen arrojado agua helada de un cuenco enorme, aunque si lo hubieran hecho en ese instante, no lo hubiera sentido al ya estar de por si bloqueado por el invierno.
Se sentó en el suelo apoyando su espalda contra un tronco como apoyo, su cabeza daba vueltas.
Hubo un silencio entre los dos.
-Lamento que lo que hiciste fuese en vano... moriré aquí dentro de poco- se disculpó el caballero- sin embargo, agradezco infinitamente tu ayuda...
-¿Tan rápido te rindes? Aunque puede que tengas razón... pero si no lo intentas, sí que se cumplirá- dijo el hada.
-Me acabas de decir que no intente caminar...
-En ese entonces solo buscabas salir de aquí a toda costa e ignoraste completamente tu estado. Ahora que estas mas calmado puedes pensar con claridad...- explicó el hada mientras se sentaba en el hombro del contrario.
El caballero suspiró.
-Creo que debo buscar algo en donde refugiarme por ahora...
Ambos volvieron a hacer silencio, pensativos.
-Creo que... ví una cabaña abandonada a varios metros de aquí....- dijo, pero no se le escuchaba muy convencido.
YOU ARE READING
Kingdom
FanfictionDespués de una devastadora derrota del ejercito del Rey Nikiforov, uno de los pocos sobrevivientes de este, impulsado por el querer advertir y anunciar que el fin de su legado amenazaba con acercarse; decide emprender una travesía en busca de las ti...
