Al pasar Huejutla nos agarró una lluvia intensa que hizo que condujera lentamente.
Mi esposa se comenzó a poner algo tensa por que estábamos en medio de la nada y se podía ver poco por la lluvia; por lo que nos estacionamos en un paradero a esperar que pasara la lluvia.
Hacia algo de frio y nos abrazamos para entrar en calor.
Cuando la lluvia cesó, nos dispusimos a seguir con el camino.
Ya la tarde había caído por lo que estaba obscuro y se notaba una peculiar neblina al ras de la carretera.
Salimos del auto para apreciar la sierra o al menos lo que podíamos observar a lo lejos, el sonido del cerro en donde estábamos y el olor a tierra húmeda inundo nuestros sentidos.
Al regresar al vehículo notamos que paso otro por la carretera muy rápido era un Aveo de modelo reciente y mi esposa se dio cuenta que iban un par de personas en el auto, que parecían ir algo desesperadas.
Ella siempre fue muy observadora y yo solo quería llegar lo más rápido posible, ya nos había agarrado la noche en la sierra y sin señal la carretera era para volverse loco; pero tenía que mostrarme sereno ante ella para no alterarla aun mas.
Le di marcha al carro y me fui manejando sin correr mucho, pensaba en quedarnos en el primer hotel que viéramos y seguir nuestro camino durante el día; pero aquello se veía muy improbable estábamos en medio de la sierra y sin saber muy bien porque rumbos, mi esposa sacó entonces un mapa de carreteras para ubicarnos y así poder llegar a algún punto conocido.
No tardamos mucho en ubicarnos y más adelante quedaba un poblado más o menos grande y quizás alguna pensión donde quedarnos. Así que me fui seguro y esperando ver la luces del poblado en cualquier momento.
No tenía mucho rato manejando por aquellos caminos cuando tomamos una pronunciada curva y luego un tramo largo, de pronto a lo lejos vimos la luces traseras de un vehículo que parecía estar ladeado en un vado a un lado de la carretera, al pasar cerca del vehículo nos dimos cuenta que había chocado con un árbol, la parte delantera estaba hecha pedazos y el parabrisas roto. Me detuve unos metros más adelante y me bajé para ver si podía ayudar.
Al acercarme al auto siniestrado, tristemente me di cuenta que venía una pareja, estaban cubiertos de sangre, el hombre tenía la cabeza metida en el volante y aplastada en el tablero del auto, mientras que la mujer estaba prensaba entre la puerta y el asiento, su rostro había sido partido en dos, aquello me ocasionó un pánico que me dejó en shock y temblando al ver la horripilante escena, al mirar la parte trasera del auto, me percate que venía otra persona, era una jovencita que estaba acurrucada en el asiento trasero, parecía estar inconsciente por que no se movía y pensé que también había muerto, aunque la parte trasera no había sufrido daños.
Intente abrir la puerta; pero esta se había atorado y me asomé de nuevo, esta vez la jovencita parecía estar sentada en el asiento llorando y tomándose el rostro con las manos, su largo cabello negro parecía cubrir su angustia y el dolor de haber perdido a sus padres.
Me regresé al auto, mi mujer estaba parada a un lado temblando y claramente nerviosa.
Saqué una herramienta para tratar de abrir la puerta y sacar a la joven, quizás llevarla a un hospital. Cuando regresé noté con extrañeza que la jovencita no estaba.
Eso me dejó con una gran duda y con algo de temor.
Era imposible que hubiera salido, mi esposa jamás vio salir a nadie del auto y yo estaba seguro de haberla visto llorar amargamente.
Sin saber que pensar, le dije a mi mujer que la joven no estaba, que no sabía a donde había ido.
Ella siempre fue creyente de cosas de fantasmas y se asusto enormemente, me rogó que nos fuéramos de ahí y que llamáramos a los servicios de emergencia, eso era todo lo que podíamos hacer.
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Susurros
Mystery / ThrillerRelatos o historias de terror para llevarte a mundos desconocidos de la imaginación e historias que dejan suspiros de agonía, miedo y suspenso. No apto para personas que no tienen miedo porque se aburrirán. ☆Un consejo, lean los capítulos de noch...
